¡Mi papá es gay!

Pedro y Elena se conocieron cuando estudiaban en la universidad. Fue amor a primera vista, Elena se deslumbró  con aquel muchacho  alto,  fuerte y seguro de sí  mismo,  Pedro se perdió  en el azul de los ojos de Elena, sin querer encontrar el camino de regreso.

Se casaron al terminar la carrera y un año despues nació Rosita, su hija mayor, 2 años despues nació Manolito, el varón. Ambos adoraban a su padre, sobretodo Rosita que vivía orgullosa de él y le encantaba andar de su brazo por La Habana, luciendolo orgullosa.

Un día Pedro le dijo a su esposa.

-Elena, quiero separarme, compré un apartamento con el dinero que me mandó la vieja. Necesito estar solo, reorganizar mis ideas, no me siento bien.

Elena lo miró fijamente, sin alterarse, sin dejarle notar la angustia que sentía, le dijo.

-Como quieras Pedro, nuestra unión no es impuesta, lo que el amor une, solo el amor puede desatar.El camino de ida y el de regreso, están abiertos para ti. Si decides no regresar seguiremos siendo amigos, jamás podría  odiarte. Aparte de que has sido un buen esposo,  eres el mejor y más  amante de los padres.

 Pedro se mudó  a su apartamento de un cuarto en CentroHabana ese mismo día, intentando poco a poco, empezar una nueva vida. Esa primera noche sólo, fuera de su casa, apenas durmió, le molestaba no haber sido del todo sincero con Elena, no haberle contado la verdad. Hacía meses habia conocido en el trabajo a Yohandry, un muchacho  10 años más  joven que él. Al principio todo empezó como una amistad, hasta que de golpe su inclinación homosexual que había vivido oculta  en lo mas profundo de su alma, se destapó de pronto. Ya no eran solo miradas a un hombre guapo o ideas y deseos que lograba alejar sacudiendo la cabeza, quería acostarse con Yohandry, hacerlo suyo y pasar el resto de la vida junto a él. Pedro en sus 40s sabía que sería ahora o nunca.  Había  sido feliz con Elena y mucho, nada de orgasmos fingidos, ni matrimonio por conveniencia, la amó de veras, sólo que ahora un amor diferente le estremecía la vida, le viraba al revés sus planes. Sus hijos eran lo primero en su vida y seguirían siendolo, ellos eran su principal preocupación. Cuando amaneció llamó a Elena.

-Quiero hablar contigo  ayer quedaron cosas por decir y tienes derecho a saberlas. Voy ahora para allá  los muchachos estan en la escuela y tú  no trabajas hasta la 1.

Cuando Pedro estuvo  frente a Elena la abrazó,  se sentó frente a ella y de  un golpe, como si fuera un exorcismo necesario e inaplazable le contó todo. Cuando finalizó, Elena le tomó de las manos.

-Me alegra que fueras sincero. Por un momento pensé que  había  fracasado como mujer, ahora sé que no. Es algo que ni tú,  ni yo teníamos armas para evitar, sólo espero que seas feliz. Sabes que siempre he tenido amigos gays y que en mi mente no hay rechazo a nadie por ser diferente. Quisiera que esto no hubiera pasado nunca y envejecer a tu lado, pero en mi tendrás siempre a una amiga en quien confiar, no quiero que me veas sólo como la madre de tus hijos, quiero ser tu amiga, confia siempre en mi.

Se abrazaron llorando, como si estas lagrimas diferentes, abrieran un nuevo camino a sus vidas.

Pedro y Yohandry dejaron al amor guiarlos por senderos desconocidos. Pedro descubría una nueva vida y la disfrutaba a plenitud,  intensamente.

Pedro seguía preocupándose y ocupándose de sus hijos como siempre. Los fines de semana los llevaba a pasear y todos los dias al salir del trabajo se detenía a verlos y hablar con ellos de mil cosas, como buenos amigos que se cuentan las historias del día. Elena siempre lo recibía  sonriente y lo despedía con un abrazo.

La nueva vida de Pedro permanecía oculta para sus hijos. Cuando Rosita cumplió 15 años, Elena le dijo que ya era hora de comenzar a introducir a su amigo en la familia, que lo invitara a la fiesta, que seria una buena ocasión para conocerlo  y comenzar a tratar que fuera uno  mas en la familia. 

Esa noche cuando llegaron a la casa Pedro le contó  a Yohandry de los 15 de Rosita y que estaba invitado como un amigo más  de la familia.

-Coño macho, cuanto me alegro, llevamos 1 año juntos y me moría por conocer a tus hijos y a tu exmujer. Sabia que hasta que no lograra compartir con ellos nuestra unión no estaría  completa. Tengo que comparle algo especial a Rosita, algo que ella desee mucho, tienes que ayudarme con eso.

-Regálale una cadenita de oro con su nombre, iba a ser mi regalo, pero lo cambiaré por otro, ya encontraré algo que le guste.

-Mañana mismo empiezo las gestiones para tenerla antes de la fiesta, aún falta un mes.

La noche de los 15 de Rosita, Pedro y Yohandry llegaron separados. Pedro estaba esperándolo y lo presentó como un gran amigo y compañero de trabajo. Manolito le dio un fuerte apreton de  manos y le regaló una sonrisa. Elena lo abrazó  y lo besó, mientras le susurraba al oído,  me moría por conocerte, mientras lo tomaba de la mano y lo llevaba a conocer a Rosita. Cuando Yohandry estuvo frente a Rosita maquillada y vestida para el vals que iniciaría la fiesta, se puso nervioso y solo atinó  a decirle.

-Te traje esto, no se si te gustará. 

Mientras le extendía el estuche con la  cadenita de oro con su nombre. Elenita lo abrió y solo dijo.

-Gracias, gracias, mamá  ponmela quiero salir con ella puesta.

-Deja que Yohandry te la ponga, es parte del regalo.

Yohandry le puso la cadenita, Rosita se volteo y lo besó. Un beso que sellaba el inicio de un afecto de esos que todos quisieramos tener en la vida.

La fiesta fue perfecta. Rosita bailó con su padre  y también  con su hermano, antes de finalizar la fiesta sacó  a bailar a Yohandry. Bailaron tan bien  que muchos pensaron que todo estaba ensayado y hasta aplaudieron al finalizar. La fiesta terminó  y todos se fueron despidiendo, Yohandry fue el último al irse Elena le dijo.

-Ven el domingo a almorzar, voy a hacer arroz con pollo, tú también  estas invitado Pedro, no tengo que decirtelo.

Asi, poco a poco y con la ayuda de Elena, los hijos de Pedro comenzaron a querer y a ver como a alguien de la familia al “amigo de mi papá”.

Una mañana cuando Rosita llego al pre universitario, le dijeron que habian suspendido las clases para su grupo. Un problema que provocó una reunion con la  provincia  de Educación les regalaba un día  libre.

Rosita, que sabía  que su papá  estaba de vacaciones  decidió  darle una sorpresa,  iría a verlo a su apartamento sin avisar.

Tocó el timbre, Pedro le abrió  en calzoncillos, cuando la vio sólo dijo en voz alta.

-¡Qué sorpresa Rosita !  Pensé  estarías en clases.

Tenía la esperanza que Yohandry que dormía desnudo en el cuarto lo escuchara y se  vistiera antes que Rosita se diera cuenta de todo.

Rosita lo besó y le  dijo, tomándolo de la mano.

-Ven vamos a conversar en el cuarto, como siempre hacemos, acostado uno al  lado del otro.

Pedro intentó detenerla, pero ya Rosita estaba en el cuarto y sus ojos espantados de ver a Yohandry desnudo, semicubierto por la sábana  en la cama de su papá . 

-¿Qué  es esto papá ?  Tú  y Yohandry son maricones, por eso dejaste a mi mamá . 

Pedro quiso que se sentara a conversar, explicarle. Rosita mirándole  a los ojos le gritó . 

-No tengo nada que conversar contigo, ni ahora, ni nunca, no quiero saber mas de ti.

Cerró la puerta de un tirón;  como quien cierra caminos de regresos.

Llegó  a su casa con los  ojos llorosos, por suerte Elena aún no se  había  ido a  trabajar.

-¿Qué pasa Rosita y esos ojos rojos y esa cara? Ven, explícame que pasó en la escuela?

-No es la escuela mami, no tuve clases y fui a  la casa de papi y sabes qué descubrí;  papá es maricón  y vive con Yohandry como marido y mujer. ¡Que verguenza mami! No quiero volver a  verlo nunca más.

-Ven mi hijita, sientate, tenemos que hablar. Siempre me has dicho que tu papá  es un hombre muy bueno, el mejor papá  del mundo, que no lo cambiarías por nadie,¿no es asi?

-Si.mami, eso es verdad, pero con lo que sé ahora,  todo cambia.

-¿Qué  cambia mi niña? Tu padre es el mismo hombre de siempre, bueno, cariñoso dedicado a ustedes, respetuoso de todos. Su preferencia sexual es asunto de él. Yo no hubiera querido que esto pasara y hacernos viejitos los dos juntos, pero él  tiene derecho a vivir su vida y ser feliz. La vida es una mi niña y hay que saber vivirla para no tener que lamentarnos al final de cosas que por miedos y supuestos principios y reglas  no hicimos. Yo fui la  primera en saberlo, tu padre, que es hombre a todo, tuvo el coraje de decírmelo  y yo, con mas derecho que nadie para reprocharle y rechazarlo, lo acepté. Porque es su vida Rosy y en esa  nueva vida están ustedes y estoy yo y estaremos siempre. Crees que para tu padre fue fácil  decidirse, no, fue muy difícil y mucho que tuvo que pensarlo, pero se decidió .  No quería llevar una doble vida y engañarme y me habló claro y de frente, como hacen los hombres. Porque tu padre es un hombre mi niña, sólo que a mitad de su vida se dio cuenta que le gustaban los hombres y tuvo el coraje de decirmelo a mi, sin esconderse, sin miedos a rechazos, ni condenas. Yo siempre te he hablado de aceptar a todos con sus diferencias y eso empieza por casa. No te pierdas el disfrutar el día a dia  con tu  padre,  sólo porque ama a otro hombre. A propósito de ese hombre que ama tu papá ,  tú  no lo llamas tío y dices que lo quieres mucho, entonces  demuestra ese amor que sientes por tu padre y su amigo y corre a abrazarlos, a dejarles saber que tu amor es mas fuerte que todo y se salta barreras y el que dirán.  Lávate esa cara y cambiate, te llevo en el auto a casa de tu padre. No quiero que pase la noche pensando que no quieres verlo mas. Vamos mi niña, apúrate 

Rosita abrazó muy fuerte a su mamá y fue corriendo a cambiarse y lavarse la cara.

Cuando llegaron al apartamento de Pedro, Elena fue la primera en entrar. Pedro estaba ojeroso y Yohandry tenía los ojos rojos y  la cabeza baja. 

-Vamos, cambien esas caras que yo no vine aqui a llorar con ustedes, miren a quién  traje.

Llamó  a Rosita que entró corriendo a abrazar a su papá .  Ambos se abrazaron como si hubieran pasado una vida sin verse, lloraron juntos, se besaron. Todo en silencio;   hay sentimientos que se bastan con besos, abrazos y gestos para expresarse.

Yohandry de pie los miraba sonriendo y llorando, feliz. De pronto Elena dijo.

-¿Y a Yohandry no vas a darle un beso tambien?

Rosita lo abrazó, hay veces que un abrazo basta para iniciar una nueva vida. Los miró  a todos y abrazada a los 3 dijo, casi gritó . 

-Mi papá  es gay, pero siempre, siempre, seguirá siendo mi papá;  el mejor del mundo


Fotografía tomada de Google 


Carta a mamá.


No acostumbro a escribirte, las palabras no me bastan para  decirte cuanto te quiero y necesito. Prefiero darte un beso, un fuerte abrazo o llamarte por teléfono  y decirte una y mil veces, ¡Te quiero mucho ! 

En estos dias me necesitas, casi tanto como aquel 20 de febrero que reté  a la muerte y la vencí,  en la lucha porque siguieras junto a  nosotros, casi eterna, totalmente necesaria. Yo también necesito estar junto a ti y mucho, lo sabes. Verte, acariciarte, decirte al oído ,  aqui estoy, no hay nada que temer mami. Besarte una y mil veces, hacer mío tu dolor y entre los dos, vencerlo.

Desde que te caíste,  tu voz ha perdido fuerzas, el dolor te muerde con rabia, tú lo soportas, como has soportado penas y lejanías,  ausencias y angustias. La mañana que te dije; en cuanto me llegue el pasaporte voy a verte, gritaste un ¡Ojalá mi hijito! que aún  resuena en mis oídos . Te dije, conteniendo el llanto, ojalá no mami, voy seguro en cuanto me llegue. Es duro esto de estar lejos y no poder llegar cuando más me necesitas.

No basta con llamarte todos los días,  no nos basta, pero hasta dentro de unos días no tenemos otra opción. No sabes cuantas veces he tenido que callar unos segundos para que no adivines que lloro de dolor e impotencia, al final sé  que lo sabes, siempre lo has sabido todo; para ti, nunca hubo secretos. Por mas que disimule sabes mi dolor, esta angustia terrible de no poder volar hasta ti. Recuerdas cuando  tuviste neumonia y yo te cuidaba  y me arrodillaba a orar por ti, mejorabas por días. Me dijiste, sigue pidiendo mi hijito, cada día estoy mejor.  Hoy no ceso de pedir por ti, Dios y yo nos entendemos muy bien, nunca me ha fallado, no lo hará. Mañana iré al Rincón a pedir de rodillas por ti,   será  como evocar las tantas veces que hemos ido juntos en cada visita mía,  al Rincón  de allá.  El  viejo  Lazaro intercederá por ti. Todo estará bien mami, lo sé ,  aunque este nudo en la garganta continue  hasta que tú puedas desatarlo con tus manos .

Sabes, me asombro de mi fuerza, de este no derrumbarme por la pena. Esta fuerza me viene de ti, de tu ejemplo, de no dejarte nunca abatir, de tus oraciones. Sé que no hay dolor que te impida pedir  cada noche por mi, decirle a Dios que me cuide y me proteja. Siempre has pensado primero en nosotros.

Cada vez que te llamo, te repito; el dolor nunca venció al amor. Nuestro  amor es capaz de derrotar al dolor mas intenso, pasará,lo vencerás, “todo pasa menos  tú”. Volveremos a reírnos  juntos,  a contarnos historias, a hacer planes. No olvides esa fiesta prometida y el cartel inmenso en el portal, ¡Mamá cumple 100 años! No puedes perdértela por nada.

No se que día exacto tenga el pasaporte en mis manos y vuele directo a tus brazos, será  pronto, ya viene llegando, como dice la canción.

Espérame mami, no desmayes, no te rindas, no hay dolor que pueda vencerte. Te quiero mucho, lo sabes, pero me gusta repetírtelo y a ti escucharlo. Ambos somos unos malcriados del amor y disfrutamos sabiendonos amados y necesarios.

Esta carta no lleva despedida, queda abierta en el alma,  en el aire, en el mar que nos separa y une. Agrégale  cada dias te quieros, un montón  de besos, un puñado de caricias y un millon de vuelvo pronto…

Mamá me necesita.


Mamá,  desde el otro lado del  mar, me necesita. Le faltan mis brazos  para apoyarse, mis besos para mitigar dolores, mi voz para hacerla reír . 

Mamá perdio equilibrios y cayó  al suelo, mis brazos no pudieron evitar la caída, no pudieron cumplir su tarea de levantarla en el momento justo. De nada sirvieron músculos  y horas de  gimnasios,  si mis brazos impotentes, inútiles,  no  pudieron alzar mi mas preciada carga.

Mamá tiene dolor, un dolor agudo, intenso. Hay un montón  de cosas que enviarle, pregunto y busco quién  puede ser mi barco, mi paloma.  Sé que no bastan tabletas, ni inyecciones, hay amores que se bastan para paliar dolores y eso es lo que ella necesita.

Acostada, apenas se queja, sabe que no es grave, pero el dolor la muerde y mis manos no están junto a ella en este instante,  aliviando sus dolores y sus penas.

Mamá  siempre sufrió en silencio, sin quejas ni lamentos. Se bebió una a una, lagrimas y penas. Por vez primera se queja, dice que le duele y yo no estoy para tomar su mano, para besarle en la  frente y decirle, todo estará bien.

El mar no puede hacerme perder batallas, ya una vez, con ella en brazos, reté a la muerte y la vencí sin miedos y sin dudas. Juntos venceremos dolores y caídas,  volveremos a reír, a compartir sueños, a mirarnos enamorados, una y mil veces.

Mamá me necesita y yo no estoy con ella y vienes tú  y me hablas de perdones. ¡Tanto dolor no puede perdonarse!

Mamá me hizo la maleta.

Le dije una tarde que me iba, que entre amigos y ganas,  mi partida era cierta, cercana, inminente. No enjugo lágrimas, no me pidió quedarme junto a ella.

Cuentame de nuevo,como será todo, repitio varias veces. Yo te preparo la maleta mi hijo, solo yo podría.

Mamá paso días  doblando memorias, perfumando instantes, acariciando infancias. 

No falta nada mi hijo,ya tengo listo todo. Para  el frío de Europa puse mi mejor abrazo, con el bastará para abrigar tu cuerpo. Se que en las noches sentirás nostalgias, echaras de menos tierras, personas y palabras, al lado del abrazo hay un cartucho enorme con besos de colores, ellos harán el milagro de sostenerte lejos, te aliviarán las penas, endulzarán tus noches. Tambien puse una bolsita de regaños suaves, cuando las fuerzas fallan un buen regaño ayuda.

Mamá no olvido un detalle, hasta musas y amigos acomodó entre vidas.

Créeme  no fue fácil hacerte la maleta, decía, en un susurro. Sonriendo me dijo, hay una bolsa enorme, repleta de te quieros, pequeños, grandes, enormes. Cuando tengas problemas, cuando choques con muros, un par de ellos bastan para ir adelante, para no detenerte, úsalos  sin miedo. 

Hay un paquete inmenso con palabras de aliento, de amor y de consuelo, hay un ¡Te espero! enorme que asegura regresos, que te traerá  de  vuelta.

Me llevó  hasta el cuarto, me mostró la maleta.

-¿Mamá  y ese bultico rojo en el centro de todo?

-Mi corazón,  mi niño. Solo así  podrás irte, llevándolo contigo. Traemelo de vuelta, cada vez que regreses

-Mamá sin corazón no puedes, morirás cuando parta.

– Es mi magia de irme contigo  y dejarte conmigo para siempre. Es un conjuro difícil,  que sólo una  madre sabe, compartir corazones, cuidarte en la distancia.

Con mi maleta al pecho he andado en el exilio, apurando te quieros, besos y palabras. Cuando hay luna y hay frío,  cuando hay penas y angustias, rebusco en mi maleta. Sonrisas escondidas, olores de mamá. Manos que acarician me levantan al cielo, me salvan de las penas, me lanzan al futuro, sostienen mi existencia. Mamá no olvido nada.

Mi amigo, el indocumentado.

Debo confesar que tengo este escrito en mente hace tiempo, desde que mi amigo recibió  su tarjeta de residencia en su querida Honduras y viajó  de regreso a Miami,  estrenando derechos y futuro, quería regalárselo. Pensé hacer un cuento, lo inicié   varias veces, algo pasaba que no lograba expresar mis sentimientos tal y como lo deseaba. Guardé  titulo y sentimientos, recuerdos e intentos, sabía que en algún  momento ocurriría  algo que me haría  escribirlo  de un tirón . 

Mi amigo y yo, nos conocimos en las redes sociales. Me pidió como amigo y una mañana me sorprendió con un mensaje; me gustan tus escritos, algun día  quiero caminar por las calles de La Habana, sentirme como si hubiera nacido allá .  Dí por sentado que mi amigo era hijo de cubanos  y que había  nacido aquí . Después supe que era hondureño y que llevaba 10 años acá.  

Nuestra amistad  escapó  del mundo virtual y se hizo real. Me hablaba de su mamá allá  en Honduras, de sus hermanos y de su abuelita que adoraba, de las ganas enormes que tenia de verlos, de abrazarlos,  del temor que su abuela no pudiera esperar a volverlo a ver. Un día le dije.

-¿Por qué no vas a verlos? Tienes buenas posicion económica, ve a visitarlos, si quieres te acompaño.

Me miró con los ojos llorosos.

-No puedo, no tengo papeles, estoy ilegal.

Les confieso que pensé era mentira. Para nosotros los cubanos que alcanzamos la legalidad en cuanto pisamos esta tierra, esa palabra, ilegal, nos parece lejana, algo que existe, pero en otra dimensión, como en otro mundo.

Con el paso de los días, supe que mi amigo habia cruzado la frontera cuando tenía sólo 16 años. Desde entonces no veía  a su mamá, no la tenía  a su lado para que le diera calor, sostén y amor.  Se hizo hombre sin sus besos, sin estrecharla en sus brazos y decirle te quiero. Una  ausencia terrible que no sé como pudo soportar.  Ignoro donde encontró fuerzas para seguir adelante, luchar y a pesar de su status de ilegal, triunfar, hacer negocios, ayudar a su familia, garantizarle todo a ellos y no perder la sonrisa a pesar de tener que enfrentarse a los puños con la vida. 

Una noche me dijo que estaba haciendo gestiones para que le dieran la visa  a su mamá, que iba a hacer lo imposible por poder verla de nuevo. Hizo un sin fin de llamadas, transferencias bancarias, agotó  recursos . Nunca podré  olvidar cuando llegó  una noche a mi casa, le abrí la puerta.

-¡Jose, voy  a ver a mi mamá,  le dieron la visa¡

Nos abrazamos llorando. Compartir risas es fácil ,  pero cuando dos amigos comparten lágrimas, esa amistad es indestructible; como si ellas hicieran el milagro de la eternidad. En mi memoria ,  mientras nos abrazábamos, su voz repitiendo entre lagrimas, voy  a ver a mami, voy a ver a mami,  ocupa sitio junto a recuerdos imborrables.

Recuerdo el encuentro de ellos en el aeropuerto, a la salida de immigración. Todos se detuvieron a ver ese abrazo que vencía   10 largos años de ausencias. La gente detuvo saludos y acciones; un encuentro asi, se disfruta pocas veces en la vida.

La historia de mi amigo tuvo un final feliz,  casi un final de un cuento de hadas. El amor le regaló sueños y alas para volar sin freno, ya pronto sera ciudadano americano. Nuestra  amistad sigue, seguirá por siempre, las lágrimas compartidas la hicieron eterna.

Tal vez se pregunten qué  sucedió que al final pude sacarme esta historia del pecho y compartirla con ustedes. Ayer ví  un video en Facebook de un cubano hablándole a los ilegales, sentí verguenza ajena. Escucharlo repetir frases de consignas y discursos, casi me impiden terminar de verlo, repetía a gritos, “que se vayan, no los necesitamos, no los queremos en mi país”. La única  diferencia entre los ilegales y nosotros es la Ley de ajuste cubano, por lo demás,  somos igualmente inmigrantes como ellos,  todos vinimos buscando libertades y sueños. No pertenecemos a una élite migratoria, todos somos iguales. Yo lo escuchaba y lo sentía tan absurdo y lejano. Me gustaría  decirle que ellos no se van, que este país abre los brazos a todo el que viene a luchar y a conquistar sueños, que ellos se quedan, en éste,  nuestro país. Desde  su sitio, la estatua de la Libertad se niega a dejar de ser y nos convoca al futuro, abre sus brazos para todos.

Ya ven, casi que tengo que cambiarle el título  prometido a mi escrito y llamarlo; mis amigos, los indocumentados . 

Pedrito,  un niño cubano,  soñador por cuenta propia.

Pedrito es uno de esos niños que les gusta ser el primero en todo, no por competitivo, si no por ponerle ganas y fuerzas a todo lo que hace. Allá en un barrio  de La Habana, en el municipio Playa, junto al mar,  vive y sueña Pedrito .

Su papá  le ayuda siempre en las tareas  de la escuela,  lo lleva a practicar deportes y lo alienta a soñar en grande.

Pedrito es uno de los mejores alumnos de su aula, sus notas son muy buenas. Él sabe que no todos sus sueños se harán  realidad, pero le gusta soñar. Su papá  siempre lo alienta en sus sueños,  lo ayuda a dibujarlos. Se acuestan juntos, Pedrito habla de sus estudios, de sus ganas de ser un futbolista profesional,  de marcar goles en mundiales, de ser llevado en hombros por su equipo, celebrando victorias y sueños.

Su papá siempre le dice.

– Tienes que luchar duro  por tus sueños.  No dejes que un día venga alguien   a  querer robártelos .

-¿Cómo es eso de robarme  un sueño papi? Son míos,  nadie puede robármelos. Un sueño existe en mi imaginación  y mi voluntad, no pueden robármelo

– Si Pedrito, hay gente que te dirá ;  eso nunca lo podrás alcanzar, piensa en otra cosa o tú  estas loco muchachito, confórmate con ser uno más en el montón,  eso que tú  dices es un disparate. Asi, poco a poco, van tratando de robarte tu sueño, de hacerte abandonarlo. Tienes que estar preparado para luchar contra los ladrones de sueños mi niño.

– No dejaré que nadie me robe mis sueños, sería  como robarme el futuro, la vida.

A Pedrito le gusta mucho la escuela. Las escuelas son como fábricas  de sueños, le repite su papá, preparándolo para luchar por ellos.

Una tarde, cuando Pedrito llegó  a la casa, tenía  los ojos llorosos. Sin lavarse las manos y sin quitarse el uniforme, se tiró  en la cama. Su papá lo siguió hasta el cuarto, se sentó junto a él ,  le acaricio la cabeza.

– ¿Qué te pasa mi niño?Secate esos ojos y vamos a hablar .

Pedrito, se levantó y le enseñó  su libreta de Español , la abrió justo en la tarea del día anterior. La maestra les había pedido que dijeran que querían ser cuando fueran grandes y como poder ayudar a su país . Allí  en letras rojas estaba  escrito bien grande;  ser fubolista no es una profesión, no dices nada de como ayudar a tu país, no dices  nada de la Revolución . 

Manolo sabía que esto pasaría  un día ,  que alguien vendría  y querría interponerse  entre su hijo y sus sueños. Respiro hondo y le dijo a Pedrito.

-Mirame a los ojos, sabes que ya te había  hablado de los ladrones de sueños, de esa gente que trataría por todos los medios de hacerte ser uno mas del rebaño, de que renunciaras a ser diferente, a tener tus propios sueños. No puedes dejarte vencer por esa gente, tú  serás lo que tu inteligencia, tu fuerza y tu voluntad te permitan alcanzar. Nadie podrá  robarte tus sueños, tú  eres el responsable de cuidarlos y luchar por ellos. Mañana voy contigo a la escuela, tengo que hablar con tu maestra. Ahora sécate  esas lágrimas, lávate  la cara, come algo y vete a jugar fútbol con tus amiguitos. Un futuro campeón tiene que entrenar fuerte. Despues que te bañes haremos la tarea, vete ahora a jugar.

-Esta bien papá, te quiero mucho.

Le gritó  mientras corría  a lavarse la cara.

A la mañana siguiente Manolo y Pedrito llegaron temprano a la escuela. Manolo fue directo a ver a la maestra.

-Vengo a hablar con usted.

-Seguro viene para apoyarme por lo que le escribí  a Pedrito en la tarea. Tenemos que trabajar juntos para quitarle esas boberias de la cabeza al niño.

-Se equivoca maestra vine a decirle que no se meta en los sueños de mi hijo. Usted enséñele matemáticas y español que yo me encargo de sus sueños.¿Usted sabe que existen  futbolistas profesionales en todo el mundo, que ganan mucho dinero y le dan gloria al deporte y a su país ? ¿Acaso Stevenson, Sotomayor ,  Juantorena no le dieron gloria a este país  con sus triunfos? Tenga mucho cuidado de lo que le dice a los niños, no quiera jugar el triste papel de ladrona de sueños y que ellos la recuerden como la responsable de que renunciaran a soñar. En el caso de mi hijo, no se meta en sus sueños, él  nunca será  uno más  del rebaño, no será un tipo gris que cumple directivas y orientaciones de arriba, será un hombre del futuro de éste país ,  un hombre capaz de luchar por sus sueños con uñas y dientes, sin  creer en fracasos y desalientos. Mi hijo sueña por cuenta propia ¡Me entendió maestra?

-Si, lo entendí  muy bien y me alegro mucho de esta conversación y de que Pedrito lo tenga a usted. Una a veces se pierde entre directivas y resoluciones, le agradezco esta conversación y ojalá que un dia pueda ir a un stadium a ver jugar a Pedrito. Cuente conmigo para cuidar los sueños de Pedrito.

Manolo abrió  sus brazos y la abrazó, como quien intenta proteger con sus brazos los sueños del futuro.

San Nicolas del Peladero en La Yuma.

Allá  en la Hialeah que se quedó a mitad de camino entre La Habana y Miami,  Cuca y Micaela conversan una tarde de domingo.

-Cuca,¿Tú  te acuerdas de San Nicolas del Peladero?

– Claro mi santa que cubano de la edad de nosotras no se acuerda de Plutarco, la alcadesa, Eufrates del Valle, Ñico Rutina, el sargento Arencibia y toda esa gente que nos hicieron reír  durante años.

– En estos días me he acordado mucho del programa. Chica estas elecciones parecen que son en San Nicolas del Peladero. ¡Que brete, que  dale al que no te dio, que manera de sacarse trapos sucios! Da pena.

– Yo estoy espantá, jamás  pensé ver algo asi. Ave María purisima que me parece que estoy en un solar . Que si a uno le sacaron unas grabaciones diciendo que como es rico y famoso le agarra la chocha a quien le dé  la gana, que si lleva 20 años viviendo como Carmelina, sin pagar taxes, que si va a levantar muros y otras locuras. Que si los emails de la otra, que si los muertos de Benghazi,  que si al marido se la mamaron. Eso da pena, yo estoy como confundía, atormentá con todo esto. Caballero que uno lo que quiere saber es que van a hacer para que el país vaya pa’lante y no ese chanchullo.

-Tienes razón Nena, da pena y eso que estamos en el primer país  del mundo. Tú  viste ayer el video de la vieja diciendo que estaba loca porque Trump la violara y el de la otra diciendo que los que no estén  de acuerdo con Trump  que se vayan pa’ otro país.  Me acordé  tanto de aquellos que nos gritaton cuando el Mariel, seguro que la vieja esa era la de vigilancia de su cuadra.

-Mi negra y qué  tú  me dices de Trump  amenazando con meter presa a la Hillary si él era electo presidente, yo pensé que me habia equivocaó de canal y estaba viendo Cubavisión, candela mi son.

– A veces hasta me dan ganas de no votar.  Si esto sigue asi, va a acabar como la fiesta del Guataó , un sal pa’ fuera a lo Yuma.

-Hay que votar Nena y botar lo que no sirva. Mi marido y yo vamos a votar por la Hillary, es la que mas sabe de política  y la que mejor puede dirigir este país,  como diría  Pablito; no es perfecta, mas se acerca  a lo que siempre soñé .  El Trump ese no me gusta ni un poquito y esa admiración por el hijo de la gran Putin,  me asusta,  todo el mundo sabe que el Putin ese, es de lo peorcito que sólo  piensa en el poder y en enfrentarse a este país . El Trump  se hace el que esta apululu de ideas nuevas y es tremendo descarao y viejo verde, tremendo inflador es lo que es. ¿Qué  estaba haciendo to’ este tiempo? Que no se me haga el barbaro ahora que es tremendo cara e’guante. 

– La Hillary también  tiene su caquita. Debió  aclarar antes lo de los emails, ahí falló,  se comio el millo. Lo de Benghazi esta claro, que por más que la han investigao, no han encontrado na’ pa’ acusarla, aunque siguen con el tiquitiqui. Ay Santa Barbara bendita ilumínanos y que esto acabe bien.


Pancho que estaba durmiendo la siesta en el cuarto, sale y se suma a la conversación. 


– Ustedes tiene razon, esto da pena. En todos los años que llevo aqui, nunca ví nada parecido. Siempre los candidatos  de cada partido, le tiran al contrario y defienden lo suyo, pero lo de este año no tiene nombre. Yo ya sé lo que tenía que saber de cada uno y estoy seguro de mi voto. Micaela y yo votaremos por Hillary. No es que entre dos males nos quedemos con el menor, es que sin dudas tiene experiencia y capacidad para gobernar este país.  Ha sabido comportarse y no perder la tabla. Y si no da la talla, dentro de 4 años la sacamos que eso es lo grande de una democracia. Cada uno vota por quién  quiera que por eso estamos en un pais libre.

– Es verdad Pancho que ganas tengo que pasen estas elecciones y decir como la canción ; ¡Qué tiempos aquellos que ya pasaron…!

– Asi mismito Nena, que se acabe ya, este San Nicolas del Peladero en La Yuma.