Entre el amor y el odio.

Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos dado espacio al odio en nosotros. Lamentablemente, odiar, no daña a quien odiamos, guardar odios y rencores, dejar que el odio y no la razón hablen por nosotros, solo daña al que conjuga ese verbo en presente. La mayoría de las veces, casi todas, el sujeto del odio, la persona odiada, no se entera y si llega a saberlo, eso no le quita el sueño, ni el apetito.

En mi primera juventud, odie con todo, con la razón y con la sin razón. De esa época, en que di albergue en mí, a odios, sólo quedan algunas arrugas en el rostro y en el alma. Las del rostro, cualquier día, las hago desaparecer, las del alma, quedaran ahí, para siempre. Muda advertencia que cerrara la entrada a futuros odios, que pasaran de largo, sin encontrar refugio en mí.

Cuba, es una islita, tendida al mar y al amor. Los cubanos no nacimos para odiar. Sabemos ajustar cuentas cuando llega el momento oportuno. Mientras tanto, elegimos, para siempre, hablar entre sonrisas, desechamos por decreto del amor, hablar entre espumas rabiosas que apenas dejan salir las palabras.

Hay quienes, prefieren hablar rabiosamente. Las palabras, terminan balbuceadas, entre espumas de odio, la rabia, les impide expresarse correctamente. Entre tanta espuma y tanta rabia, a veces solo ellos entienden lo que dicen. Muchos no entendemos el idioma del odio, ni lo entenderemos jamás, por suerte.

En ocasiones, leo algo y no logro atrapar el mensaje, no logro sacarlo de la espuma de la rabia, lamentablemente ahí queda para siempre la intención del mensaje indescifrable, diluyéndose en espumas rabiosas.

Cuba, nuestra patria, ha sufrido divisiones entre sus hijos por largos años. Marti, tuvo que luchar contra odios y divisiones, hasta un día que una bala de odio intento silenciarlo. Ahora sus escritos, los lleva la patria bajo el brazo, los relee una y otra vez, nos los muestra. Nos pregunta, cuando terminaran odios entre hijos que debieran ser hermanos, se sabe “ara y no pedestal”, aunque muchos la usen como tal, para lanzar largos discursos de odios.

Elegir conjugar el verbo amar en todos los tiempos y solo en pasado al verbo odiar, nos ayudara a entender mejor el presente, a construir un futuro luminoso y merecido a nuestra Cuba.

Elegir amar y no odiar, no significa olvidar, no quiere decir, borrón y cuenta nueva. Ahí quedan cicatrices, heridas a medio cerrar, para recordar injusticias, en nombre de ellas, debemos dar espacio al amor entre cubanos.

Nadie, por mucho que sufriera, por grandes cicatrices que guarde puede, en nombre de ellas, pretender silenciar la razón, con discursos de odio. Gritar, no da la razón, proferir improperios e insultos, no apuntalan la sin razón. Respeto profundamente a todos los que hemos sufrido injusticias, a todos los que en algún momento recibimos una bofetada en el rostro, a todos los que nos cansamos de voltear la mejilla, los respeto a todos y me respeto a mi mismo, pero dialogar, aprender a conversar entre hermanos que se aman, se impone.

Nuestra patria, aún espera, impaciente, se haga realidad ese sueño de “con todos y para el bien de todos”. El odio, en general y el odio y los insultos lanzados contra hermanos, contra figuras cimeras, contra cumbres, termina rebotando contra quien lo lanza y destruyéndolo. El odio es un sentimiento oscuro, cuando se libera, termina devorando y aniquilando a su libertador. Odiar, no significa recordar mas, tampoco amar, equivale a olvidar. Corren tiempos nuevos hemos de andar a su ritmo y voluntad.

Cuba, impone el amor entre sus hijos, con una dulce sonrisa. Cuida y atiende las tumbas de los que ya no están, no los olvida nunca, pero no habita en cementerios. Anda entre palmas y colibríes, tejiendo arco iris de esperanza, crea y recrea el amor, como fuerza suprema que acelera y magnifica el futuro que esperamos. Ella eligió, para siempre el amor, la sonrisa y no la lagrima, el abrazo entre hermanos.

Un amanecer, nos despertara una voz tronante; Dije, amaos los unos a los otros, no odiaos los unos a los otros! Confio que los que alimentan odios, no amanezcan sordos esa mañana.

4 thoughts on “Entre el amor y el odio.

  1. Hay mi amigo, si esos sordos hoy te oyeran, cuanto no daria yo. Por eso eres mi mejor amigo. Gracias por ayudar en esta batalla, ojala un dia el amor triunfe, pues falta que nos hace.

  2. Entre cubanos, independientemente de ideologías, principios e intereses, debe existir una coexistencia pacífica y duradera. Respetando los derechos de cada cual, hacemos que triunfe el amor por encima de cualquier rasgo de odio o rencor… luchemos de una vez y por todas para que nuestros sentimientos se traduzcan en paz, honestidad y sinceridad.
    NO AL ODIO, SI A LA HERMANDAD !

  3. Muy bien expresado, me encanta la permanencia martiana en los renglones de tu escrito, odie mucho, odie a dos personas, pero hace ya muchos años, llegue a esa inteligente conclusion que mencionas, y me di cuenta de que solo me hacia daño yo, a ese, al que mas odie, empece a ignorarlo, aunque el noticiero, la ventana del cafe, el diario tintinear de nuestras lenguas no me permita ignorar su nombre, aunque las injusticias y las arbitrariedades cometidas en el pasado y en el no tanto esten ahi, con su firma, cuño y vigencia, aun asi lo ignoro, y en ese ejercicio de vida, empece a obviar a alguien a quien le guardaba rencor por soberbia, por rebeldia adolescente, la verdad con esa otra persona, no tuve ni siquiera que hacer ejercicio, se decanto solo, fue irme de Cuba y proponerme un horizonte en muchos aspectos, entre ellos la no cabida a esos sentimientos, el odio, la envidia, no me van mas, frenan el exito, enturbian el aura, dañan el karma, sigo adelante y escojo emociones mas alentadoras, mas luminosas, sigo adelante y en ese seguir si me irrita algo, le salgo al paso, digo lo que tengo que decir, no me permito atragantamientos ni frases a medias, se me acabo el odio y la hipocresia, estamos en esta vida por un ratico, por un momento, y cargarla negativamente es demasiado dañino y trabajoso. Un abrazo grande desde mi corazon

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s