Mi angel del exilio!

En mi vida, siempre he tenido ángeles junto a mí. Desde que nací, mi madre, ha sido un ángel, no sólo  para mí, para muchos que han pasado por su vida. En el exilio, lejos de los brazos materiales de mi madre, encontré otro ángel, una amiga especial, un ser hecha de esa sustancia con que se amasan los ángeles y los sueños.

Cuando la conocí, su acento, su forma abierta y natural, me hicieron pensar que era cubana. Un día, conversando en un grupo, alguien le dijo; tu no entiendes bien eso, porque no eres cubana. Le replique, ella si es cubana, me miro, no Jose, soy colombiana. Años compartiendo vida  y sueños junto a un cubano de pura cepa, le han cambiado hasta el acento. Mi amiga, mi ángel del exilio, es cubana, por adopción y decisión.

Mi ángel del exilio, no puede saber que alguien tiene  una necesidad. Frente a ella, no se puede hablar de carencias y problemas. Se queda en silencio, saca cuentas, si no puede en el momento, al otro día o a la semana, ofrece su ayuda. No espera agradecimientos, las personas acostumbradas a su bondad ilimitada, a veces olvidan agradecerle. Hacer el bien, la hace feliz, la reconforta, la ilumina.

Mi amiga, no tiene casa propia, ni una abultada cuenta en el banco. Ayudando a su madre y a una hermana enferma, ayudando a todos los necesitados que han pasado por su vida, no ha tenido tiempo de ahorrar. Ha trabajado muy duro durante toda su vida, sin días de descanso. No da lo que le sobra, se quita lo que tiene para compartirlo con el que tiene menos, con quien lo necesita.

Es una mujer de sólida formación religiosa, con una fe enorme en Dios. Tiene una mente abierta, nada humano le es ajeno, su corazón se ofrece sin limites de razas, ideologías, ni orientación sexual. No conoce de enemigos, perdona al instante a todos y les tiende su mano.

Leyó mi escrito, “Un puente de manos tendidas”, enseguida ofreció su ayuda, hay que impedir que ese muchacho siga sufriendo, tenemos que ayudarlo, me dijo. Todos los días me pregunta por él, no podemos dejarlo solo, me repite incansable.

Tiene un hijo al que le dio educación e instrucción, un hijo que vive orgulloso de ella, que sabe que debe su carrera y futuro a sus padres. Cualquier día la sorprende con un nieto, la imagino feliz, radiante, con su nieto en brazos.

No da solo ayuda material, siempre esta dispuesta a dar un consejo, a escuchar. Sabe que desahogarse con alguien, ayuda a  aligerarse de penas, busca el  tiempo y escucha a todos. Nunca dice mañana, sabe que mañana, su consejo, puede llegar tarde.

Mi ángel del exilio, lleva años unida, en cuerpo y alma a un hombre especial. Si es cierto que existen las medias naranjas, ellos son las dos  partes que encajan perfectas, exactas, que se complementan. Mi ángel del exilio, lleva años, muchos, compartiendo vida y sueños, junto a mi amigo del exilio.

Mi amigo, sembró en su alma, con un beso, el amor por Cuba, ambos comparten ese amor. Sueñan con ir juntos y recorrer La Habana del brazo, yo, sueño con andarla junto a ellos. Se que un día almorzaremos juntos allá, en mi casa, cerca del mar, en La Habana. Disfrutaremos un café cubano, sentados en el portal. Sobremesa especial, entre ángeles y amigos, sin exilios.

8 thoughts on “Mi angel del exilio!

  1. Una vez mas haces gala de tu pincel y te doy mil gracias por este escrito lleno de amor y gratitud para tu Angel,definitivamente eres unico y es por eso que tanto te admiro y te adoro.Un abrazo para ti

  2. Muy bello, debe ser Una persona muy especial Para ti, me senti muy identificado por el amor a mis amigos cubanos, y por ende, a Su Linda y anorada Cuba, felicidades

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