¡Mi santa, el negro se la comio!

obama_discurso_espanol
La Habana estrena primavera la mañana del 22 de marzo. En un barrio habanero cualquiera, Cayo Hueso, Buenavista, Pogolotti, Luyano o el Cerro, dos mujeres conversan después de escuchar el discurso del presidente Obama en el Gran teatro García Lorca.
Yamile toca a la puerta de la casa de Caridad.
-Mi santa ábreme la puerta que a mí me va a dar Yemaya en puya y Shango en chancleta e palo. Esto es mucho para un cartucho
-A ti mismita te estaba esperando. ¿Viste al negro hablando?
– Se la comió mi santa. Tremendo jonrón que metió. Pa comer y pa llevar. Ay Caruca si todavía estoy con palpitaciones, el corazón se me quiere salir por la boca.
– Tanta gente que se preguntaba, ¿Mami que será lo que quiere el negro? El negro quiere lo mejor pa nosotros y hablo clarito, clarito, en letra de molde pa aclararle la mente a todos, a los de aquí y los de allá.
– El negro vino suave, fresco y bajito e sal. Viste como se viro pal tipo y le dijo; no le tenga miedo a escuchar las voces del pueblo cubano. Yo pensé que ahí mismito se acababa todo como la fiesta del Guatao.
-El negro se mandó y zumbo. Es como si le hubiera dicho; coge lo tuyo, que ahora es cuando es y no cuando tú querías. Obama siguió hablando, el tipo es durísimo. Eso sí es un hombre y no lo que yo tengo en la casa.
– Oye el negro, a los que estaban en contra de su visita, los dejo en eso y con ganas de aquello. Les tapó la boca a toditos, uno a uno. Ese hombre no se quiere hablando, dijo lo que tenía que decir, sin alterarse.
– Vaya chica, como diciendo, calma que tengo para todos.
– A mí que no me vengan ahora con mesas redondas, ni materiales de estudios, ni con aplanadoras ridículas, ni editoriales que nadie lee. El tipo acabo con las mesas redondas y las mentes cuadradas. Hizo historia y de la buena, no de esa que está en libritos y que cada uno la escribe como le da la gana.
– Me emocioné cuando dijo que los jóvenes eran los que iban a construir algo nuevo. ¡Candela mi son!
– Si mi amiga porque ni los papas, porque muchos papas y poca papa en la mesa, ni maduros ni podridos que han venido han hecho na por nosotros. Ni Rolling Stones, ni estrellas de pop caminando por la Habana. Esto es lo más grande que nos ha pasado. Mamá lo escucho acostada, no se siente bien. Cuando entre a su cuarto estaba llorando, solo me dijo; creo que ya empezó a salir el sol. Me puse a llorar como una guanaja. Nos abrazamos y la vieja me dijo al oído; el negro es un salao.
-El negro es el que es, hay que joderse con él.
– Así mismo mi santa, que hablo de todo, como quien reparte esperanzas y sueños. Alabao el negro me convirtió en poeta, Santa Bárbara bendita Que es esto?
-Tengo que buscar ese discurso y leérmelo con calma, fue mucho con demasiado, el acabose mi santa. Dijo lo que hace años no oíamos o decíamos muy bajito pa no buscarnos problemas.
Yamile y Caridad se abrazan y sin ponerse de acuerdo gritan felices y esperanzadas.

Pésele a quien le pese y duélale a quien le duela; ¡El Eleggua abrió los caminos y ya nada, ni nadie podrá cerrarlos!

8 thoughts on “¡Mi santa, el negro se la comio!

  1. muy bonito jose y yo creo igual que las cubanas de tu narracion, ha sido una gran esperanza par ael pueblo cubano par los de aqui y para los de alla.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s