Dos mujeres frente a frente.

Se encontraron frente a frente, se abrazaron. Todos comprendían que asistían a un abrazo especial, único y esperado, mítico. No era un abrazo, era el abrazo. El tiempo se detuvo, nadie quería perderse un detalle.

Ambas estaban cansadas de años de uso y abuso, de maltratos y vejaciones. Decidieron compartir sus secretos y angustias, desahogarse. La mas joven se apareció desnuda, la mayor descolorida y sucia.

– ¿No tienes frío así desnuda? ¿No sientes pena de mostrarte desnuda, de enseñar intimidades, arrugas, deterioros y horrores?
– ¿Acaso sientes pena de tu descolor, de estar marchita, de casi no tener fuerzas ya?
– Tienes razón, seguiremos siendo las mismas, unidas en la gloria y la desgracia. Inseparables, como hermanas, sosteniéndonos una a la otra, más allá de los tiempos y la razón.
– Invencibles mi hermana, sin importar que nos usen a su antojo y en nuestros nombres, por mas de un siglo, atropellos y negaciones, se repitan una y otra vez.
– Somos y seremos más que gobiernos y partidos, más que ideologías y hombres.
– Llegara un día que todos entenderán quienes somos, la razón de nuestra existencia. Hoy no me avergüenzo de mi pobreza, ni mi desnudez. No me quitan ganas, ni fuerzas mis arrugas, mis carnes flácidas, esta apariencia de estar muerta en vida.
– A ti, como a mi, no nos falta la fe en el futuro. Otros hombres se unirán a nuestro influjo y obra y otros amaneceres nos esperan.
– Tú recobraras tu color, tu brillo, yo renaceré como ave fénix y vestiré el traje de honor que corresponda. No me avergüenzan desnudeces, no escondo nada. Quienes deberían sentir vergüenza son los vivos y los muertos que nos han llevado a este estado.
– No aprenden aún que ellos nos conforman, que somos más que símbolos o tribunas, más que ruinas o frustraciones.
– Somos el pasado, el presente y el futuro. Somos la suma de todos y por todos seguiremos unidas e invencibles. Sin vergüenzas, sin odios, abiertas a los tiempos por venir.
– Muchos nos llevan en los labios, nos invocan para ganar batallas y partidarios, olvidan que deben llevarnos en el corazón.
– ¡Servirnos mi hermana y no usarnos! Mi desnudez no me avergüenza, me avergüenzan oportunismos y abusos, demagogias y mentiras. Que de un lado y otro, nos arrancan color y vestiduras, nos destruyen.

Se unieron en un fuerte y prolongado abrazo, la república y la bandera, mientras una le susurraba a la otra al oído.
– No pierdas la fe mi hermana, llegara el día que seremos, “con todos y para el bien de todos”.

Ámame entero.

Ama sus malos ratos, sus enojos, sus dudas, su espanto, como amas certezas, alegrías, su calma

Ama su risa, sus lágrimas. Sus palabras dulces, su ira incontenible, sus te quieros, sus me voy pal carajo. Amalo entero, nunca por pedazos.

Ama su esbeltez, sus horas de gym, sus músculos, sus libras de más, su panza cervecera.

Ama su juventud, el brillo de su piel, ama sus años, sus arrugas; su debilidad, su fuerza.

No ames por fragmentos, instantes, apariencias. Amalo sin preguntas, sin esperar respuestas.

Amalo en la cordura, en la locura, que no falten tu aliento, tu presencia y paciencia, que tu esencia le ayude a ser digno de amores.

Que el amor sea un milagro y no sea un espanto. Que me ames sin peros, sin intentar cambiarme. Ámame entero coño, no por ratos o partes. No me fragmentes; ámame completo. Ámame en la vida y la muerte, en La Paz y la tormenta. Porque puedo ser luz y noche, tormenta y calma, sonrisa y llanto y llevarte en los labios, por temor a perderte.

Ámame hoy 14 de febrero y ámame 364 días más ,con igual sobresalto. Atemos, para siempre, tu sonrisa y mi llanto, tu destino y el mío.

Fotografía tomada de Google.

Lourdes Libertad En El Divino.

Celebración de cumpleaños y Lourdes convoca amigos y admiradores en una fiesta que se anuncia divina, aquí, en El Divino.

Regala números de Lourdes Torres, internacionales, complace peticiones que cambian su guión original; ella, espontánea y vital, se regala a todos, en el gesto y la voz; se multiplica y crece en la escena.

Cada concierto de Lourdes Libertad, se convierte en fiesta de amistades y del arte. Ya nos tiene acostumbrados; su voz como la flauta del cuento, convoca amigos y afectos que se reúnen a su influjo.

Canta Parece un desatino, que acostumbró a hacer a dúo con su madre; la magia de la noche nos trae a Lourdes Torres y madre e hija unen sus voces en antológico dúo que remueve sentimientos, emociona y arranca bravos.

Canta, Todo pasa menos tú y yo me secó una lágrima, estrujo penas y sonrío Una vez se la dedique a mi madre en un escrito y Lourdita subió el video dedicandoselo a ella. Mami desde el cielo me sonríe en reafirmación que no pasa, siempre a mi lado.

Robertico, uno de los cumpleañeros hace un numero obligado con Lourdes Libertad y hace de las suyas en escena imitando a nuestra Rosita, nuestra Rosa sin final. Hiram, canta dos números y recibe aplausos y peticiones de otra. Los cumpleañeros nos regalan su arte y adornan la noche.

Lourdita, regala canciones, deja hablar al corazón, canta un numero que se torna declaración de principios y su voz alcanza un registro especial en el agudo y ya ven, me he levantado, soy la voz de un sentimiento, soy el viento, soy el fuego de Ondina Mateo.

Perdóname conciencia, en personal y excelente versión que la mora aplaude feliz, con la certeza que sigue viva en la voz, el arte y el homenaje de cada nueva versión de su canción.

Cierra con, Que hablen y así anda por la vida y el arte; aplaudiendo aún la vida.

A mi entender, al de todos los presentes, al de muchos, Lourdita se ha hecho de un lugar en el arte y el corazón de muchos en Miami, mas allá de tormentas, de gente que habla, Lourdes en plena Libertad se afianza en el corazón de la ciudad e impone su talento y huella.

La noche termina y entre besos y abrazos de despedida de amigos, queda el deseo del próximo encuentro; la certeza del volvernos a reunir a disfrutar de su arte y compartir entre amigos.