Volveremos a juntarnos.

Desde lejos, sin vernos, nos hablamos,

un nuevo tipo de saludo nos sorprende.

Revisamos memorias, adivinamos futuros, hacemos planes, hablamos de y armamos el mañana

Despedidas que aseguran regresos, un adiós sin apretón de manos, un cuenta conmigo en el aire; un te quiero inmenso, sólido, tangible.
Andamos a escondidas, no contamos hasta 10, la cuenta es larga. Nadie quiere que el mortal lo encuentre y se cierran rejas con candados.
No vengas, no visitas, un yo me quedo en casa, recorre el mapamundi.
Los amigos se juntan en la distancia, planean el futuro, se preparan, cierran filas; un enorme, ¡esto no podrá vencernos! Se dibuja en el cielo del presente y el mañana sonríe desde lejos.
Muchos somos el muro que proteje a abuelos y a los padres, hay que contar con todos, para siempre
Es una guerra sin cuartel, sin retroceso, el mundo está sitiado y no da un paso atrás; el invisible no podrá vencernos.
Dos hacen el amor entre las sombras y aseguran los niños del mañana. Muchos aseguran la victoria y entregan hasta su vida en el intento.
Florecerán girasoles en el mañana, arcoíris iluminarán la ruta del futuro. Un abrazo inmenso, un beso enorme, nos esperan a la vuelta del camino.

¡Venceremos!

Sobrevivir, desafío y acción.

Una noche cualquiera, dos brindaban en silencio, no dijeron salud, dinero y amor, sin ponerse de acuerdo su brindis fue; salud, sobrevivir, sobrevivir. No estábamos preparados para esto, no lo esperábamos, comenzó allá en la lejana China y así lejano nos parecía. El primer mundo se sentía seguro y miró compadecido al lejano oriente. De pronto los números comenzaron a asustarnos y el miedo al virus y a la muerte, pretendió cambiar la sonrisa en mueca y la esperanza en espanto. La luces se fueron apagando y las calles quedaron desiertas; el virus no distinguía clases sociales, ni partidos políticos.

Tal vez es hora de repasar historias, de mirarnos por dentro y de tender manos, de proteger a los ancianos y salvar el futuro. De entender que moda, carros del año y mansiones, fronteras, portaaviones y misiles , se vuelven obsoletos cuando está en juego la vida del planeta.

El planeta apaga sus luces, la gente se encierra en sus casas y espera, todos esperamos. Un ejército de batas blancas lucha contra el enemigo común, no hay generales al frente de las tropas, no hay tanques apuntando al RNA del virus. Son solo médicos y enfermeros los héroes del momento y a ellos miramos, con esperanza y agradecimiento, con aplausos que resuenan en el mundo.

Es tiempo de meditar, de pensar, todos, como familia, venceremos, lo sabemos, no es el fin. Seremos mejores al final, lo mejor de nosotros saldrá fortalecido. Hoy somos el mundo, no importan países, ni partidos, todos contamos en este instante. Hoy no pienso en mi Habana, en mi Isla, al sur de recuerdos y sueños; hoy me duele el mundo, al final eso somos, ciudadanos de mundo.

Hizo falta un virus para borrar fronteras, para decirnos que no importa si eres demócrata o republicano, socialista o de derecha, al final somos seres humanos en esta suprema batalla por el futuro y la vida.

Sobreviviremos, no lo duden, el mundo se pondrá de pie y seguirá su rumbo. Que nos quede la enseñanza que somos uno, que las fronteras las hicieron los hombres y los partidos los inventamos nosotros.

Al final volveremos a sonreír y la esperanza estallará en arcoiris, no lo duden.

Fotografía tomada de Google

Nena y Cuca, la cola en un mercado y Luis Manuel Otero.

Nena y Cuca se encuentran en la cola del mercado de 3ra y 70. Ambas tratan de comprar pollo, jabón de baño, pasta de dientes y algo más. Su compra depende de los precios, del abastecimiento y de su lugar en la cola. Se saludan y se ponen a darle a la sin hueso.

– Ay Nena, tu estas igualita, por ti no pasan los años.

– No exageres Cuca que ya voy a cumplir 65 en mayo ya estoy en la 3ra edad. Si viviera en la Yuma, este año me daban el medicare.

– Te ves muy bien Nena, te mantienes delgada, con buen cuerpo, todavía das la hora.

– El buen cuerpo se lo debo a los ejercicios que no los dejo ni muerta y la delgadez a la dieta forzada a que nos tienen sometidos a todos aquí. Vaya que no me explico como es que pueden haber gordos en este país con lo que comemos y la sansara que tenemos que dar para conseguir poner un plato de comida en la mesa.

– Eso es verdad mi santa, que con el entrenamiento que tenemos podemos competir en cualquier campeonato de atletismo. ¿ Has hablado con tu hijo en estos dias? Manolito me llamó anoche, me preguntó si sabía algo de Luis Manuel Otero, cuando le pregunté que quién era ese, se molestó y me preguntó que en qué mundo yo vivía. Después me explicó todo sobre él, es un artista, me dijo.

– ¿ En qué mundo tu vives? ¿ Tú no tienes Facebook? ¿En que tu usas las recargas que tu hijo te pone? Yo hablo con mi hijo casi todos los días, pero también estoy pendiente de lo que pasa en el mundo y de lo que pasa aquí y no dicen ná.

– Sólo las usó para hablar con él y vernos un ratico todos los días, eso me da fuerzas y me ayuda a sobrellevar el tenerlo lejos.

– Pero hay que estar informadas también mujer, con esto de la internet una se entera de cosas que antes ni soñaba, noticias de esas de las que nunca da el noticiero. A este muchacho lo cogieron preso y le van a hacer un juicio sumario, si que daño a la propiedad del estado, que si mal uso o falta de respeto a los símbolos patrios. El punto es que molesta con sus cuestionamientos y si molesta, existe.

– Estas mejor informada que Manolito, pero habla bajito mujer que nos vas a buscar una salación.

– Sabes que por hablar bajito y por miedo a la salación es que estamos como estamos. Mira Cuca, con el silencio y susurros no se resuelven los problemas. Que muchos artistas han protestado por la detención de Luis Manuel; Haydee Milanes, hasta Silvio, Carlos Varela y muchos más, directores de cine, artistas plásticos, candela mi son, nunca se había visto algo así, mi negra. Hasta hay una carta que han firmado un montón de gente. Una puede o no estar de acuerdo con todo lo que dice, coño que todo el mundo no puede pensar igual, pero todo el mundo debe tener el derecho de decir lo que piensa.

– Tú me asustas Nena, por tu madre, piensa en tu esposo, que es del partido, no nos busques una desgracia mi santa, cierra la boca.

Un muchacho que está detrás de ellas en la cola, interviene en la conversación.

– Déjala que hable, que diga to’ lo que le de la gana, ese es su derecho. Hasta ahora con el silencio y el miedo a abrir la boca y protestar no hemos resuelto nada. No cierre la boca señora, ni deje que nadie se la cierre. Basta ya de autocensurarnos, de dejar que el miedo a hablar o hacer nos paralice. Hable señora y cuéntale a todos aquí en la cola, muchos no lo conocen, quien es Luis Manuel Otero.

– Mi niño, ya dije to’ lo que tenía que decir y sabes qué, no he firmado esa carta porque soy una pobre maestra retirada, si fuera artista la firmaba y bien, que con miedo y silencio no vamos a llegar a ningún lugar. No me mires así Cuca, es verdad. Yo no te pido que te metas a disidente, yo tampoco lo soy, pero coño hay que apoyar a los que tienen los cojones de alzar la voz y decir lo que piensan.

– No si ya hasta a mi me has quitado el miedo, si esta cola fuera 10 años atrás, te habrías buscado lo que no esta pa ti y mira ahora como te mira la gente, con respeto y aprobación.

– Los tiempos cambian y pobre del que no cambie con los tiempos, termina convertido en dinosaurio y se extingue y yo no quiere extinguirme, quiero estar viva y aportar mi granito de arena para esa “patria con todos y para el bien de todos”.

Los que están alrededor de Nena la aplauden y una viejita se le acerca y le da un beso mientras le dice al oído: gracias por devolverme la fe, gracias por este rayito de luz.

Lourdes Libertad, a su entender.

Asistir a conciertos de nuestras cantantes siempre es motivo de júbilo y nostalgias. Disfrutamos de su arte, recordamos sus conciertos en los teatros de La Habana; nos traen en su voz y presencia, rincones y recuerdos al sur de las memorias. Tienen la magia de transformar lugares y locales, de hacernos olvidar años y distancias.

Para Lourdita no hay escenario, ni lugar pequeño; se entrega con la misma fuerza y empeño en un gran teatro que en un lugar perdido en la geografía de Miami. Para ella, sangre de artista, su público merece siempre lo mejor y a él se debe y entrega.

Anoche, en Pekaditos, nos regaló canciones, intentos y fuerzas, convirtió la noche en fiesta del arte cubano; nos deslumbró. Celebró cumpleaños de amigos y dedicó tiempo y palabras a todos los presentes.

Canciones muy bien escogidas, enlazadas con gracia y picardia. No faltaron chistes, bromas y cubania. Más que un concierto, fue un diálogo musical entre amigos, un compartir memorias, nostalgias y sentimientos.

Anuncia su próximo concierto con Mirtha Medina y sus seguidores alistan aplausos y asistencia. Estrena números, su versión de No, de Manzanero da un nuevo aire a la canción. Queda en todos las ganas de seguir disfrutandola, de hacer eterna la noche, fiesta especial de amigos y recuerdos.

Lourdita ha sabido ganarse un público fiel, a fuerza de talento y empeño, tiene un lugar en el mapa cultural de la ciudad. Canta en plena libertad, a su entender y a su manera. Nos regala unas canciones extras y se despide, dejándonos con las ganas del próximo encuentro, seguros que volveremos a encontrarnos y disfrutarla. Gracias por tu presencia y tu no darte por vencida.