Lourdes Libertad y Mirtha Medina compartiendo aplausos y éxitos.

Aunque estuve de descanso, el tiempo, ese implacable, me escasea, se me escurre entre las manos. Son pasadas las 11 de la noche y antes de dormir debo, especie de exorcismo literario, comentar a la manera de Habanero2000 un concierto especial, una nota destacada en el pentagrama de Miami, un logro de la cultura cubana que emigra y no se da por vencida, no cede, no baja la cabeza; el concierto de Mirtha Medina y Lourdes Libertad en Alfaro’s.

Todos sabíamos que sería una noche especial, una mancuerna perfecta que garantizaba aplausos, emociones, suspiros y nostalgias. Son dos figuras con mayúsculas, de esas a las que no vencen el tiempo, ni las dificultades, de las que se entregan con la misma fuerza en un gran teatro o en un pequeño local,¡son artistas! La magia de la noche va de la mano de la amistad, del compartir escenarios, voz, público, aplausos y exitos, sin otro interés que regalarnos una noche especial, cubanisima y emotiva, inolvidable.

Hubo muchos números que aseguraban aplausos en las voces de Mirtha y Lourdita, ambas poseen un vasto repertorio y saben como jugar con notas y agudos. Para mi, el mejor momento de la noche fue el Poupurrit de exitos de algunas de las mas destacadas figuras de la canción cubana, un pase de lista de lujo, Lourdes Torres, Elena, Martha Estrada, Leonora Rega, Omara, Olga Guillot, Gina Leon, Moraima y la Lupe. Cerraron con “Amigas”, sin dudas una fiesta de la nostalgia y los recuerdos, un convertir a Alfaros’s en un teatro habanero y desbordarlo a fuerza de voz y ganas. Se que muchos sentimos la brisa del mar y hasta palmeras al viento, al influjo de sus voces.

Quiero enfatizar que cuando dos figuras como Mirtha y Lourdita se deciden, por tercera vez, a compartir escenario lo hacen seguras de sus voces y talentos , son artistas y amigas, no van a competir, a intentar sobresalir por encima de la otra o a robarse el show. Se unen decididas a hacer arte y en esa dimensión en que se encuentran, no existen rivalidad, envidia, ni segundas intenciones. Por eso me molestó un desacertado y mal intencionado comentario que escuché decir a un triste y oscuro personaje: fulana barrió el piso con mengana. No, ninguna sobresalió sobre la otra, porque más allá de talento y voz, que sobra en ambas, esta la amistad que las une, el placer que da hacer arte del bueno y la satisfacción que da entregarse y recibir aplausos, bravos y ovaciones, la calidad humana no deja espacio a oscuros sentimientos; si alguien “barrió” fue la cultura cubana con la sentencia de que Miami es la tumba del artista cubano, demostró que aún en el exilio hace magia y arte a su antojo. Se tenía que decir y se dijo.
Cierran con un poupurrit de las Diego , disfrutan esa dulce locura del arte y la cubania, de la fiesta de recuerdos que se niegan a vivir en pasado e irrumpen con fuerza en el presente iluminando rutas y acciones. Bravo por las dos, por su arte y sus ganas, su fuerza y voz, su no darse por vencidas. Nos vemos en el 4to concierto de Mirtha y Lourdes Libertad, no se lo pierdan.

Alguien me saluda del otro lado del espejo.

Me miró al espejo y un tipo que conozco, me sonríe, me hace un guiño, sabe que sin mis errores sería otro, otros fueran sus sueños, sus intentos, sus logros y sus metas, su vida toda. Si otros hubieran sido mis afectos, no sería yo, no tendría este carácter fuerte, ni mi mano extendida, dispuesta en cada ayuda, no fuera testarudo, sentimental, soñador y objetivo.

Soy, sin intentarlo, suma de mis fracasos y mis logros, ellos me han conformado, definido. Saben, uno es la suma de acciones y de afectos, si uno cambia, sin saberlo, se es otro.

Pudiera ser otro, tal vez un circunspecto hombre de ciencias, flaquito, barrigón, sufriendo escaseces, prohibiciones. En el ochenta cambié el curso de mi vida, sobreviví a repudios y ostracismos, remodelé mis sueños, mi vida entera y me hice otro y a pesar de cargar con mi fracaso, fui feliz y me inventé otra vida.

Si otra hubiera sido mi madre, si otra mujer hubiera moldeado mi carácter, creanme; no sería el mismo. Tal vez hubiera perdido mi sonrisa, hasta las ganas, con los golpes y vaivenes de la vida. Ella ha sido, será por siempre, el puerto seguro de mi vida, la luz que ilumina mi ruta, mis intentos. Sus brazos gigantes me guardan de tormentas, cataclismos; me aseguran la sonrisa y el futuro.

Si hubiera nacido en otras tierras, bajo otro cielo, aunque fuera Madrid que tanto amo, no seria este habanero que hoy me alienta, sería otro; uno está amasado con parte de la tierra en que nació.

Si en el 2000 mis amigos no hubieran sido mis alas y no hubiera volado alto a conquistar sueños pospuestos, no quiero imaginar quien fuera hoy amargado, reprimido y triste, buscando patria y libertad en cada esquina de la vida.

Uno puede ser cien tipos diferentes, tomar caminos diferentes, atajos, guardarrayas y al final de cada uno, ser un tipo diferente. Si hago el balance de mi vida, me alegro de quien soy y lo que he hecho. Lo que quedó por el camino, lo que no hice, lo compensan otros sueños realizados.

Estoy feliz de ser el tipo que me mira en el espejo, no soy perfecto, pero soy yo, moldeado, mejorado, siempre en cambio; feliz de mi vida, de mi origen, mis intentos, mis acciones; ¡mi vida toda!

Fotografía de Brian Canelles, premiada con el Grand prix en el concurso internacional de fotografía de Danza Alicia Alonso.

Reordenamiento vs desordenamiento.

Nos hablaron de reordenamiento, de medidas económicas, de necesidades y de la madre de los tomates. No nos dijeron que íbamos a vivir la peor de las crisis, que la miseria era lo único seguro. No encontraron peor momento que lanzar sus medidas en tiempos de pandemia, de sumar espantos y penas.

Si el salario medio en Cuba no alcanzaba a cubrir necesidades, hoy es una caricatura de si mismo. El presente se ha puesto color de hormiga, es como un mal trago, pero no podemos tomarnos un refresco para ayudar a bajarlo, porque los precios están por las nubes, compitiendo con la angustia de las amas de casa. Si antes el puerco había sido propuesto como, mamífero nacional por habernos salvado de hambrunas, hoy su alto precio lo aleja de cocinas y mesas. Chencha se lleva las manos a la cabeza y grita: ¡carajo, hasta cuando!

Hubo un tiempo que las familias que recibían 100 dólares mensuales de sus familiares en el extranjero, “escapaban” a la miseria general, hoy tendrían que recibir 250 o 300 dólares para capear el temporal y creanme; no hay cama pa’ tanta gente. En vez de con todos y para el bien de todos, este reordenamiento es para el mal de muchos.

El cubano de a pie, no puede tomarse un refresco, no puede comprar cigarros, no puede comerse un pedazo de carne de puerco, hasta los sueños están en hipoteca y no sabe si sobrevivirá a este “reordenamiento”, no sabe si sus nietos podrán ver las promesas cumplidas. Micaela ya no cree en promesas, es lo único que ha escuchado desde que era niña y se ha puesto vieja esperando que se las cumplan, las cazuelas siguen vacías y los vasos de leche no han llegado.

Este mal llamado reordenamiento, no está matando le dice Cuca a Chencha, a veces piensa que es un plan macabro para exterminarlos y se siente cucaracha resistiendo hasta explosiones nucleares.

No, no es un reordenamiento, es un desastre económico que esta pagando el pueblo que no ve la luz al final de túnel, que ni siquiera ve la luz del bombillo, de tantos apagones y de tan caro que cuesta encenderlo. Este reordenamiento no se le hubiera ocurrido ni al que asó la manteca, él que lo diseñó seguro tiene cuotas de comida y dinero aseguradas y en refugio seguro se ríe del desastre que ha provocado. Tal vez no ha pensado que sus absurdas e inhumanas medidas están ahogando al pueblo que cada vez comprende que, como en un nuevo manifiesto y no comunista por cierto, no tiene nada que perder, solo las cadenas y un mundo por ganar. Después no se quejen cuando el pueblo les de una gran patada por su enorme trasero y los borre de su historia. Cuando decidan reordenarse definitivamente. Mientras tanto recuerdo a Carilda y creanme, me desordeno del todo, me desordeno.