No más Historias repetidas.

Allá, al sur, repiten historias y consignas, nadie las cree, no encuentran eco en la miseria .

Historias repetidas hasta el cansancio, donde muchos se cansaron, para siempre, esperando un futuro que no llega.
Con unas ganas enormes de historias nuevas, de inventarse patria y vida en cada esquina de la vida.

Sueñan con éxodos detenidos, con un pueblo, hombro con hombro, salvando la patria, haciendo vidas. Están hartos de historias repetidas, de discursos y palabras, quieren hechos y están dispuestos a hacerlos con sus manos.

Voltean el rostro al mañana, miran al Cobre y le piden a Cachita ese milagro de “una patria con todos y para el bien de todos”; Cachita les sopla en un susurro: háganla ustedes.

Fotografía tomada de Google.