Hoy como ayer, como siempre, ¡Un éxito!

Razones personales y un nuevo horario de trabajo, me han mantenido alejado de espectáculos y luces. Hace más de 2 años no visito al emblemático ” Hoy como ayer”, que no doy un abrazo real y cálido a Fabio, a quién, en más de una ocasión, he llamado, hacedor de arte y milagros. El pasado sábado, en el teatro Manuel Artimes, al influjo y convocatoria de Fabio Díaz Vilela, el arte cubano desbordó escenarios, vistió de azul, rojo y blanco traje, para recibir los 20 años de arte, esfuerzo y logros de Hoy como ayer. No pude asistir personalmente, pero ustedes y yo sabemos que los cubanos sabemos de magia y conjuros, mi comentario al espectáculo, lo confirma.

Un gran número de artistas cubanos, aportaron voz, talento y entrega a una noche que a ritmo de palmeras, girasoles, miel y unas ganas inmensas de hacer, se hizo éxito e historia.

La llamada tumba de los artistas cubanos, negó adjetivos, condenas y ostracismos; nuestros artistas demostraron plenitud, constancia y permanencia. Vitales e invencibles, uno a uno, aportaron su acción y arte; entre aplausos y bravos transcurrió la noche.

Entre los invitados, no faltaron Las Burkes, Lena y Malena, se trajeron a la Burke mayor al escenario, en derroche de cubania y reafirmación de raíces y talentos. Annia Linares, dama de la canción cubana, estremeció paredes con su voz, que no conoce de exilios, ni de años. Lourdes Libertad, se lució con su versión de ” Perdóname conciencia “, de su voz y temperamento, se vino La Mora, al escenario, confirmando presencias y relevos. Ana María Perera, en su voz, piano y talento, se adueñó de aplausos y emociones. Mirtha Medina demostró vigencias y constancias, esa acción suya de no darse nunca por vencida, de renacer entre bravos y gritos de admiración. Samuel Calzado, como piano Man de lujo, su mejor faceta, sin dudas. Maricela Verena, cubana de pura cepa, nos hizo exclamar, ¡ Que culpa tenemos yo, usted, nosotros, de haber nacido en Cuba! De la madre patria nos llegó Noelia Zanon, que no pudo meterse al público en un bolsillo, por lo ajustado de su traje y decidió guardarlo, para siempre, en su corazón. Las Diego, en sus canciones, en su legado a nuestro arte, adornaron noche y voces.

Muchos más estuvieron presentes, Idania Alvarez, Amaury Gutierrez, hasta Magdalena la pelua, se trajo su pueblo de nombre sugerente, al escenario. Sé que se me quedan nombres y momentos por mencionar, es inevitable.

Fue una noche en que Miami, se vistió de Habana y en bata cubana y girasoles en el pelo, nos trajo malecón, giraldillas, palmas, aguardiente y dominó. La calle 8, se hizo La Rampa, o la Avenida del Puerto y nosotros, los de siempre, con el pecho desbordado de cubania, nos dejamos llevar por el arte y soñamos.

Gracias Fabio, por estos 20 años de cubania, por ser el Ángel guardián de nuestras raíces, por dar siempre una mano y dos, a nuestros artistas, por burlarte de muertes anunciadas y demostrarnos, que cuando hay voluntad, talento y fuerza, se puede y se hace; se triunfa.

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Nuestra eterna Rosa sin final.

Rosita, así, sin apellido, sin titulos ni adjetivos, no los necesita, celebra 80 años de vida artistica; es la eterna Rosa sin final de nuestro arte, de nuestra cultura e historia.

Allá, en La Habana de todos, celebran galas, homenajes, el gran teatro se hace jardín y se adorna de rosas. Dicen que será su última presentación, no lo creo, no será así. Rosita seguirá, eternamente, vistiendo de terciopelo y lentejuelas, regalando su arte y carisma en cada escenario de nuestra isla, que hizo suya, por decisión y derecho.

Rosa vive y vivirá por siempre, en escenarios y corazones de este pueblo que la ama y aplaude, que se niega a decirle adiós y la disfruta, una y otra vez, en sus vídeos y grabaciones. A quien adoran pueblos y generaciones, no los vence el tiempo, el almanaque se sienta a disfrutarla y la aplaude, le grita,¡ Bravo!

Alguien dijo que Rosita era la artista cubana más completa del siglo XX, error; es la artista cubana más completa de todos los tiempo, única e irrepetible, no tendremos otra igual. Es un fenómeno que se da solo una vez, tuvimos la suerte de de compartirla en tiempo y espacio, de hacerla nuestra; nuestra Rosita. No hay relevo, ni sucesoras; quede su paso y huella por nuestro arte como prueba del saber hacer, encantar y hacer pequeño cualquier escenario, de ser artista con mayúsculas.

Muchos crecimos admirandola, amándola con esa suerte de amor al primer encuentro. Se bastó para imponer su arte y presencia en tiempos difíciles, para no dejar de ser y siendo resultar vencedora de falsos críticos y agoreros sin sentido; su arte venció obstáculos, sin quitarse una sola lentejuela, ni una sola pluma, sin renunciar a amigos y admiradores.

Rosita es una artista intemporal, tal vez dentro de 50 años o más, un adolescente cubano se rinda a su arte y belleza y le dedique mejores escritos que estos que mi amor por ella me inspiran hoy. Porque y no lo duden, su arte, carisma y belleza nos sobrevivirán a todos y allá en los tiempos por venir, se convertirá en mito y leyenda.

En cada hogar cubano, en nuestro barrios, en cada rinconcito del caimán tendido al mar, se escucharán por siempre aplausos y bravos, convocados por su arte. En cada corazón cubano, un gracias por existir Rosita, habitará por siempre.

Fotografías tomadas de Google.

Anoche soñé con La Habana.

Anoche soñé con La Habana, contigo y mis recuerdos, soñar no cuesta, dicen, pero abriga almas y madrugadas frias; las hace menos duras.

Los sueños son refugio y almacén de las almas. Entre sueños llegaste para alegrar suspiros. Una ciudad puede ser necesaria y oportuna, reclamarme insistente; sabe que aún no puedo, no es tiempo de reencuentros. Debo fortalecer mi Alma, acostumbrarme a ausencias, no desbordarme en llantos; aprender a andar de nuevo, sin su voz sin sus manos.

La ciudad en mis sueños me dio aliento y dio fuerzas, acaricio mi frente, susurró a mis oídos; te esperaré por siempre, no importa cuanto tardes, estaré siempre lista. Sabes, si no vienes, yo vendré en las noches, a sentarme a tu lado, me traeré girasoles, sinsontes y unas olas, te sentaré en mi muro y hablaré del futuro. Cuando no me baste para darte ese aliento; ella vendrá conmigo, la traeré entre mis vientos, en un Rayo de sol, en alas de sinsontes, pero vendrá, lo prometo.

Juntos los 3, desataré recuerdos, volverás a ser niño, estarás en sus brazos; todo estará bien mi niño, susurrara a tu oído; mientras andas mi calles, mis lunas, mi futuro.

Seremos muy felices, los 3, robandole minutos a noche solitarias, inventadonos historias, cocinando el futuro. Viviremos en sueños reiterados , reiremos de nuevo estrenando sonrisas; los recuerdos no duelen, apuntalan presentes, anunciando futuros.

Desperté sonriendo, en mis manos el calor de sus manos, en mi cuarto el olor de sus olas; aquí en mi corazón, la certeza infinita que andaremos muy juntos, esa calles de nuevo.

Fotografía tomada de Google o tal vez de la página de un amigo en Facebook.

En noches solitarias.

En noches que rechazo citas y piropos, prefiero soledades, me quedo solitario y acaricio recuerdos.

Llueve afuera y repaso alegrías, ahuyentando tristezas, inventandome risas. Con los años y las penas se conocen misterios y se deshacen nudos y uno se inventa historias.

Quisiera tener rimas y versos entre dedos y almas, regalarme poemas, inventarme te quieros.

Mis versos no pudieron acompañar mi exilio quedaron, para siempre, en el limón del patio, en brazos de mi madre, en las palmas y el viento.

Llueve y estoy sólo , yo y estas letras sin rima. Estas penas sin verso y estas manos tan frías. Me inventaré una historia , traeré palmas y olas, girasoles y vientos, evocaré recuerdos, infancias y sonrisas .

Aunque no tenga un verso, sonreire dichoso, aguardando te quieros e historias que me invento.

No, no estoy sólo, mi cuarto huele a olas, a flores, a mi infancia, me acompañan historias, amores y mi madre.

Fotografía de una obra del pintor cubano Felix González Sánchez.

No, en Miami no está lo peor del exilio cubano.

Miami alberga, orgullosamente, cubanos que a su empuje y tesón, fuerza y amor la han hecho crecer; es, sin dudas, una prueba de lo mucho que los cubanos podemos lograr cuando volamos libres y sin trabas.

Es infeliz y hasta risible, si no fuera tan lamentable, que oscuros personajes pretendan afirmar que aquí está lo peor del exilio cubano. Compartimos espacio y tiempo en esta ciudad, donde nos inventamos una patria, multitud de cubanos. Aquí, como allá, hay personas diferentes, desde universitarios con títulos y doctorados, empresarios exitosos, artistas que rehacen carreras, gente luchadora y trabajadora que se deja el Alma día a día, en aras de mejorar y ayudar a su familia y amigos del otro lado del mar, mucha gente que hace realidad sueños e intentos. También, aquí, como allá, tenemos vagos, gente que aprendió a vivir del invento y se niega a integrarse a una vida laboral digna, extremistas, recalcitrantes, tipos que no quieren cambiar, de mente cerrada que abundan a ambos lados de este mar que guarda intentos y muertes.

Tenemos tipos que no nos representan, capaces de subirse a aplanadoras e intentar aplastar cambios y futuros, allá tal vez no tengan aplanadoras, pero si muchos que, como él, se resisten a cambios.También tenemos y muchos, un pueblo que no vaciló en ayudar a sus hermanos de la otra orilla, cuando un tornado destruyó parte de nuestra Habana. No sé si ese personaje sabe que la gente de acá compró en tiendas ropas y comidas para enviar, que muchos viajaron solo para repartir ropas, comidas y dinero que con sacrificio y amor envió esta ciudad, así somos y seremos siempre; solidarios y unidos en la desgracia.

No señor, lo peor no está en esta ciudad que hicimos nuestra, somos diversos, como la vida y los sueños. Los cubanos, a fin de cuentas, somos siempre los mismos, donde quiera que estemos y como cubanos nunca olvidamos ofensas, nunca nos quedamos dados y siempre apuntamos alto, soñando con esa patria prometida,”con todos y para el bien de todos”

Fotografía tomada de Google.

Lourdes Libertad En El Divino.

Celebración de cumpleaños y Lourdes convoca amigos y admiradores en una fiesta que se anuncia divina, aquí, en El Divino.

Regala números de Lourdes Torres, internacionales, complace peticiones que cambian su guión original; ella, espontánea y vital, se regala a todos, en el gesto y la voz; se multiplica y crece en la escena.

Cada concierto de Lourdes Libertad, se convierte en fiesta de amistades y del arte. Ya nos tiene acostumbrados; su voz como la flauta del cuento, convoca amigos y afectos que se reúnen a su influjo.

Canta Parece un desatino, que acostumbró a hacer a dúo con su madre; la magia de la noche nos trae a Lourdes Torres y madre e hija unen sus voces en antológico dúo que remueve sentimientos, emociona y arranca bravos.

Canta, Todo pasa menos tú y yo me secó una lágrima, estrujo penas y sonrío Una vez se la dedique a mi madre en un escrito y Lourdita subió el video dedicandoselo a ella. Mami desde el cielo me sonríe en reafirmación que no pasa, siempre a mi lado.

Robertico, uno de los cumpleañeros hace un numero obligado con Lourdes Libertad y hace de las suyas en escena imitando a nuestra Rosita, nuestra Rosa sin final. Hiram, canta dos números y recibe aplausos y peticiones de otra. Los cumpleañeros nos regalan su arte y adornan la noche.

Lourdita, regala canciones, deja hablar al corazón, canta un numero que se torna declaración de principios y su voz alcanza un registro especial en el agudo y ya ven, me he levantado, soy la voz de un sentimiento, soy el viento, soy el fuego de Ondina Mateo.

Perdóname conciencia, en personal y excelente versión que la mora aplaude feliz, con la certeza que sigue viva en la voz, el arte y el homenaje de cada nueva versión de su canción.

Cierra con, Que hablen y así anda por la vida y el arte; aplaudiendo aún la vida.

A mi entender, al de todos los presentes, al de muchos, Lourdita se ha hecho de un lugar en el arte y el corazón de muchos en Miami, mas allá de tormentas, de gente que habla, Lourdes en plena Libertad se afianza en el corazón de la ciudad e impone su talento y huella.

La noche termina y entre besos y abrazos de despedida de amigos, queda el deseo del próximo encuentro; la certeza del volvernos a reunir a disfrutar de su arte y compartir entre amigos.

Ayudar a nuestros hermanos en Cuba.

La Habana ha sido golpeada y duro, la realidad es mas dura que las imágenes que hemos visto.

Tengamos en cuenta que la zona afectada por el tornado, incluye los barrios más pobres de La Habana; esa cara oculta que no se muestra al turista, ni al mundo. El hospital evacuado no fue el de CentroHabana o el del CIMEQ, fue Hijas de Galicia, las casa derrumbadas no son los edificios del Vedado o las casas de Playa. La gente con más necesidad es la que necesita nuestra ayuda, negarla, nos condena por inhumanos y crueles, por olvidar a nuestros hermanos.

Hay, sin dudas, muchas formas de ayudar, desde buscar amigos en la zona y enviarles dinero para que lo repartan entre los más necesitados, hasta viajar a La Habana y llevarles lo más necesario, ir de puerta en puerta, dando una mano y aliento.

Hay muchos que dudan si las donaciones llegarán a los más necesitados, que tienen reservas de dar su dinero a extraños. Usemos las redes sociales y enviemos pan y aliento a nuestros hermanos en desgracia de forma directa, hay muchas vías para hacerlo.

¿Quien no tiene un amigo que vive en Guanabacoa, Regla, Santos Suárez o Luyano? Usemos a esos amigos como el puente para nuestra ayuda, podemos enviar dinero o facturas de comida y que ellos lo repartan entre los más necesitados. Otra opción es viajar a La Habana, visitarlos y darle a la gente algo; si todos lo hacemos, ese algo, puede llegar a ser mucho, no lo duden.

Estas serían vías directas, de hermano a hermano, de corazón a corazón.

No usemos más el gastado pretexto que sería ayudar al Gobierno de Cuba, son nuestros hermanos los que están en desgracia, nos necesitan; ayudarlos se impone.

Pidamos todos que se levante los impuestos a la comida y artículos de primera necesidad en Cuba, que la aduana cubana flexibilice sus reglas y viabilice la ayuda a nuestros hermanos. Esto haría más fácil la ayuda necesaria.

Podemos hacer y mucho. Basta de discursos y politiquería barata que no dan pan, ni techos a necesitados. Demostremos nuestra fuerza y poder de convocatoria. Estamos dispersos por el mundo, pero somos cubanos y el cubano siempre da una mano y hasta dos al necesitado. Allá hay familias que comparten techo y pan escaso con los afectados. Nosotros, los que nunca seremos excubanos, los bien nacidos en Cuba, tenemos la oportunidad de demostrar al mundo nuestra fuerza y solidaridad. Cuba es una, dispersa, pero unida, #todossomosCuba.

Qué la historia no nos condene por negar ayuda, que nuestros hermanos no piensen que los olvidamos, que podamos llevar siempre, con orgullo , en la frente, la estrella que ilumina y mata.

#yosiayudoaCuba

Fotografías tomadas de Facebook, compartidas por amigos.