Saltos y momentos.

Voy saltando de momento en momento, sin miedo a las alturas, ni a caídas, solo importa el momento, el salto es solo el medio.

 Hay saltos pequeñitos, decisiones fáciles,momentos que no cuentan, pasan sin darnos cuenta, apenas se disfrutan o sufren.

Hay saltos enormes, que aterra darlos, todos sentimos miedo alguna vez.El miedo y el valor, suelen confundirse.

Después del salto, cuando pasa el susto, vivimos el momento.

 Hay momentos de amor, de amor pleno, del bueno, decir te quiero, tomar una mano, atrevernos, fue el salto.

Hay momentos de ira, de odio, de explosiones que asustan, el salto, fue un grito, tal vez un puñetazo.

 Hay momentos de paz, momentos de calma, para llegar a ellos, también tuvimos que saltar.

Nada nos llega estáticos, para alcanzar lo bueno, para vencer lo malo, siempre tendremos que saltar.

 Ensayo saltos enormes, me dan miedo las alturas.

Cierro los ojos y salto. A veces, me asombro de estar del otro lado, del momento que vivo. Escucho voces de halago, palmadas en el hombre, hasta pienso hablan de otro, será conmigo,  pregunto a mi otro yo.

 Hay saltos que nos transforman, nos renuevan, nos vuelven otros, vivir el momento, se hace extraño,el salto lo hicimos ligeros de equipaje, casi desnudos.

Llegamos a un momento nuevo, nos vestimos de prisa,Sin muchos lujos, tendremos que dejarlo todo, antes del nuevo salto.

 A veces, tomamos la mano de un amigo, saltamos juntos.Otras, el amigo saltó antes, nos grita; dale, se puede.

No siempre nos alientan  a saltar, hay sombras que nos dicen; no podrás, mejor te quedas quieto.

Llega entonces un rayo de sol, las sombras se diluyen,saltamos, con miedo, pero seguros que vale la pena.

Quedarse quieto, nunca ayudo a nadie a vivir.

Saltos y momentos, eso es la vida, dejarlo todo, vencer el miedo,atreverse al salto, vivir el momento.

Eso es la vida, momentos, cortos o largos, pero nuestros,ganados en un salto, sin miedo al precipicio.

 

Fotografia tomada de la página personal de Danell Leyva

Cien, 100, one hundred!

Hoy, mientras escribo, miro hacia atrás, recuerdo mi primer post en mi blog, fue también, mi primera nota en Facebook, un escrito sobre mi madre. En aquel momento, jamás imagine que retomaría el oficio de escribir, que un día tendría un blog, con casi veinte mil visitas, que hoy, compartiría con ustedes, mi post, numero cien!

Recuerdo como volví a escribir, como comencé a hacerlo casi cada noche, obviando citas y cansancios. Una amiga, desde Barcelona, sopló con todas sus fuerzas, logro quitarle el polvo a  mis alas. Cada vez que me siento a  escribir, la recuerdo, es  mi musa transoceánica. Un día le dije; mi madre, me dio alas y me enseño a volar, tú, le quitaste el polvo a mis alas. Ahora, no puedo detener mi vuelo, al principio, ella me sugería lugares, temas; me sostenía mientras intentaba volar. Desde el otro lado del mar, sigue a mi lado, junto a mí, aconsejándome y alentándome. Cuando tengo dudas si algo es  publicable  o no, se  lo envío, sus consejos y aliento, son y será siempre importantes para mi.

También recuerdo hoy, a un amigo poeta que vive en Paris. Cuando tenia algunas notas sobre La Habana, publicadas en Facebook, me decía, comienza a escribir en un blog, ya tienes material. Con mis alas sin polvo y el aliento de amigos, me lance de lleno a esta aventura de escribir en un blog. Hoy, no puedo imaginarme sin este, mi yo virtual, aunque quisiera, ya no podría dejar de escribir.

Escribiendo, he caminado por las calles de nuestra Habana, he vuelto a los brazos de mi madre, una  y otra vez. He conocido amigos, hecho realidad sueños. Tuve el privilegio de leer dos de mis escritos a  Rosita Fornes, como dije una vez, sus lágrimas mientras me escuchaba, su beso de agradecimiento, un Nobel, un premio que siempre guardare.

Mis escritos, a veces me toman de la mano, cómplices de mi ciudad, me llevan muchas veces a donde quieren ellos, no a donde pretendo ir. Me sorprendo en lugares o situaciones, escribo sobre ellos, sin proponérmelo; el acto de escribir, no es voluntario, mis amigos, lo saben. Así, a veces, he sido analista político, sin grandes pretensiones, pero con unas ganas inmensas de expresar mi opinión, de hacerme escuchar. Un extra, algo más que el oficio de escribir, me regala.

Ahora, con 100 post publicados, mis amigos siguen insistiendo en nuevas metas. Ahora quieren ver  publicado mi primer libro, ya muchos compiten en ser los primeros en comprarlo. Ellos  y yo sabemos, que este nuevo sueño, será realidad en un futuro cercano. Algunos, ya preguntan por un posible titulo.

Pronto, volveré a mi ciudad, la mayoría de mis escritos, casi todos, de una forma u otra, la tienen como protagonista. Ella y mi madre, me esperan y alientan.  Vendré cargado de ideas nuevas, renovado.

Seguiremos juntos, andando por las calles de La Habana, de Miami, del mundo. Compartiendo ideas  y emociones. Gracias a todos por seguirme, por su aliento, sus comentarios. Un abrazo gigante sin final.