Entre nosotros y el arte, un piano.

lia y samuel, fotografia de Narciso dominguez
Me perdí el primer concierto de Samuel Calzado y Lidia Rosa Hernández, cuando anunciaron el segundo, le dije a Samuel, allí estaré. Sería un viernes, por mi horario de trabajo tendría solo tiempo de ducharme, vestirme y salir “a la carrera” para Alfaros’s. Por suerte pude llegar antes que comenzara el concierto y un piano sirviera de cómplice para unir artistas y público.

Muchas veces le dije a Samuel; incluye más canciones al piano, regálanos un concierto sin backgrounds, el piano es tu mejor aliado, junto a él alcanzas tus mejores momentos. No sé si fue mi insistencia o la de otros amigos, anoche el plato fuerte fue el piano y el público lo disfruto a conciencia y presencia.

Solo conocía a Lidia Rosa de oídas. Muchos me habían hablado de ella, de su voz. No les niego que tenía mis reservas, eso de asistir a un concierto compartido de 2 artistas, sin conocer a la otra mitad del espectáculo, me hacía tener mis dudas. Por suerte cuando Lia, como la llaman su público y amigos, convocada por la voz y el piano de Samuel, salió a escena y su voz inundo el local, mis reservas y dudas desaparecieron, se fueron con sus notas más altas. Fui uno más aplaudiéndola y admirándola.

No sé en qué momento surgió la idea de esta mancuerna de éxito, de esta simbiosis musical. Ignoro como se conocieron y decidieron unir ganas, acciones y públicos. Samuel y Lia, logran una conjunción perfecta de voces y talentos en escena. Los disfrutamos, los dejamos hacer, mientras el piano convoca lo mejor de ellos.

Descargan, juegan con las canciones y la música. A su influjo Alfaro’s se convierte en un sitio nocturno habanero; la música, hace el milagro. La Habana de tragos, descargas, victrolas y sueños, se hace presente.

Hasta me pareció ver a una hermosa mulata luciendo una bata cubana de lujo, llegar, sentarse a una mesa, soltarse su pelo, aplaudir entre olas y girasoles, mientras decía a los que tenía a su lado; esto no podía perdérmelo. Samuel me utiliza de pretexto y le regala Habáname. La mulata seca una lagrima, provoca olas que golpean las paredes del local, hace crecer palmas y girasoles en el escenario, suelta colibríes y sinsontes, se despide diciéndonos; ¡Aquí esta lo que el tiempo les quito!

Lia y Samuel rinden homenaje e invitan a su concierto a Clara y Mario. Recordarlos es como reafirmarle al arte y a nosotros que siempre contaremos con ellos, sin importar dificultades ni rectas finales.

Uno de los mejores momentos de la noche, el homenaje a Bola de Nieve. Casi me parece verlo sentado al lado de Samuel, dándole una palmadita en el hombro y diciéndole; esto es lo tuyo, no lo dejes.

Después del momento compartido al piano, que yo no quería que terminara, nos regalan canciones en solitario. Samuel reafirma que hoy es su día y los aplausos intensos, reafirman su día y sus muchos días por venir. Lia nos regala su canción, Soy así por amor, carta de presentación o declaración de principios para no dejarnos dudas de quien es y será.

Termina el concierto, me agradezco el vencer cansancios y horarios y estar ahí, aplaudiendo y apoyando, seguro que el piano seguirá trayéndonos a estos dos artistas, regalándonos su arte. El piano entre ellos, nosotros y el arte nos anuncia nuevos conciertos y proyectos, seguro que se basta para desbordar escenarios y corazones.
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Fotografia de presentacion de Narciso Dominguez.

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Miriam y un ramo de canciones.

mirian ramos
Gracias a las redes sociales y a mi blog, que me han permitido sumar amigos, reales y virtuales, supe de la presentación de Miriam Ramos en una de las salas del Miami Dade County Auditorium. Me puse de acuerdo con amigos, reservé entradas y me prepare para disfrutar de una noche de buena música cubana por una de sus mejores intérpretes. Estaba seguro; la noche del sábado seria inolvidable.

La primera parte del concierto fue la presentación del pianista Ulises Hernández. Recorrió piezas de Lecuona, Cervantes, entre otros. Su interpretación de la Malagueña, arranco aplausos prolongados. Cuando interpreto a Cervantes, recordé la primera vez que lo escuche, interpretado por su hija María, con esa gracia cubana que la acompaño hasta el último instante. Seguro desde el cielo, abrazada a su padre le decía; mira papá ¡Como aplauden tu música en Miami! Abrir un concierto donde el plato fuerte es Miriam Ramos, consciente que el público asistió convocado por su arte y encanto es sin dudas un reto. Ulises supo ganarse al publico que le dedico aplausos y ovaciones, que lo disfruto en cada nota y lo hizo suyo.

Un piano, una luz, Miriam, su voz y presencia, no hace falta más para desencadenar la magia y convocar lo mejor de la canción cubana. Se presenta y se adueña de todos, la noche le pertenece, se vuelve cubana a su influjo. No estamos en la sala de un teatro, somos un grupo de amigos en una plaza o parque habanero, sentados en un banco o en el muro del Malecón, mientras una amiga de lujo, nos regala canciones, nos embruja.

Sus dos primeras canciones las dedica a La Habana, “Habana, sirena que sueña dormida a la orilla del mar y solo acierto a llorar cuando en ti pienso…” Dedicar dos canciones a nuestra ciudad, traérsela en la voz y soltarla libre y hermosa entre nosotros, convierte el invierno en primavera. Casi nos quitamos bufandas y abrigos y dejamos que la brisa del mar nos refresque en esta noche, especialmente cubana y nuestra.

Miriam se disculpa, el frío, una inoportuna gripe, conspiran contra su presentación. Nos pide, casi nos suplica que la escuchemos con el corazón, no con los oídos. La Habana se las arregla para tensarle y arroparle las cuerdas vocales. Termina diciendo; es casi un milagro este concierto. No tengo dudas, un milagro del arte y el profesionalismo, un milagro de una noche habanera que la envolvió y cuido y le permitió pasearse por lo mejor de nuestras canciones.

No falta Lecuona en su presentación, sabe que todas esas canciones, están en nuestros corazones las regala una a una. Dejándonos disfrutarlas en éxtasis, con la cubania desbordada y el buen arte de fiesta.

Sencillamente exquisita, llama a escena a Lecuona, al Bola, al Benny. No me pidan “explicarles como fue, no se decirles como fue”, terminamos todos con la emoción desbordada y en el alma esa sensación de disfrute que solo el buen arte produce.

Sabe que su voz basta para la magia de la noche y se propone regalos extras. Se trae un pianista acompañante que al decir de una de las asistentes; es un monstruo. Rolando Luna, excelente pianista que recrea y crea arte y música en cada interpretación. Complemento perfecto para la voz de Miriam, para la magia de la noche habanera que se burla del frío y la geografía.

Termina el concierto, nos negamos a su adiós, regresa y ofrece a capella, Mariposa. De nuestros corazones brotan mariposas tricolores de agradecimiento que inundan el teatro y la noche, que reclaman otro concierto, otra cita con Miriam y nuestra música ¡La esperamos en otra noche inolvidable!

Un concierto de Navidad.

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Un concierto de Navidad, siempre promete emociones, nostalgias, alguna lágrima y arte del bueno. Las canciones relativas a la fecha no pueden faltar, de la voz de Samuel Calzado y de los recuerdos, vienen varias. Noche de paz trae a escena infancias y recuerdos, nos advierte antes de cantarla que tal vez no pueda terminarla; ya son 22 navidades separado de su familia, sin escuchar esta canción en la voz de su madre. No se si su madre en la distancia le apuntó la letra y la nota exacta. Termina la canción emocionado y feliz, por unos minutos compartió fiestas y canciones allá en un rinconcito de nuestra Habana, es la magia de la música, su embrujo.

Nos regala boleros, sin dudas se propuso invitar a todas las emociones a su concierto. Se sienta al piano, siempre, su mejor momento, donde alcanza la excelencia. Me gustaría un concierto acústico de Samuel; él, su piano, su voz, algún invitado. Que la descarga fuera la conductora de la noche, que complaciera peticiones, sin la altura de un escenario alejándolo de nosotros. Sin dudas un concierto así seria su mejor concierto.

Samuel, como muchos, es un luchador incansable, no se da por vencido. Poco a poco se propone nuevos retos, suma público y admiradores. Imponerse y triunfar en una ciudad como Miami, no es fácil, lo sabe. Cuenta con buenas armas en esta lucha; su voz, su piano y su insistir, su no darse por vencido. Sabe que todo no esta perdido y viene a ofrecer su voz, su corazón, una y otra vez, incansable.

Me presenta como su critico, exagera, solo soy un admirador mas, un amigo que comparte públicamente sus emociones. Hace 3 años cuando comencé mi blog, no me imagine comentando conciertos, describiendo espectáculos. Ya son varios los escritos dedicados a nuestros artistas, Rosita, Maria Antonieta, Ivette, Mirtha, Annia. Hace años, cuando realizaba mis prácticas de laboratorio en la Universidad, jamás me hubiera imaginado comentando conciertos, opinando de política o escribiendo cuentos. La astróloga de La Habana se equivocó en sus predicciones.

Hoy, en la mañana en mi eterna lucha entre el gimnasio y mis escritos, ganaron mis escritos. Me levante temprano para ir al gimnasio, revise las notas que tome durante el concierto de Samuel y aquí estoy, tomando café y terminando de compartir mis vivencias de un concierto de Navidad.

Como invitado irrumpe en escena Yunier Díaz en su personaje de Osana. No lo había visto antes, no podía imaginar que el muchacho serio y hasta tímido que conocí en conciertos y fiestas, fuera capaz de hacer tantas cosas en un escenario y hasta se atreviera a decirme públicamente que si yo “me daba patadas en los dientes”. La actuación de Yunier, su humor y vitalidad dan variedad al concierto, lo enriquecen. En una Navidad a “lo cubano” el humor y la risa no pueden faltar.

Durante su concierto, Samuel rinde homenaje a Bola de Nieve, Memé Solís. Alguien le pide una canción de Moncho, no recuerda bien la letra y Lourdes Libertad se la apunta en gestos desde el público. Samuel, la invita al escenario, comparten canciones y afectos. Hacen un dúo y después la acompaña al piano, un extra de la noche que no estaba en el programa.

El concierto termina, buen regalo de Navidad que se agradece que se convirtió en un arma mas para apuntalar la alegría y vencer la nostalgia que cargamos los emigrantes en estas fechas. Fiestas en que nos inventamos la alegría y la sonrisa seguro que tendremos navidades por venir y disfrutar sin exilios, ¡Como un milagro!

¡Bravo por nuestros artistas!

Samuel Calzado
Muchas veces escucho a personas, quejarse de la vida cultural de Miami, no hay donde ir, repiten una y otra vez. Este fin de semana, las ofertas fueron variadas y numerosas. Voy a pasar revista a algunos de los espectáculos presentados en Miami. The Place ofreció la actuación de un grupo musical y una noche bailable, Hoy como ayer, presentó el espectáculo Homenaje a Mirtha Medina por sus 50 años de vida artística, Akuara teatro, la obra, “Fango” con éxito de critica y publico y Alfaro’s, el concierto de Samuel Calzado, entre otras ofertas de salas de teatro y centros nocturnos. Poco a poco, nuestros artistas luchan por hacer historia la frase de; Miami, es la tumba del artista cubano y aves fénix del arte, se reinventan una y otra vez, incansables y talentosos, seguros que solo su esfuerzo y tenacidad, negara tumbas y garantizara vuelos.

A pesar de mi admiración por Mirtha, decidí asistir al concierto de Samuel Calzado. Pensé que la presentación del homenaje a Mirtha, con invitados de lujo, como Ana María y María Antonieta, le restaría publico, quise estar en Alfaro’s apoyándolo. Anoche me sorprendí al ver el lugar repleto, apenas se podía caminar. Ir al baño atravesando el salón, era casi, casi el trabajo de Hércules número 13. Después supe que el espectáculo de Mirtha también fue un éxito de publico. Me sentí feliz por nuestros artistas, por Miami, que poco a poco amanece a nuestro arte y talento.

Cuando le confirme mi asistencia a Samuel, me prometió una sorpresa, créanme no tenìa idea de cual podría ser. Hasta amenacé con acusarlo ante la ONU por tortura mental. La sorpresa prometida rebaso con creces mis expectativas. Samuel, hablo sobre mi blog, mis escritos y nos regalo su versión de “Habáname”, mientras en el escenario se proyectaban imágenes de nuestra Habana. Por suerte, a ninguno de mis amigos se les ocurrió hacerme una foto mientras escuchaba la canción y miraba las imágenes, hubiera sido una constancia grafica de mis lagrimas de emoción. Siempre digo que los conciertos de nuestros artistas me transportan a La Habana, me hacen confundir lugares y tiempo. En esta ocasión, La Habana, mi Habana, como dice la canción, no se hizo presente en Miami, la voz de Samuel interpretando “Habáname” y las imágenes fueron como un pasaje gratis a mi ciudad, un avión de alas plateadas llevándome a las calles habaneras y a los brazos de mi madre. Hoy si puedo decir jugando con la letra de la canción, que ¡Basta una canción para devolvernos todo, lo que el tiempo nos quito!

En el concierto los invitados, Little José, mi amigo personal y Lourdes Libertad, contribuyeron a dar luz y variedad a un concierto que duro 3 horas, entre aplausos y gritos de bravo y otra, otra.

Samuel, demostró su talento, carisma y versatilidad. En mi modesta opinión, los mejores momentos de su actuación fueron cuando acompañándose al piano, interpreto y recreo canciones. Los instantes cumbres, esos que emocionaron al publico y se hicieron inolvidables, fueron el regalo de sus versiones de “Habáname”, “Se me eriza la piel” de las hermanas Diego y “Vete de mi” en homenaje a Bola de Nieve.

Sin dudas la noche del sábado pasado, rompe el mito de la ausencia de vida cultural en Miami y demuestra que nuestros artistas, no creen en tumbas anunciadas, ni profecías mal intencionadas, ¡Bravo por ellos!