Montaner, Gloria Estefan y Camila Cabello, en el ojo del huracán

Hace dias quería escribir algo, dar mi modestisima opinión. Saben las palabras si no las dejamos salir se nos atragantan y exigen le demos luz y espacio.

Un país no es un presidente o gobierno, jamás lo será, un país somos sus hijos, la suma y acción de cada uno de los que lo han conformado desde su surgimiento como nación, es su historia, su tierra, sus héroes, los que un día llegamos y lo hicimos nuestro, un montón de cosas que ustedes y yo conocemos.

Trump, no es los Estados Unidos, Biden no es los Estados Unidos, del mismo modo que ningún presidente lo fue, ni será. Por tanto apoyar a uno u otro, no nos hace traidores al país.

He leído críticas a figuras prominentes del exilio, cuando hablo del exilio cubano no me refiero a Miami, hablo del exilio cubano en todo el mundo, en esta diaspora que suma décadas, lágrimas y dolor. Carlos Alberto Montaner es una de las figuras más prominentes de nuestro exilio, con su verbo y acción ha hecho más por Cuba y nuestra historia que cualquiera de los que hoy le critican, de los que hoy gritan ¡traición! Y arremeten contra él para vergüenza de la historia, la libertad de expresión y la cubania

Los presidentes pasan y se convierten en sólo un número, los hombres como Montaner, quedan para siempre en la historia de los pueblos.

Usted puede apoyar a uno u otro candidato, puede batir lanzas por Biden o gritar Trump2020 con todas sus fuerzas, pero compadre pretender que los que hasta ayer fueron nuestro orgullo hoy son traidores por no apoyar a Trump; es un absurdo que lamentablemente nos deja muy mal parados ante el mundo y la historia.

Montaner sigue siendo el mismo que hemos admirado, que muchos hemos soñado fuera un día presidente de Cuba, no ha cambiado, somos nosotros los que tenemos que cambiar y aprender a aceptar opiniones diferentes a las nuestras. ¿ Acaso no hemos criticado, con todas nuestras fuerzas, el partido único y el voto unido?

Siempre he dicho que el exilio cubano es diverso, heterogéneo, pero debe unirnos lo mejor de los cubanos. Esas figuras son y serán orgullo en nuestra historia, aunque mal le pese a algunos que nunca serán recordados.

No nos autodestruyamos, no intentemos derribar lo que debe darnos orgullo y alas.

Fotografía tomada de Google, tal vez del grupo de Facebook, Fotografías de La Habana.

Hablar en nombre del exilio cubano.

Tengamos claro que el exilio cubano es diverso, disímil, nos une o debe unir, el amor a Cuba y a la Libertad. No somos una masa homogénea, estamos conformados por diferentes grupos, desde el exilio histórico, a quién admiro y respeto, aunque no comparta todos sus puntos de vista, hasta el último balsero que llegó a nuestras costas o el último caminante que cruzó fronteras; en esa diversidad radica nuestra fuerza, ese conglomerado de opiniones y acciones nos conforma y alienta, así somos.

Aprendamos a expresarnos, alguien puede hablar en nombre de una parte del exilio, alguien puede decepcionar a una parte del exilio, mientras la otra parte, tal vez mayor, lo critica o apoya. Pretender que tenemos un solo criterio, es absurdo, entre nosotros hay quienes apoyan a Trump a ultranza y quienes lo detestan y se oponen a él y a todo lo que representa. Siento vergüenza cuando las aplanadoras, reales o virtuales, salen a la “calle” y pretenden imponer criterios en nombre del exilio cubano, no me representan, ni a mí, ni a muchos. No usen más el nombre del exilio cubano para expresar opiniones personales, hace años decidimos que el voto unido y el único partido, no son la solución a nuestros problemas.

Fotografía de un collage de 2 fotografías encontradas en Google.