¡Afuera esta chiflando el mono!

Chocolate con churros tomada de Google
Para nosotros, basta que baje un poco la temperatura y ya es hora de sacar todos los abrigos del closet. Vamos corriendo para la cocina y preparamos un buen chocolate. En todas las casa de La Habana y Miami, se escucha decir; abrígate bien que afuera, esta chiflando el mono.

Somos exagerados en todo y en esto de ser friolentos no nos gana nadie. No importa que solo sople un viento fresco, somos capaces de hasta ponernos guantes y gorros. Nada mas anuncian la llegada de un frente frío y ya todos empezamos a gritar ¡Abrígate que va a hacer frío!

En el verano nos quejamos del calor, en La Habana nos sentamos en los portales, abanico en mano, mientras conversamos con los vecinos. En Miami, bajamos los aires acondicionados y nos quejamos que hasta el calor nos da fatiga. Nos olvidamos de los calores de CentroHabana o Santiago y de cuando montábamos en guaguas repletas compartiendo sudores y algo más. Cualquiera diría que amamos el frío, pero no es así. Los cubanos somos inconformes y protestones por naturaleza, exagerados hasta la exageración, que más de uno afirma que la inventamos nosotros.

Llega el frío y en todas las casas cubanas comienzan a cocinar potajes y sopas; ¡Hay que calentarse que hay mucho frío! Hay un grupo, no pequeño, de cubanos miamenses que apenas empieza el primer frío corren a tomar chocolate caliente con churros aunque para ello tengan que hacer colas o desafiar al mono que chifla afuera. Recuerdo cuando empezaba el invierno en Cuba y la gente decía; ya empezó el carnaval de los pobres, nada de combinaciones invernales, ni bufandas elegantes, a ponerse lo que abrigue y salir para la calle.

Sinceramente creo que si estos días de frío duran un poco mas todos terminaremos aumentando unas libritas. Entre tanto chocolate caliente y churros a deshora y los buenos potajes para combatir el “terrible e insoportable” frío que esta haciendo. No dudo que muchos de nosotros terminaremos ganando unas libritas en estos días invernales. Libritas que después querremos bajar cuando llegue el verano “mas caluroso que se recuerda”. Así somos, no hay quien nos cambie. Yo comencé este escrito cuando llego el primer “norte” y recién hoy lo termino. Con este frío que esta haciendo quien tiene ganas de sentarse a escribir.

Podía estar escribiendo horas, contándoles anécdotas de amigos friolentos y de colas de cubanos en Las Palmas o La Carreta para tomar chocolate con churros, pero es hora de tomarme mi chocolate caliente e irme a la cama bien abrigado porque afuera, ¡Esta chiflando el mono

Fotografia tomada de Google.

¡¡¿Exagerados nosotros, los mejores?!!

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Los habaneros, los cubanos, somos exagerados por naturaleza lo hemos sido siempre. Hicimos de Coppelia, la heladería mas grande del mundo, no conocíamos otra, ni falta que nos hacia. Imaginamos a nuestra famosa y visitada heladería, reinando sobre todas las demás y lo decretamos así. No nos basta con decir las cosas, las decretamos, le ponemos cuño oficial y que nadie se atreva a llevarnos la contraria; somos los que mas sabemos. El cubano en general es así, exageradotes que somos.

Si hablamos de pelota, no nos limitamos a dar una opinión. Si nos dejan dirigir un equipo de pelota, cualquiera, lo llevamos al campeonato mundial y venimos con la medalla de oro. Los directores de industriales, son unos aprendices, unos niños de teta, comparados con cualquiera de los que asisten día a día a la peña del parque Central.

Sabemos más de ballet que Alicia Alonso. Charin, no da 32 fouettés, son como 64, es una bárbara y somos capaces de jurar que tocaba el techo del Lorca cuando hacia su vaquita de cortina a cortina, en sus antológicos Lagos.

Argentina, perdió el mundial, porque no tenían un cubano asesorándolos. Si se hubieran dejado guiar por nosotros, hubieran ganado la última copa. Estos argentinos, no se dan cuenta que somos los mejores, no aprenden.

De política, ni hablar, ¡Tenemos tanto que enseñarle a las Naciones Unidas! Bueno en general a todos los presidentes de la Union Europea y hasta al hijo de Putin. No dudo que alguno asegure que si lo dejan dirigirle a cualquier candidato presidencial, la campaña electoral, sale reelecto seguro. Si nos hubieran dado carta blanca, hubiéramos capturado a Osama Bin Laden a la semana siguiente del 9/11. No nos andamos con paños calientes, por las barbas lo sacábamos del escondite, nos la sabemos todas. Si nos dejan hablar en la ONU, se acaban las guerras, el hambre en el mundo, el calentamiento global y la madre de los tomates.

La cubana, no es bonita, es la mujer más linda del mundo. Yo, personalmente, creo que aquí, nos quedamos cortos, ¡Es la más bonita del sistema solar! ¡La más sensual de la galaxia!

Salimos de Cuba y nos trajimos nuestra forma de ser, por acá en Miami, veo anuncios de restaurantes cubanos, “el mejor arroz con pollo del sur de la Florida”, “el mejor café cubano”. Seguimos recordando con nostalgia los mejores frijoles negros del mundo de la Bodeguita del Medio, el mejor daiquiri del Floridita. Yo, afirmo hasta el cansancio, que mi mama, es la mejor cocinera que existe, su comida exquisita, supera la del mejor restaurante conocido y por conocer.

¡Que bueno me esta quedando esto, es lo mejor que se ha escrito sobre lo exagerados que somos los cubanos!

Sólo en algo no exageramos, somos medidos y exactos, cuando decimos con orgullo; Cuba es la tierra más hermosa que existe. Cuando queremos expresar nuestro amor por La Habana, por Cuba, nos faltan adjetivos, no alcanzan las palabras. No podemos exagerar ese amor inmenso que nos hace llevar por siempre nuestra bandera, orgullosamente, en la frente. Entre nosotros, exagerar nuestro amor por Cuba, seria el colmo de la exageracion.