Chencha y Asunción van al Artime a ver a Trump. 

Chencha se despertó temprano, se puso su aparatico para poder oír, hacía años no podía oír nada sin él,  llamó a su vieja amiga Asunción .

-Mi santa por tu madre llevame al Artime hoy, tengo todo listo. No quiero perderme el discurso del payaso naranja sobre los cambios en la política  hacia Cuba.

– Tú sabes que yo soy Trumpista hasta la tambora, no me lo llames asi y si tan mal te cae mi presidente ¿Para qué coño  quieres ir a verlo al Artime?

-Quiero estar ahí,  te juro que si vuelve a poner la ley de “pies secos, pies mojados “, aunque sea para que los que están en Mejico esperando un milagro, voy y le doy un beso y lo aplaudo como la que más. Vaya que hasta empiezo a gritar por las calles ¡Gana Trump! Como hace mi amiga Maga.

-Si es asi yo te llevo, te recojo temprano y vamos . Yo sé  que mi presidente es un barbaro y hoy va a hacer historia. Que se preparen los comunistas que le va a dar candela al jarro hasta que suelte el fondo. Esto si es un presidente apululu de ideas.

Chencha y Aduncion, gracias a amistades de Chencha consiguen un buen lugar en el teatro y se alistan a escuchar al presidente. Comienza a hablar. Al final del discurso la gente aplaude enardecida, bravo le gritan. Chencha está fajada con su aparatico para poder oir, le dice a Asunción. 

– Eata mierda se jodió, no pude oir na’, ¿Qué  dijo, me paro y le doy un beso? Dime mi santa.

-Nada, el cuartico se queda igualito, nada de “pies secos, pies mojados”, la embajada sigue abierta, las aerolineas volando, siguen los cruceros, los americanos siguen viajando a Cuba, con un poco menos de relajo, siguen las remesas, vaya como diría la vieja Pancha, mucho ruido y pocas nueces. La culpa es del Marcos Rubio ese,  por mal aconsejarlo, desgraciao.

-Yo seré sorda, pero no comemierda y si nama’ dijo eso que tú dices, ¿Por qué  tanto aplauso y tanto grito?

-Na’ lo mismo con lo mismo, eso mismo me pregunto yo.

-Alabao, entonces casi todito lo que hizo el negro se queda ¡Que gente caballero, pero que gente!

Fotografia tomada de Google.

Si van a hablar de mi, pregúntenme primero.

Si van a hablar de mí, pregúntenme primero. Yo si sé  todo sobre mí, puedo ayudarlos, darles motivos y razones.

Si se deciden a hablar de mí, consultenme primero. Ustedes ignoran misterios, causas y por qués.

No es que pretenda saberlo todo, hasta uno mismo  a veces ignora asuntos de su vida.  En buen cubano, puedo tirarles un cabo, vaya hacerles mas interesante el intento. Contarles hechos, fechas y un montón  de cosas que ustedes desconocen.

No quiero habladurías aburridas, que despues la gente venga y piensa; el pobre tipo es, al final, tremendo comemierda. Quiero conversaciones sustanciosas. Que el dominó se detenga a escuchar mis historia y que una vieja grite desde el cuarto, ¡Alabao! Mientras se aguanta de la barbacoa en plena apocalíptica sirimba

Uno debe cuidar su imagen. No me gusta que hablen por hablar. Que comenten entre bostezos y apatías lo que no fue o pudo ser. Que hablen con propiedad, citandome a mi mismo. Que digan sin penas, ni tapujos;  el mismitico me lo contó y con los ojos en blanco, mas de una mire al cielo y diga, ¡Ay Santa Barbara bendita!

Quiero que los girasoles se detengan y el agua bendita no alcance a tanto uso. Que los rosarios rueden por el suelo,y un Ave María purisima se eleve en vano  intento de limpiar almas y suspiros.

Quiero cooperar en esto, creanme, vengan a buscarme una tarde aburrida de domingo. Traigan un termo de buen café cubano, revistas viejas, algunos de mis peores escritos. Convoquen mis recuerdos y existencia,  prometo una historia suculenta, que los mantenga en vilo todo el año. 

Si van a hablar de mi, quiero darles motivos. Eso de que cuenten tonterías sobre uno, espanta.

Si van a hablar , que hablen de verdad,  yo prometo contarles todo, sin omitir detalles. Una explosión de verbos y adjetivos,  capaz de iluminar solares habaneros en pleno apagón de noches de verano. 

Solo así podré  asentir tranquilo, relajado, cuando amigos vengan a preguntarme, así mismo fue,  yo fui quien lo contó,  son solo historias de un cubano que anduvo por el mundo.  Esto de armarse uno mismo comentarios, chismes, habladurías,  es como una limpieza anticipada, un solavaya inmenso, un buen despojo.

Porque si van a hablar de mi, que hablen y en serio. !Si va a llover, que llueva, lo que no quiero en chinchin!

Eternamente, ¡Rosita!

Siempre insisto en la magia se La Habana, en su modo de regalarnos recuerdos y milagros; ciudad alucinante que se basta para guardar vidas y memorias y sorprendernos con regalos cada mañana, en cada rincón,  como girasoles floreciendo entre palmas y ceibas.

Me levanto temprano, enciendo el televisor, la brisa de la mañana refresca y anuncia un nuevo dia en La Habana de todos. Mi ciudad se las ingenia para darme un regalo especial; Rosita en la tv cubana, un recuento de algunos de sus muchos y mejores momentos. Una pincelada de su vida y su hacer, de emociones y aplausos, exitos y flores.

Algunos kinescopios que aunque en blanco y negro, su arte y belleza le dan color y renuevan. Eternamente, Rosita.

Un desfile de canciones y arte que se me antoja un recorrer mi vida de la mano de Rosita, un desfile de la alegría, una cita inesperada, de repente en la mañana . Su sonrisa siempre ha tenido la magia de borrar años; hoy al influjo de su arte, revivos momentos guardados en la memoria como tesoros de la vida.

Magia de amor, Mentiroso y otros mas que me van llevando por su arte y mi infancia. Recuerdo noches con la familia reunida toda, frente a un viejo admiral. Mami fregando apurada para no perderse un minuto con Rosita,  nosotros luchando por un mejor puesto, papi en su intocable butacon, piropeando a Rosita,  extasiado en su belleza.

 El recorrido por su extenso e intenso hacer,  cierra con dos números cumbres en su hacer.  El comediante en el Guzmán,  con el teatro inmenso de la Habana de pie, aplaudiendola y aclamandola, como aclaman los  pueblos a sus diosas. Siboney en el festival internacional de Varadero,  Rosita de blanco, juvenil,  bella y cubanisima recreando la canción y obligando a una enorme ovación. Aún recuerdo al dia siguiente, al llegar de la escuela, a mi hermana menor, con un grupo de amigos, comentaban emocionados la belleza y la actuación de Rosita. Asi ha sido siempre Rosita, vencedora del tiempo, sin final,  ganándose el aplauso de nuevas generaciones, de todo un pueblo; ese es su misterio, su magia y hechizo.

El nombre de Rosita en la televisión,  su arte y belleza se me antoja  símbolo y emblema de nuestra cultura.  Recuerdo sus recitales en el Amadeo Roldan, su La Fornes tridimensional, que durante semanas desbordo el teatro inmenso de La Habana, sus actuaciones en el Musical y en el Lorca.  Su historia, es la historia de nuestros teatros, de nuestra televisión, de casi un siglo de nuestra cultura que Rosita prestigia e ilumina, es eternamente,  ¡Rosita!

Fotografías tomadas de la pagina de Alfredo Alvarez. 

Acabando con las fobias, una conga por la carretera central.

Son las 5 de la tarde, un sábado de mayo en La Habana. Chencha toca a la puerta de Teté .

-Mi santa abreme la puerta que me muero por un buchito de café. Se me acabó ayer  y el de la cuota no viene hasta el martes y estoy pasmá,  ni un fula pa’ comprar ná en la shopping. 

– Niña deja la gritería,  que ahorita van a venir a tomar café to los vecinos, anda entra que estoy colando.

-La verdad que tú  eres la mejor y la más completa. Si no fuera por ti me daba una sirimba por falta del nectar negro de los dioses blancos. En cuanto me caiga algo voy y te compro un paquetico de café,  hay que cooperar.

-Deja la cantaleta que tú sabes que eres mi hermana y lo mío  es tuyo, menos Pancho mi marido, ese es pa’ mi na’ má. Oye y hablando como los locos, ¿viste el noticiero?  Lo de la marcha contra la homofobia y la transfobia,  ¿Qué  te parece?

-Que le pregunten a mi tío pepito que estuvo en la UMAP,  por maricón,  gay como le dicen ahora y mucho que sufrió y tuvo que sorportar todas las recontrafobias de los militantes y de los jefes. Hasta ayer mismitico, ser maricón en este país era buscarse tremenda salacion, nada de gay ni derechos y congitas, palos les daban y les gritaban ¡maricones!.  Eran unos apestaos, ni en las escuelas,  ni en el trabajo, ni en la cuadra, todo el mundo fuego con ellos. Que si hacían recogidas en Coppelia, en el parque de la fraternidad.  Cuando el Mariel a muchos los mandaron a la fuerza. Mi abuela, que en paz descanse,  nos enseñó a todos a respetar a mi tío. Ella lo apoyaba y lo defendia siempre, si alguien se metía con él,  parecía una leona defendiendolo. Una vez que en una recogida se lo llevaron pa’ la estación  de Castillejo, se apareció y armó una que los gritos se oían  en to’ el barrio. Frente  a la estación  se formó tremenda molotera, el sargento se acobardó y lo soltó.  Cuando mi abuela salió con mi tío , los vecinos aplaudieron. Esa vieja era una salá,  no le tenía miedo a ná.  Ve y pregúntale a Pepito que piensa de las congas sobre la homofobia,  él  si sabe de eso.

– Yo me alegro de todo eso de luchar contra la homofobia y la transfobia, eso ayuda. Ya es hora de que nos dejemos de comer tanta mierda y discriminar  a la gente por eso, pero, todo tiene sus peros mi negra, hay otra fobias que tambien se merecen una buena conga por toda la carretera central y to’ el pueblo arrollando.

-Alabao Teté de que tú  estas hablando, ¿hay mas fobias? No me asustes mi santa.

-Si, hay mas fobias y tan terribles y malas como la homofobia. Mira por ejemplo,  está  el pluripartidismofobia, esa fobia lleva años haciendo daño y no me digas que no, a ver cuando van a hacer una jornada nacional contra el pluripartidismofobia y todos vamos a salir a arrollar y con cartelones. Tambien está  la libertaddeexpresiónfobia, esa la padecen muchos, que les da la pataleta y Chango en puyas cuando alguíen piensa diferente. ¿Quién  coño dijo que todos tenemos que pensar iguales? Yo no pienso igual que tú  y eres como mi hermana, por qué esa manía  de fajarse y llamar comemierda o gritarle que está equivocao al que no piensa igual que uno. Libertad de expresión  y de mente que eso ayuda a vivir mejor y nos evitamos discutideras estupidas y comemierderías baratas.  Quiero una conga con gente arrollando y pensando diferente, pero toditos juntos, sin fajarse, sin insultarse. Quién  carajo le ha dicho a nadie que es juez y rey pa’decidir que está  bien y que está mal. Esa fobia hace mucho daño y no sólo  aqui en muchos lugares, hasta en Miami. El otro día me estaba leyendo un escritico de un tal HABANERO2000 y hablaba de eso. Hay mucha gente comemierda que se empinga cuando le llevan la contraria. Ves Chencha que hay muchas fobias que se merecen una buena conga de punta a punta de la Isla.

-Tienes razón Teté,  pero por tu madre, habla bajito que ahorita nos dan un acto de repudio y nos quedamos con ganas de la conga, vestías y alborotas y sin ir a ningún lao y yo le tengo tremenda fobia a que me metan en el tanque.

-Esa conga ya viene llegando y muchas más . Carajo que en este país las fobias florecen como la verdolaga. Quiero gritar alto lo que me dé  la gana, sin miedo a ná. 

-Tú te pareces a mi difunta abuela, esa si que le cantaba las cuarenta a cualquiera. La vieja era tremenda cojonua.

– Ven pa’ la cocina que se enfría el café y yo le tengo tremenda fobia a tomarme el café recalentao.

– Vamos Teté,  sabes que eso de las fobias me ha dejado pensando. Estamos rodeas y no es de agua mi santa.


Fotografia tomada de Google 

Las mañas de mamá o el Zun zun de mamá .


Pancha se acostumbró a sentarse en el portal todas las mañanas. Allí miraba a los vecinos pasar, los saludaba. Su mirada se perdía en el horizonte, tratando de adivinar qué hacía su hijo, de comunicarse con él, mas allá de mares y distancias.

Panchita se entretenía mirando las flores del jardín y las abejas que venían a visitarlas. Una mañana un pequeño Zun zun apareció en el jardín, entre él  y Panchita se estableció una extraña relación,  un misterio. Por las mañanas se apuraba en desayunar para poder sentarse en el portal;  sus encuentros eran una cita a la que ninguno de los dos podía, ni quería faltar.

Una mañana amaneció nublado, amenazaba llover, Panchita terminó su desayuno y apoyandose en su bastón se dirigió al portal. Su hija le dijo.

– Mamá hay aire de lluvia, no puedes sentarte en el portal, te puedes enfermar.

– Ponme el abrigo que me trajo Luisito,  con él  estaré bien abrigada; nada ni nadie impedirá que me siente un rato en el portal.

Su hija no discutió,  busco el abrigo,  le tiró un chal sobre la cabeza y la dejó salir al portal.

Pancha se sentó mirando al jardín,  como si esperará a alguíen, unos minutos despues apareció el Zun zun. Revoloteo entre las flores, tomó su nectar y se acercó a Panchita, sus alas casi rozaban su rostro.  Asi estuvieron unos minutos, despues comenzó  a llover y el Zun zun se fue y Panchita entró  a la casa, se quitó el abrigo y el chal y se sentó  a esperar la llamada de su hijo.

Al segundo timbre Panchita cogió el teléfono. 

-Si mi hijito, estaba esperando tu llamada. Oye, no comas tanto dulce en el desayuno vas a terminar engordando.

-Ay mamá fui con unos amigos a desayunar y había unos dulces riquisimos, no pude resistirme. ¿Mamá, como tú  sabes que comí mucho dulce? 

-Cosas mias mi hijito, yo tengo mis mañas. ¿Te mojaste mucho? Cuando salgas lleva paraguas, no me tienes a tu lado para cuidarte si te enfermas. 

-Si mami, llovió un poco, pero la lluvia me hizo bien, espera y ¿Como tú sabes que llovió? Oye me estas asustando, sabes casi todo lo que hago.

-Ay mi hijito es que te quiero tanto que a veces adivino lo que haces. Te quiero mucho mi hijito.

-Yo te quiero más mami.

-Si ya sé que madre hay una sola y esa es la tuya,  pero no tienes idea de cuanto te quiero mi hijito. Te espero mañana. 

-Mamá,  mañana no puedo llamar, trabajo y las llamadas son muy caras, no puedo llamar todos los días. 

-Lo sé  mi hijito, es un decir, una madre siempre espera. Cuidate mucho mi hijito,  un beso enorme.

-Un besote mami, te quiero, reina de mi corazón. 

-Te espero siempre, besos.

Panchita colgó,  miró  a su hija y le dijo.

-Mañana me lavas la cabeza y me arreglas el pelo, y quiero ponerme la bata de casa azul que me trajo Luisito.

-Está bien mamá, pero mañana  no viene nadie, ¿Por qué tanto arreglo?

-Siempre viene alguíen mi hija y  me gusta lucir bien. Ah y dile al jardinero que quiero más flores en el jardín,  muchas flores para cuando él llegue.

-Está bien mamá,  tendremos mas flores en el jardín,  todo será como tú  digas. 

Panchita sonrío,  solo ella sabía  su misterio,  su hechizo, cerró sus ojos e imagino el encuentro de mañana.  Quería que su Zun zun la encontrara hermosa; ella estaria esperándolo,  como siempre.

Una madre sabe de magias y mañas, lo sabe todo.

Nota aclaratoria.

Un domingo mi amigo Joaquin Perez, nos contó la historia de su mamá  y un Zun zun. Yo sólo le añadí fantasías y la adorne,  a lo Habanero2000.

Una tarde con El caballero de París  y Olga la tamalera.

Betty nacio en Miami, sus abuelos se fueron de Cuba, cuando los colores empezaron a cambiar de verde olivo a rojo.

Sus padres se conocieron cuando estudiaban juntos. Betty es una de las muchas cubanas que nació en otras tierras, en esta larga y sufrida historia de cubanos por el mundo. Sus abuelos decidieron contarle de Cuba, sembrarle en el alma el amor por esa tierra con olor a palmas y cañaverales.  

Un día su papá le dijo a su abuelo.

-Viejo, esta bien que le hables de Cuba a la niña , de nuestra tierra, que la enseñes  a sentir el orgullo de ser cubana,  pero a veces creo que exageras. Le cuentas historias que ni yo conozco.  Estoy seguro que hay gente que vive en La Habana que ni saben quien era el caballero de París u Olga la tamalera.

-Son historias bonitas que la enseñan  a conocer mejor su tierra,  es como si La Habana viniera a contarle historias cada noche. Déjanos a nosotros que nos entendemos muy bien y uno nunca sabe lo que pueda suceder, es mejor que esté preparada para cualquier encuentro en el futuro; yo sé lo que hago..

Asi creció Betty oyendo historias fabulosas, parte realidad y parte fantasía que su abuelo agregaba a su antojo.

Pasaron los años, Betty se casó,  tuvo hijos, su abuelo murió,  pero en su mente siempre daban vueltas las historias del abuelo. Algunos de esos famosos personajes habaneros le eran tan familiares que hasta soñaba con ellos y le parecía conocerlos;  ellos y Betty, eran como viejos amigos..

Una tarde su amigo Pepe la invito a casa de unos pintores cubanos muy conocidos.

-Vamos Betty, sé  que la vas a pasar bien y te sorprenderán algunas de las figuras y pinturas que hacen,  son muy buenos.

-Está bien iré contigo, será  una tarde de arte y de cubania, la pasaré bien. Llevaré una foto de mi abuelo,  a él le hubiera encantado acompañarme. 

Llegaron  a la casa, entraron. Betty estaba extasiada mirando las pinturas de La fiesta del Guatao, de solares habaneros, de viejas chismosas y despojos. Todo le parecía conocido y lo disfrutaba intensamente de la mano de los recuerdos de su abuelito. Pasaron por un cuarto donde había algunas figuras, se paró en la puerta. Sintio como si la foto de su abuelo en el bolsillo de la blusa la empujara a ese cuarto, entró.  Allí la esperaban, El caballero de Paris y Olga la tamalera. La habitación se iluminó con luces rojas, azules y blancas, al influjo de ellas las figuras cobraron vida, de entre las luces apareció su abuelo sonriendo.

-Me llevó años prepararte para este momento, sientate, no temas; es el pasado que viene a saludarte, a no dejarse olvidar.

Fueron minutos mágicos,  escuchó historias de abolengos y nobles, probó un tamal delicioso y besó  a su amado abuelo. Alguien la llamó,  las figuras volvieron a ser inmóviles,  su abuelo desapareció y las luces de colores se apagaron. Cuando Pepe entró  al cuarto se sorprendió al ver el rostro iluminado y feliz de Berty.

-¿Qué pasó?  Tienes algo raro en la cara.

-Soy feliz Pepe, muy feliz, gracias por regalarme la tarde mas maravillosa de mi vida.

Al despedirse, Betty le.dijo a los pintores.

– Si alguna vez se deciden a vender al Caballero de París  y Olga la tamalera, no dejen de avisarme, pagaré  lo que sea.

Betty se fue recordando las palabras de su abuelo al desaparecer entre las luces de colores; eres cubana Betty, tan cubana como las palmas y Cuba siempre vendrá por ti, no lo olvides.

Fotografías de las obras de Felix Gonzales Sanchez, El caballero de París  y Olga la tamalera.

¡Mamá está de fiesta!

Allá  en La Habama de todos,  de aniversarios y fechas, alguíen escucha al Benny y espera mi llamada. Ella sabe que nada puede impedir que hoy hablemos; mamá  está de cumpleaños. 

Siempre le he dicho que cuando cumpla 100 años  haré una fiesta enorme.  Convocaré    duendes y conjuros, La Habana vestirá su mejor bata cubana y se sentará junto a ella,  le regalará andares y recuerdos . La giraldilla apuntará  a su sonrisa y su corazón  a los sueños, sólo  faltan 11 años para esa fiesta prometida y esperada..

Hoy mamá  está  de cumpleaños y ella, eterna preocupada por sus hijos, alistó el mejor de sus regalos; nos regaló  recuerdos y certezas. Se sabe necesaria,  imprescindible y espera cada viaje de sus hijos, ensayando el mejor de los abrazos.

Mamá  nos regala en su dia, palabras de amor que no se olvidan, estrena memorias y esperanzas. Me dice que me espera y necesita. Se rescata a sí  misma del olvido y me dice en un susurro; si tienes las mismas ganas de verme que yo a ti, vendrás muy pronto. Me regala la mejor de sus sonrisas y me lanza un millon de besos desde el sur.

Despues de días difíciles, dolores, desmemorias, mamá renace otra vez un 19 de febrero.  Es el milagro del amor, del amor de muchos que lograron rescatarla  de finales anunciados y de olvidos.

Mamá  esta de fiesta y yo con ella, a pesar de distancias  y de mares. Habita aqui en mi corazon y en  mi esperanza que se viste de arcoiris y girasoles,  que ensaya te quieros y piropos, que se inventa palabras e ilusiones; que sabe que me espera, vencedora de tiempos y de penas.

Mamá  esta de fiesta y entre boleros y sones, sonríe y espera,  cierra los ojos e imagina encuentros, tiende sus brazos en espera del regreso. Es una eterna fiesta de milagros,  de oraciones escuchadas, de amor bueno, de espérames por siempre que no tardo.

Mamá  se viste de recuerdos y de sueños,  está de fiesta y me espera desde el centro de memorias y cariños;  eternamente amante de suspiros, me espera siempre sentada en el sillón  de sus memorias. Sonríe,  cuenta en silencio los días  que aún nos faltan, no son muchos, vuelve a sonreír  y con voz fuerte me grita un; ¡No te tardes! Que alista equipajes y retornos, que acorta ausencias y distancias. 

Mamá  está de fiesta,  eterna fiesta del amor que la sostiene y la salva para siempre del olvido.