¡Ábreme la puerta que Jack el destripador está en La Habana!

En la ciudad de contrastes, desigualdades y esperanzas en pausa, la tarde languidece. La cercanía del toque de queda hace a muchos apurar el paso, la ciudad se prepara para una noche más. Nena, se pone el tapabocas, cruza la acera y toca a la puerta de Micaela, como si en ello le fuera la vida o le fuera la muerte.

– Por tu vida, mi santa abre pronto que estoy a punto de un soponcio. Estamos entripaos o destripaos, decrépitas o medio muertas, pero créeme; esto está color de hormiga.

– Cálmate mujer que me asustas, ¿Qué pasa ahora? Entra y siéntate que te traigo un vaso de agua.

-Y un diazepam, si te quedan. Ya no sé si esto es una película de terror, el Apocalipsis ese que anunciaban en la biblia o los extraterrestres que se han decidido a exterminarnos.

– Ponte pa’ tu número y déjate de aspavientos mujer, ¿ Qué coño pasa ahora?

-Ya no sé si Jack el destripador está en La Habana o si los zombies le han comido el cerebro a las pobres gallinas.

– Ven acá Nena ¿Qué tú estas fumando? Yo creo que a ti lo que hay que darte un electroshock. Reacciona mujer.

-Micaela, tú no sabes na’, tú estas en el pueblo y no ves las casas. Tripas y más tripas, kilómetros de tripas están listas para ser repartidas a la población.

– ¿Tripas? ¿Y quien coño se comió la carne de tanta tripa? ¿ Cómo es eso de la tripa? Hace mucho tiempo que la carne esta perdía, vaya que a no ser que te muerdas la lengua para no gritar 4 cosas, no masticas nada. Y aparte del entripamiento anunciado, ¿qué es eso de las gallinas zombies que me dijiste?

– No sé mi santa porque el gordo ese que estaba hablando en la mesa redonda parece que le patina el coco, a lo mejor es el colesterol que lo debe tener por las nubes, pero yo lo oí hablar de unas gallinas decrépitas.

– ¿Gallinas decrépitas? Ay chica no estaría hablando de nosotras y pensarán exterminarnos. Por tu madre ahora la asustá soy yo.

– No chica, que estaban hablando de cosas que van a hacer para alimentar al pueblo.

– Alimentar al pueblo, si, cada vez que cagan cambian de idea. Lo mismo nos quieren poner a comer avestruces y cocodrilos, que nos empujan la masa cárnica y el picadillo de soya o el cerelac y cuanto invento se les ocurre. ¿Hasta cuando el cuento? Tía Tata , esta bueno ya. Lo que tienen que hacer es dejar que la gente resuelva, el tipo ese del queso, yo le hubiera dicho: un por ciento pa’ ti y otro pal gobierno y vamos a ver si el queso alcanza a tanta demanda, pero no coño que molesta que el tipo haga lo que los responsables de la “alimentación” no pueden o no quieren hacer y prefieren meterlo preso y decomisar el queso. Ahora se aparecen con las tripas de mierda esas como si uno fuera un animal y tuviera que empujarse cuanta mierda se les ocurre. No carajo que somos seres humanos y una se cansa, se nos acaba la vida entre promesas incumplidas y consignas rotas y esas tripas de mierda para lo único que sirven es para que se ahorque más de uno por incapaz, inepto y mentiroso.

– Callate mujer, habla bajito que nos vas a buscar una salación a las dos.

– No Nena, hay que hablar bien alto, hay que gritar, que hablar bajito no ha resuelto nada y ya no aguantamos más . Aquí el incapaz y el comemierda oportunista están que dan al cuello y lo único que hacen es vivir bien y cuidar el puesto. Que alguien dijo una vez que esta era la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes y no de los humildes para los dirigentes vive bien y oportunistas que sólo les preocupa llenarse la panza y que el pueblo se joda.

– Es verdad Micaela, tienes razón, una a veces entre el miedo y el intento de poner algo en la mesa, se olvida de las promesas y las consignas que se han hecho viejas y polvo. Esto es una pesadilla y ya es hora de despertar, que no tenemos otra vida de reserva para consolarnos de tanta mierda y tanta pena.

– Aquí o se ponen pa’ las cosas y to’ el mundo tira parejo o el cambio está a la vuelta del camino. Estamos cansaos Nena, cansaos de promesas y discursos que no llenan la barriga, ni el alma. Las tripas esas que se las metan por el culo, yo quiero la carne, comer, no quiero lujos en mi mesa, pero quiero que cada uno tenga en la mesa un plato digno de comida. Y que no me hablen del bloqueo que ya me la tiene pelá con ese cuento, que se pongan pa’ las cosas o cedan el paso a los que puedan resolver.

– Coño Micaela que bien tú hablas, yo creo que se te ha montao el espíritu de Mariana Grajales.

– El espíritu de nuestros mambises, de nuestros héroes y mártires , se nos tienen que montar a todos, cojones, para que perdamos el miedo a reclamar derechos y cambios y hacer realidad esa patria prometida, “con todos y para el bien de todos” y no solo para el bien de algunos. Ven vamos pa’ la cocina que voy a colar un poco de café.

El sol se pone en la Habana de todos, mientras un rayo de esperanza ilumina a hombres y pueblos, se miran como quien despierta y cierran filas por un sueño.

Fotografía tomada del grupo de Facebook, Fotos de La Habana.

Hablar en nombre del exilio cubano.

Tengamos claro que el exilio cubano es diverso, disímil, nos une o debe unir, el amor a Cuba y a la Libertad. No somos una masa homogénea, estamos conformados por diferentes grupos, desde el exilio histórico, a quién admiro y respeto, aunque no comparta todos sus puntos de vista, hasta el último balsero que llegó a nuestras costas o el último caminante que cruzó fronteras; en esa diversidad radica nuestra fuerza, ese conglomerado de opiniones y acciones nos conforma y alienta, así somos.

Aprendamos a expresarnos, alguien puede hablar en nombre de una parte del exilio, alguien puede decepcionar a una parte del exilio, mientras la otra parte, tal vez mayor, lo critica o apoya. Pretender que tenemos un solo criterio, es absurdo, entre nosotros hay quienes apoyan a Trump a ultranza y quienes lo detestan y se oponen a él y a todo lo que representa. Siento vergüenza cuando las aplanadoras, reales o virtuales, salen a la “calle” y pretenden imponer criterios en nombre del exilio cubano, no me representan, ni a mí, ni a muchos. No usen más el nombre del exilio cubano para expresar opiniones personales, hace años decidimos que el voto unido y el único partido, no son la solución a nuestros problemas.

Fotografía de un collage de 2 fotografías encontradas en Google.

Discusiones e insultos entre cubanos, en tiempo de elecciones.

A medida que se acercan las elecciones, aumentan discusiones e insultos. De un lado y otro, cada uno defiende sus principios. Algunos no escatiman oprobios y arremeten contra los que piensan diferente, incansables luchadores en contra de la libertad de expresión, acusan de comunistas, fascistas, imbeciles o comemierdas a quienes se atreven a pensar de modo diferente a ellos. Seamos cuidadosos, los próximos meses serán los más candentes; se puede defender un punto de vista sin ofender, ni pretender humillar. Es triste que esto suceda entre cubanos, los mismos que un día armamos maletas y decidimos buscar libertades y derechos. Tanto que nos opusimos a quienes nos querían imponer una opinión única y un voto unido y ahora queremos que todos piensen como nosotros, absurdos que dan pena y vergüenza. Este gran país que nos acogió sin preguntas y nos regaló libertades y derechos, defiende la libre expresión, es un derecho de todos, nadie es dueño de la verdad absoluta, porque esta no existe; es la suma de todas las verdades individuales y se conforma y enriquece con la opinión de todos.

No ofendamos, no insultemos, cuidemos el lenguaje oral y escrito al expresarnos de los que piensan diferente; un buen amigo puede estar entre ellos. Un presidente no es el país, usted puede estar en contra de un presidente, entre ellos me cuento, y amar profundamente a este país. Aquí nadie tiene el derecho de gritar en una plaza, yo soy la república, yo soy la democracia, parafraseando a uno que todos conocen. Los presidentes, para bien de la democracia y del país, pasan, cumplen su labor y se retiran, los amigos y los derechos, son para toda la vida, cuidémoslos.

No pretendamos imponer criterios y opiniones, todos emigramos buscando libertades , no copiemos a esos que criticamos y odiamos. A veces me pregunto, ¿ en qué base nitrogenada del DNA, se le coló a muchos el pequeño dictador que llevan dentro? Seamos tolerantes, en el buen sentido de la palabra. Apostemos por lo mejor del ser humano, vayamos todos a votar en noviembre, ¡TODOS! para tener presidente, Senado y congreso, electo por la mayoría y no por un grupo. Demostremos al mundo y a nosotros que sabemos hacer uso inteligente de libertades y derechos. Seamos dignos ciudadanos de este país.

La vieja práctica de los tiranos es usar una parte del pueblo para tener sometida a la otra parte”.

Jefferson

La Habana, entre sueños y memorias.

La Habana se me pierde en los recuerdos, se acomoda en memorias, descansa en mi pecho y en mi mente, segura de regresos y futuros.

Dos años sin mirarnos cara a cara, sin renovar energías y recuerdos, sin esperarme del brazo de mi madre.

Mi Habana viene a buscarme en madrugadas, aprovecha mientras duermo, no viene sola; trae a mi madre, segura de victorias y regresos. Revive mi infancia, mis sueños más brillantes; me abraza en noches solitarias.

Sabe que con mi madre como aliada, me tiene atado a palmeras, girasoles. En mis habaneras madrugadas, sinsontes me despiertan, tocororos colorean memorias y futuros, una voz dulce acaricia oídos y recuerdos. Ella revive en cada uno de mis sueños, una mano necesaria me acaricia, un inconfundible: ¡hijo mío! Ensancha mi pecho, vuelvo a ser niño, adolescente, joven, amaso mis sueño con polvo de memorias; tejo un futuro luminoso.

Ellas me esperan, vencedoras de adioses, de finales, seguras de mi fuerzas, alentando mis sueños, mis intentos. A ellas me debo.

Avispones asesinos, coronavirus y huracanes acechando.

Cuca y María Elena han pasado horas conversando por teléfono, desde que comenzó la cuarentena. Han hablando de todo y de todos. Es su manera de paliar el aislamiento y el aburrimiento. Un buen día Cuca decide visitar a su amiga, claro está tomando todas las medidas necesarias. Cuca se prepara, con mascarilla , guantes y un plástico que le cubre el rostro, no olvida su jabita con Lysol, gel desinfectante y un spray con alcohol de 90. Se baja del auto y más parece una cosmonauta en el espacio exterior que una señora cubana de 70 años visitando a una amiga. María Elena le abre la puerta con mascarilla puesta, le indica que deje los zapatos en la puerta , dispone las butacas de la sala a 2 metros de distancia, entre las 2, una mesa con el café servido. Se saludan sin tocarse, abrazos en el aire y besos a distancia. Se toman el café y comienzan a darle a la sin hueso.

– ¿Cuca, tu estas viendo las noticias? Yo dejé de verlas, no quiero saber de otro síntoma más del dichoso virus ,que cualquier día me muero de un ataque de nervios, Ave María purísima .

– Yo las pongo solo un ratico, entre cocinar, limpiar, ver algo en Neflix y revisar Facebook, apenas me queda tiempo. Aparte como tú dices, si veo muchas noticias termino con una sirimba. Me divierto viendo Facebook, la tonga de chefs de cocina que han aparecido, esto es como un programa de televisión, “Todo el mundo cocina”

– Así mismo mi santa, ya me tienen cansá, con tantas fotografías de los almuerzos, las comidas y hasta de los desayunos. ¿ Estamos en cuarentena o estamos pasando un curso de cocina? El otro día mi nieto Jacinto, quería que le cocinara un invento que había visto en Facebook, le dije: mira comete los moros y el bistec de puerco empanizado y déjate de inventos que ya quisieran mucho probar mi sazón pa’ ponerme a inventar ahora lo que se le ocurrió a perico el cojo.

– Yo entiendo que estamos aburridos y hay mucha gente que no sabe qué hacer. Yo siempre estoy haciendo algo, que en una casa nunca se para, pero ni muerta se me ocurriría poner un video en Facebook de como hacer arroz con leche o frituras de malanga . No critico a quien lo hace, pero coño aflojen que entre los lives de los cantantes y hasta de los travestis y las recetas de cocina, una no va a tener tiempo de nada.

– Me haz hecho reír Cuca, pero no dejas de tener razón. Yo estoy un poco atacá de los nervios, ya estamos en mayo ahorita empieza la temporada ciclónica y seguimos con el virus.

– ¿Y qué me dices de las avispones africanos? Ya me veo con un spray de Lysol en una mano y en la otra uno de veneno para las avispas. Yo le dije a mis hijos que este día de las madres solo quería de regalo, cloro, Lysol, muchos desinfectantes, mascarillas y guantes y también spray de veneno para las avispas, mujer precavida vale por dos.

– Quién nos lo iba a decir hace 4 meses, que ibamos a estar felices si nos regalaban un spray de Lysol. El otro día fui a Navarro y pude comprar 2 pomos de gel desinfectante, estaba tan feliz como el día que me dieron la visa en la embajada americana.

– ¿Ven acá mi santa tu te enteraste de lo que dijo una periodista del noticiero de televisión en Cuba?

– ¿La que dijo que aquí había crisis de comida? A mi me dio pena con ella, caballero, si a mi no me cabe más na’ en el refrigerador. Los mercados están llenos de carne y a los que perdieron el trabajo, les han dado dinero para que compren comida. A Luisito, que trabajaba en el aeropuerto, le dieron más de 200 dólares, sólo para comida.

– Además hay lugares donde regalan comidas a las familias y a los viejitos si llaman a un número les llevan comida gratis a la casa.

– ¿ Qué viejitos mi santa, la gente de la edad de nosotras?

– Cállate mujer, yo hablo de los viejitos, nosotros somos unas teenagers al lado de ellos.

– ¡Que cara más dura tu tienes Cuca! Tu y yo ya tenemos medicare, ¡hasta cuando van a ser pollos los gallos de Menocal!

– Cualquiera que te oye piensa que nosotras aplaudimos a la Fornes, cuando se presentó en la Corte Suprema del arte, no tendremos 15, pero tampoco somos unas viejas de mierda, ahora estoy de lay off porque el hotel cerró, pero yo trabajo, voy al gym y sigo encima de la bola.

– Ten cuidao no te caigas de la bola y te partas un hueso, que a tus años, eso es una salación.

– Ay chica dejate de bobería y ponte pa’ esto, que a mi entre el coronavirus, los avispones y la temporada ciclónica , cualquier día me da un yeyo.

– ¿Quieres que te diga algo? Las noticias exageran, vaya como si quisieran tenerla a una con los pelos de punta to’ el tiempo.

Mientras conversan Maria Elena tose, ella toma lisinopril para la presión. Cuca saca el spray de Lysol y ” fumiga” la sala, se echa gel desinfectante en las manos y un poco de alcohol de 90 en la mascarilla.

– ¡Que exagerada eres mujer! Yo no tengo na’

– Hay que precaver, que aquí si no te mata el coronavirus, te pica un avispón o te lleva un huracán volando. Ay Santa Barbara bendita qué es esto, ayúdanos por tu madre.

– Cogelo con calma mujer, hay que cuidarse, tomar precauciones, pero hay que aprender a vivir con el virus. Yo creo que lo de mantenernos alejados, usar la mascarilla , no besarnos, ni tocarnos la cara, va a durar un buen tiempo. Mientras dure esto, no podemos volvernos locas. Aquí cuando no es el huracán categoria 5, es la fiebre del Nilo, pero siempre inventan algo pa’ tenernos del tingo al tango. Tú tranquilita que de cosas peores hemos salido nosotras o ¿ya se te olvidó el período especial, la neuropatía , la masa carnica, el dengue y los mosquitos persiguiendonos?

– Tienes razón mi santa, que venga la fiera que la estoy esperando, nosotras somos la que somos.

– Ves que tengo razón, hay que cuidarse, porque lo que si no es un invento es la cantidad de muertos y es mejor encerrada y aislada, que enterrada.

– Por eso yo quería venir a verte, tú me levantas el ánimo, me voy ya que está tarde quiero sorprender a mis nietos con una receta especial que vi en Facebook.

– Alabao

Cuca sale, se pone los zapatos y de la casa al carro va ” desinfectado el ambiente con Lysol , le pasa un pañito con alcohol a la puerta del auto, se despide de María Elena y se va, segura que hay vieja pa’ rato, que no hay coronavirus, huracanes, ni avispones que puedan con ella.

Fotografía tomada de Google.

Volveremos a juntarnos.

Desde lejos, sin vernos, nos hablamos,

un nuevo tipo de saludo nos sorprende.

Revisamos memorias, adivinamos futuros, hacemos planes, hablamos de y armamos el mañana

Despedidas que aseguran regresos, un adiós sin apretón de manos, un cuenta conmigo en el aire; un te quiero inmenso, sólido, tangible.
Andamos a escondidas, no contamos hasta 10, la cuenta es larga. Nadie quiere que el mortal lo encuentre y se cierran rejas con candados.
No vengas, no visitas, un yo me quedo en casa, recorre el mapamundi.
Los amigos se juntan en la distancia, planean el futuro, se preparan, cierran filas; un enorme, ¡esto no podrá vencernos! Se dibuja en el cielo del presente y el mañana sonríe desde lejos.
Muchos somos el muro que proteje a abuelos y a los padres, hay que contar con todos, para siempre
Es una guerra sin cuartel, sin retroceso, el mundo está sitiado y no da un paso atrás; el invisible no podrá vencernos.
Dos hacen el amor entre las sombras y aseguran los niños del mañana. Muchos aseguran la victoria y entregan hasta su vida en el intento.
Florecerán girasoles en el mañana, arcoíris iluminarán la ruta del futuro. Un abrazo inmenso, un beso enorme, nos esperan a la vuelta del camino.

¡Venceremos!

Nena y Cuca, la cola en un mercado y Luis Manuel Otero.

Nena y Cuca se encuentran en la cola del mercado de 3ra y 70. Ambas tratan de comprar pollo, jabón de baño, pasta de dientes y algo más. Su compra depende de los precios, del abastecimiento y de su lugar en la cola. Se saludan y se ponen a darle a la sin hueso.

– Ay Nena, tu estas igualita, por ti no pasan los años.

– No exageres Cuca que ya voy a cumplir 65 en mayo ya estoy en la 3ra edad. Si viviera en la Yuma, este año me daban el medicare.

– Te ves muy bien Nena, te mantienes delgada, con buen cuerpo, todavía das la hora.

– El buen cuerpo se lo debo a los ejercicios que no los dejo ni muerta y la delgadez a la dieta forzada a que nos tienen sometidos a todos aquí. Vaya que no me explico como es que pueden haber gordos en este país con lo que comemos y la sansara que tenemos que dar para conseguir poner un plato de comida en la mesa.

– Eso es verdad mi santa, que con el entrenamiento que tenemos podemos competir en cualquier campeonato de atletismo. ¿ Has hablado con tu hijo en estos dias? Manolito me llamó anoche, me preguntó si sabía algo de Luis Manuel Otero, cuando le pregunté que quién era ese, se molestó y me preguntó que en qué mundo yo vivía. Después me explicó todo sobre él, es un artista, me dijo.

– ¿ En qué mundo tu vives? ¿ Tú no tienes Facebook? ¿En que tu usas las recargas que tu hijo te pone? Yo hablo con mi hijo casi todos los días, pero también estoy pendiente de lo que pasa en el mundo y de lo que pasa aquí y no dicen ná.

– Sólo las usó para hablar con él y vernos un ratico todos los días, eso me da fuerzas y me ayuda a sobrellevar el tenerlo lejos.

– Pero hay que estar informadas también mujer, con esto de la internet una se entera de cosas que antes ni soñaba, noticias de esas de las que nunca da el noticiero. A este muchacho lo cogieron preso y le van a hacer un juicio sumario, si que daño a la propiedad del estado, que si mal uso o falta de respeto a los símbolos patrios. El punto es que molesta con sus cuestionamientos y si molesta, existe.

– Estas mejor informada que Manolito, pero habla bajito mujer que nos vas a buscar una salación.

– Sabes que por hablar bajito y por miedo a la salación es que estamos como estamos. Mira Cuca, con el silencio y susurros no se resuelven los problemas. Que muchos artistas han protestado por la detención de Luis Manuel; Haydee Milanes, hasta Silvio, Carlos Varela y muchos más, directores de cine, artistas plásticos, candela mi son, nunca se había visto algo así, mi negra. Hasta hay una carta que han firmado un montón de gente. Una puede o no estar de acuerdo con todo lo que dice, coño que todo el mundo no puede pensar igual, pero todo el mundo debe tener el derecho de decir lo que piensa.

– Tú me asustas Nena, por tu madre, piensa en tu esposo, que es del partido, no nos busques una desgracia mi santa, cierra la boca.

Un muchacho que está detrás de ellas en la cola, interviene en la conversación.

– Déjala que hable, que diga to’ lo que le de la gana, ese es su derecho. Hasta ahora con el silencio y el miedo a abrir la boca y protestar no hemos resuelto nada. No cierre la boca señora, ni deje que nadie se la cierre. Basta ya de autocensurarnos, de dejar que el miedo a hablar o hacer nos paralice. Hable señora y cuéntale a todos aquí en la cola, muchos no lo conocen, quien es Luis Manuel Otero.

– Mi niño, ya dije to’ lo que tenía que decir y sabes qué, no he firmado esa carta porque soy una pobre maestra retirada, si fuera artista la firmaba y bien, que con miedo y silencio no vamos a llegar a ningún lugar. No me mires así Cuca, es verdad. Yo no te pido que te metas a disidente, yo tampoco lo soy, pero coño hay que apoyar a los que tienen los cojones de alzar la voz y decir lo que piensan.

– No si ya hasta a mi me has quitado el miedo, si esta cola fuera 10 años atrás, te habrías buscado lo que no esta pa ti y mira ahora como te mira la gente, con respeto y aprobación.

– Los tiempos cambian y pobre del que no cambie con los tiempos, termina convertido en dinosaurio y se extingue y yo no quiere extinguirme, quiero estar viva y aportar mi granito de arena para esa “patria con todos y para el bien de todos”.

Los que están alrededor de Nena la aplauden y una viejita se le acerca y le da un beso mientras le dice al oído: gracias por devolverme la fe, gracias por este rayito de luz.

¡Gracias Rosita!

Gracias Rosita por tu aliento y tu luz.

Mientras vivas, nuestra infancia y adolescencia están a salvo, seguiremos siendo los de antes, los que no usaban espejuelos y corrían, audaces, por la vida. Mami sirve temprano la comida, friega con prisa y se sienta junto a nosotros a ver tu programa. Nos marcaste Rosa, te fundiste en nuestras vidas, eres nuestra. Vamos por la vida perdiendo seres queridos e ilusiones, dejamos de ser niños, no somos jóvenes y tú sigues, eterna e invencible, siendo la Fornes. Mami fue mi cómplice muchas veces y en este amarte a primer encuentro, ella te disfrutaba tanto como yo. Recuerdo la noche que estabas con Camilo Egaña en, La noche se mueve, un apagón nos impidió verte. Mami y yo compartimos la noche y la pena de no disfrutarte, tratamos de consolarnos del no verte. Cuando en tus programas aparecias hermosa, mami y yo nos mirábamos felices, cómplices. Los programas de nuestra infancia y adolescencia, hoy son historia, los artistas que les dieron vida, ya no están con nosotros y tú sigues deteniendo años y achaques; eternizandote en nuestra memoria y en nuestros corazones. No estás hecha de polvo de estrellas, eres nuestra estrella.

Tal vez no tengas conciencia de lo que significas para nosotros, tu modestia, tu sencillez te impiden tener la imagen exacta de cuanto te amamos. Tu belleza y tu luz, tu arte nos iluminó a muchos, aún nos ilumina.

Tus eternos admiradores, los que no nos perdíamos uno de tus programas, los que abarrotabamos teatros y estremeciamos coliseos con aplausos y bravos, te guardamos como si fueras nuestro talismán de la buena suerte, lo eres.

Hace años te pronostique el siglo de Rosita, recuerdo tu asombro de niña grande,

¡100 años! No eso es mucho.

Ya casi, casi que llegamos a tu siglo. ¡Que sano orgullo haber coincidido contigo en tiempo y espacio! Haberte disfrutado. Sin saberlo eres una especie de hada madrina, tú nos salvaste del espanto de perder la belleza y el glamour y hoy nos salvas de perder memorias e infancias.

Gracias Rosita, por no darte por vencida, por convertir tus lentejuelas en estrellas que iluminaron oscuridades y temores, por no renunciar a plumas y brillos, por bastarte con ser La Fornes y a nosotros bastarnos con amarte y tenerte.

Felicidades Rosita, en 3 años más, celebraremos un siglo contigo y desde ya alistamos rosas y aplausos, bravos y emociones.

Final y principio del milagro.

Siempre dispusé: cuando llegue el momento final, definitivo, lo que quede de mi, del material que un día fui, hecho cenizas, confundido entre olas y rocas de mi Isla, la bañara en saltos repetidos, que sería acuoso, luminoso, translúcido. Todo mi yo entre olas, saltando el muro inmenso, abrazando mi ciudad, casi inundandola.

Hoy repaso voluntades y finales y cambio designios y promesas.

Una mitad de mi, debe quedar en tierra, abonando palmeras y ceibas gigantescas, haciéndose verdor y tronco, ¡vida! Creciendo hacia la luz en el intento.

Sé que mis dos mitades hallarán el modo de reunirse, el mar vendrá a buscarme en huracan o torbellino incontrolable. Si el mar no viene a mi, yo iré hacie él, convertido en hojas de palmas y de ceibas, navegare por ríos hasta encontrarme, con mi mitad marina, acuosa y luminosa.

Una explosión anunciara que estoy de vuelta, correre a los brazos de mi madre, como niño travieso, esperanzado.

Andaremos ciudades y esperanzas. Aunque ustedes ignoren el milagro, creanme, no habrá finales, cuando un día perdido entre los tiempos, transmute dimensiones y materias.

Fotografía tomada de Google

Yo sí recargo y envío ayuda en enero y siempre.

No me gustan las discusiones en internet, bastante problemas tenemos en el mundo real, en el día a día, para empezar a discutir y vociferar en el virtual. Lamentablemente hay veces en que callar, puede tomarse por aprobar y entonces no hay otra opción que dejar claros principios y razones.

Considera absurdo pedirle a los cubanos de este lado que dejen de ayudar a sus familiares que están en Cuba. Considero ridículo decir que la mitad del exilio no está de acuerdo. Más de la mitad del exilio ignora al promotor de esa idea, más de la mitad del exilio, aprendió a no hacerle caso a oportunistas y a supuestos Mesías, disfrazados de lideres.

Mi madre ya no está en esta dimensión, hace año y medio se hizo luz y gloria. Mientras vivió, viví para ayudarla, jamás le faltó mi ayuda material. Hoy, saber que no quedo nada material por darle, que todo se lo dí en vida, ayuda a paliar el dolor de su ausencia. Si viviera, créanme nadie impediría que llegara a ella mi ayuda, así de sencillo.

No quiero profundizar en los “derechos” que le asisten al autor de esta campaña; la vida me ha demostrado que esos supuestos líderes duran lo mismo que un merengue a la puerta de una escuela.

Ningún hijo amante de sus padres o abuelos, ningún hermano con principios, seguirá esta campaña. Seguiremos recargando celulares, no como lujos a amigos o amantes, a familiares como vía de estar en contacto y saber de ellos en cada momento. Ojalá mi madre hubiera vivido en estos días de internet y pudiera despertar cada mañana, con la alegría de su sonrisa y su voz, no seré yo quien le diga a amigos que condenen a familiares al silencio y a mayores miserias, siguiendo orientaciones que se parecen mucho, a esas que venían de arriba y nadie entendía.

Tengo una amiga con sus hijos y nietos del otro lado, esperando por una reunificación familiar detenida por decreto, ¿ Quién podría prohibirle ayudar a hijos y a nietos?

La Cuba nueva, esa patria prometida y postergada de ” con todos y para el bien de todos”, no puede alzarse sobre palabrería barata, odios y mucho menos siguiendo a falsos líderes, así de simple.

Martí habló muchas veces de la división entre cubanos, sus palabras, cobran una vigencia que espanta. Seguimos divididos, fomentadores del odio de un lado y otro azuzan lo peor de un pueblo en aras de causas perdidas, a un lado y otro de este mar que guarda hermanos, recuerdos y distancias.

Del otro lado, sólo tengo una hermana, la que cuidó con amor y devoción a nuestra madre, en enero le recargaré su celular, le enviaré su café y todo lo que necesite. A mi, que esos que mientras vivían en Cuba no le tiraron un hollejo de naranja al gobierno, no se atrevan a decirme lo que debo o no hacer, que guarden su palabrería para el grupo que lo escucha y sigue. Pagué un precio muy alto por ser libre, para venir a ponerme las cadenas que me ofrece ningún payaso.

Que cada quién siga su conciencia y sus principios, ya estamos cansados de orientaciones e imposiciones. Usted haga lo que el amor o el odio le aconseje y no se deje manipular por falsos profetas.

Fotografía tomada de Google.