Amor sin trabas, ni fronteras. 

Mientras allá en el oeste, el agua turbulenta escapa, atemoriza y grita, en el este un apretón de manos es un diálogo de sordos. Hay unos que sonrien esperanzas y otros que frucen ceño y gruñen disgustados . Estoy seguro, estos dos, nunca podrían ser amantes.

Allá en el sur de escaseces y miserias, donde falta todo o casi todo, sobra el amor. Alguien apura un baño escaso, casi seco, mientras ensaya el abrazo de la noche. Dos se encuentran, se miran a los ojos, se dan la mano, se dan todo. Miran complices a una esquina a oscuras y se pierden insomnes y felices; el amor los encuentra junto al deseo, allá en una esquina de La Habana.

Tal vez allá en el medio del planeta, sin tiempo para amarse, dos se abracen, antes de que una bomba estalle sobre ellos. La muerte los sorprende y aún asi, encuentran el tiempo exacto para amarse;  sus sangres se mezclan en un orgasmo de holocausto.

En un lugar cualquiera del planeta, dos se encuentran. Despues de años buscándose, sin hallarse, se miran de golpe, se reconocen el uno para el otro;  no son mitades, son uno. No preguntan de religiones o creencias, sólo el amor ilumina sus instintos. No  comparan colores de sus pieles, se miran a los ojos, eso les basta. Aunque hablan idomas diferentes, los te quiero saben traducirse por si solos. No comparan sus ropas, ni culturas, se saben humanos y se aman. Ellos ignoran prohibiciones y decretos, fronteras, reglamentos, muros, trabas; ellos se aman. No necesitan papeles, ni testigos, solo amarse y lo disfrutan en acto-orgasmo  de libertades y derechos.

Amanece una mañana de febrero y dos que se encontraron ya son uno y se bastan para amarse, estan seguros. No temamos a nada, sólo el amor nos salva y nos libera. Una sonrisa ilumina la mañana, mientras suman multitudes y arco iris. 


Fotografía tomada de Google o tal vez de la página  de un amigo.

El milagro del amor.

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Siempre un viaje a nuestro país, a nuestros orígenes, a los brazos de mamá, es un viaje especial. Cada minuto compartido, vivido intensamente, adquiere matices mágicos. No bastan las fotos o notas tomadas para atraparlos; solo podemos guardarlos en el corazón. Ponernos la mano en el pecho y acariciarlos, revivirlos uno a uno.

Cada viaje, me parece siempre el mejor, el más intensamente vivido, el más feliz. Si tuviera que nombrarlos, este ultimo seria; “El milagro del amor”. Quiero compartir este milagro con ustedes, mis amigos. Aunque muchos, no nos hemos visto las caras, a pesar de debernos un abrazo, el amor a Cuba nos hermana, nos hace amigos, hermanos.

Mami, estaba recuperándose de una queratitis que la obligo a guardar reposo, aún no estaba de alta. Dejo de cocinar, el calor de la cocina le impedía su recuperación, dejo de hacer sus caminatas diarias, su sentarse al sol a calentar el cuerpo y los recuerdos. A su edad, este reposo obligado termina haciendo daño. Al principio no lo note, me esperaba de pie en la sala, sus besos, sus abrazos, tuvieron la fuerza de siempre, no hay achaques que puedan vencerlos. Mientras desempacaba y repartía regalos, mami se sentó, al levantarse noté que le costó trabajo. Ya de pie, tuvo que esperar unos segundos para caminar. ¿Qué pasa mami? Pregunté preocupado. Es que se demora un poquito para tener equilibrio, me aclaro mi hermana. Entre en su cuarto y vi un caminador, un walker, como le decimos nosotros, algo anda mal me dije. Pensé que nuestras caminatas por el centro histórico de la ciudad tendrían que cancelarse, mas estancia en casa y menos paseos.

Comenzaron las salidas, mami se aguantaba de mi brazo, en un intento más de retenerme a su lado, que de sostenerse. El domingo, me decidí al paseo por el centro histórico de la ciudad. Ese encuentro con mi ciudad, su historia, teniendo a mami del brazo no podía faltar. Pensé seria breve, unas cuadras, sentarnos en un banco, merendar algo y regresar. Sin darnos cuenta el amor hacia de las suyas, un milagro ocurría. Entre mi ciudad, mi madre y yo, lo hicimos. Al influjo del amor y la alegría, Mami, comenzó a caminar a grandes pasos, a veces tenia que decirle; despacio, no hay prisa. Nos detuvimos un instante, la mire y le dije; ¡Mami, estas caminando perfectamente! Se río; si parece que solo necesitaba ejercicios, caminar un poco a tu lado. Nos miramos, reímos como niños, nos besamos, consumando el milagro.

Así es el amor, así será siempre, hacedor de milagros, fabricante de sueños, derribador de muros, vencedor de distancias. A veces alguien me pregunta, ¿Por que no vas una vez a La Habana y el otro viaje lo haces a Europa, a Madrid que tanto amas? Si la economía me diera para más viajes, los haría todos a los brazos de mi madre. Sentirla aguantarme fuerte como quien quiere sujetarme para siempre, su sonrisa de felicidad, el cambio que ocurre en ella al verme y compartir conmigo, vale por visitas a las mas famosas ciudades del mundo; su rostro de felicidad y alegría es la mejor obra de arte que puedo disfrutar.

Jugar a ser mago, a hacer milagros que prolongan la vida y la alegría proporciona una felicidad incomparable. Le decía a un amigo; me recibió una persona y me despidió otra; mami rejuveneció gano fuerzas, vida, se burlo de los años y los achaques. Sosteniéndose de mi brazo con fuerza le gano la carrera a la vejez para llegar eternamente joven y vital a mis brazos, en un milagro del amor, ¡Nuestro amor!

Matrimonio gay=igualdad de derechos.

igualdad, fotografia tomada de Google.
Leo noticias sobre el matrimonio gay, sobre los pros y los contras. Mientras iglesias se indignan, otros aplauden, algunos se hacen los sordos y no opinan. En estos días mientras estaba en cama por una gripe inoportuna, comencé a elaborar en mi mente mi opinión sobre el matrimonio gay y la igualdad de derechos.

No soy de los que creen que el matrimonio sea una institución sagrada y mucho menos que la firma de un papel, consolide o fortifique en algún modo el amor entre dos. He vivido y créanme, muy de cerca, bodas esplendorosas, novias vestidas de blanco, glamorosas, lunas de miel idílicas. Después he visto a las esposas abandonadas con pocos meses de embarazo, mientras el flamante esposo corría tras otra mujer. Por eso y por muchas razones más, no estoy a favor del matrimonio, visto como expresión de amor; si estoy a favor del matrimonio como vehiculo legal que permite a quienes se unen determinados derechos legales. Derechos que las uniones gays no tienen. Voy a contarles una historia real, no voy a adornarla, ni a pintarla de rosa y darle un final feliz, lo prometo.

Tengo un amigo que cumplirá 70 este año, hace aproximadamente 2 años, su amigo, su pareja por 48 años falleció. Para durar todo ese tiempo juntos, no tuvieron que firmar un papel, nadie tuvo que declararlos esposo y esposo. Su historia, es una historia de amor mutuo y respeto, comprensión y cariño. Tuve el honor de conocer a su pareja, un caballero en el sentido exacto de la palabra. Capaz de fajarse a dentelladas con la vida y regresar a casa con una flor para su amor. Se conocieron cuando mi amigo tenía 20 años y era muy popular en la vida nocturna habanera, le gustaba cantar y actuar. Estoy seguro que hubiera terminado triunfando en esas noches habaneras que tanto amaba, si no hubiera dejado todo por ir tras su amor. Conocerlo, cambio su vida para siempre; cambio la vida de ambos, para bien. El amor, les regalo una nueva vida.

Juntos se enfrentaron a la vida, compartieron lo mucho y lo poco, lo bueno y lo malo. Juntos se enfrentaron a la muerte en una larga y desigual batalla, lucharon con todo por ganarla. La pareja de mi amigo se aferro a la vida con uñas y dientes, no quería irse y dejar a su amigo solo, al final la muerte gano la batalla, solo ella pudo separarlos. Mi amigo lo cuido con devoción y amor hasta el último minuto, cerró sus ojos. Cuando se conocieron y se amaron no hizo falta que nadie los bendijera y dijera; hasta que la muerte los separe, ambos sabían que solo la muerte pondría fin a esa unión.

A pesar que mi amigo fue nombrado heredero universal de su pareja en el testamento y albacea de todos sus bienes. Aún esta inmerso en la batalla legal por la herencia. El mismo abogado le dijo a mi amigo; que fácil seria todo si la ley los reconociera a ustedes como pareja.

Así de sencillo, para la ley casi 50 años de unión no significan nada. Si alguien se casa y a los 2 meses sucede algo, el otro conyugue tiene todos los derechos, así de complejo y contradictorio.

No creo que firmar un papel sea necesario para amarse, pero si lo es para evitar problemas y complicaciones en momentos difíciles; para tener igualdad de derechos.

El punto no es hombre y mujer u hombre y hombre o mujer y mujer, el punto es respeto mutuo, igualdad de derechos. Aunque el papa se escandalice y pastores lo llamen barbaridad o monstruosidad. Lo monstruoso, lo bárbaro, es no reconocer los derechos que da el amor, por eso, si estoy a favor del matrimonio gay y de la igualdad de derechos. Creo que muchos de ustedes, después de leer la historia de amor de mis amigos, coincidirán conmigo. Se que desde el cielo, adonde lo escoltaron sus santos y sus acciones, la pareja de mi amigo leerá este escrito, lo disfrutará y dirá; ¡Si al matrimonio gay!