Sueños y vidas!

Hace algunos días hablaba con una amiga. Ella, como yo, ha tenido que inventarse nuevas vidas. Compartí con ella, mi teoría, que una misma persona, sin reencarnar, puede vivir diferentes vidas.

En mi caso, me prepare, durante años, para ser un hombre de ciencias, soñaba con ser un investigador de renombre. Mi intento fallido de salida del país, desvaneció mis sueños, mas de uno. Un buen día, después de años sin encontrar trabajo, un amigo, me propuso que intentara ser profesor de Química, mi titulo, se  consideraba idóneo para esa actividad. Con mi titulo bajo el brazo y unas ganas inmensas de hacer algo, me vi, en Guanabacoa, los que siguen mis escritos, saben la historia. Comencé como profesor en La escuela de oficios de Guanabacoa, dos años mas tardes, era el subdirector docente, después me convertí en el director. Mi escuela seria la mejor de la provincia, vivía y triunfaba en una vida diferente y créanme; lo disfrutaba y mucho!

Años después, logre salir del país, llegue acá, por fin! Como muchos, inventándome cada día una nueva vida y sueños.

Como dijo mi amiga, María de Jesús, “en la vida, si queremos viajar por ella cómodos, debemos hacerlo ligeros de equipaje“. Cargar frustraciones, sueños rotos, solo hace más difícil el viaje. Si un sueño se nos rompe, nos inventamos otro. Aprendemos de errores, pero no nos dejamos vencer por ellos.

Hoy, mientras almorzábamos, un amigo me dijo; si tuvieras la maquina del tiempo, irías al pasado o al futuro? Le respondí; al futuro, solo para conocerlo, darle un vistazo, seria mas viejo y no me gustaría perderme años de vida, experiencias. Al pasado, me gustaría ir, amo mi vida, volvería a cometer los mismos errores, si no lo hiciera, viviría otra vida y el resultado seria otra persona; estoy feliz y contento conmigo mismo, de ser quien soy.

Así es la vida, nos da oportunidades a cada instante, podemos vivir tantas vidas, como fuerzas y ganas de hacerlo tengamos. Hace casi un año, retome el oficio de escribir, gracias al influjo de mi musa transoceánica y el aliento de amigos. Hoy tengo un blog, con 35 mil visitas y lectores de 5 continentes, algo que nunca soñé. Ya planeamos, entre varios, la edición de mi primer libro. Aquel joven que soñaba con hacer un aporte relevante a las ciencias, no fue capaz de soñar con escribir, el profesor de química de la escuela de oficios, se hubiera reído; yo, escritor? Jamás!

Créanme me sorprende cuando me presentan como escritor, aun no me he adaptado a la idea. El sábado pasado, un amigo subía a youtube, el video de la lectura de uno de mis escritos en The Place. Me presentaba como un escritor cubano y una lágrima delataba mi emoción, solo pude decirle gracias, me quede sin palabras, ellas, mis amigas, me dejaron solo, por un instante, para que disfrutara a mis anchas, ese minuto.

Así viviendo distintas vidas, reinventándonos a nosotros mismos, nacemos a un nuevo yo. Cada día, nos sorprende con nuevas metas, sacamos experiencias, meditamos y seguimos andando el camino de la vida, de las vidas que nos toquen vivir.

Dejamos nuestro país, no lo olvidamos, pero nos inventamos otro. Nos integramos a nuestro modo, asimilando y aportando. Vivimos una nueva vida, nos estrenamos cada día, es la única forma de sobrevivir, de vencer. No nos detenemos en lo que pudo ser y soñamos, seguros, en lo que será, apostamos por el futuro, conscientes que de la mano de sueños y voluntades, lo  conquistaremos!

Palmeras del querer!

Las palmas son novias que esperan: y hemos de poner la justicia tan alta como las palmas!

José Marti

El viernes pasado, una nueva, especial y talentosa amiga, me invito a su cumpleaños. Una fiesta diferente, la homenajeada, regalaba a los invitados canciones y recuerdos, su talento, su arte. Una canción, me cautivo, me dejo pensando, por suerte la grabe en video. Una parte de la canción, se repite en mi mente, una y otra vez, “y en la intensidad de mi soledad, siento palpitar, palmeras del querer…” El gesto del brazo de María de Jesús, como una palma al viento, acompaña la canción, en mi memoria.

Desde hace días, pienso mas en las palmas, las mismas palmas que otros, en gestos y frases de autonegación, dicen que no extrañan. Aquí también hay palmas, repiten. Se que también son nuestras, pero ustedes y yo, sabemos que no son iguales, aquellas son; palmeras del querer!

Las palmas, son uno de nuestros símbolos, como nosotros, soportan huracanes, se riegan por el mundo, lo resisten todo, nada las vence. Cuando hay tormenta, el primer rayo es para ellas, lo soportan estoicas, saben que también les llegara la primera lluvia de abril, el primer sol de la mañana.

No se, si por útil o gallarda, si por bella, numerosa o altiva, pero la hicimos nuestra. Reina en nuestros campos y paisajes, en nuestros corazones, desde su altura, sonríe, se mece al viento y espera.

No elegimos cualquier palma, para hacerla nuestro árbol nacional. Miramos al campo, nos dijimos; aquella, la mas alta, la que sobresale entre todos; la palma real, esa, la haremos nuestra. Muchos al irnos de Cuba, la llevamos con nosotros, no en fotos, ni en bonsáis, ni en recuerdos; en el corazón, como a una novia que espera en la distancia.

Poetas, cantantes, novelistas, todos, de una forma u otra le han rendido homenaje. Ella, es altiva, pero no altanera, saberse amada, no la hace sentirse superior, tiene sus raíces, muy adentro de la tierra, de nuestra tierra. No solo vive en el campo, también La Habana, se dejo conquistar por ella, crece en nuestra ciudad, fundiéndose con ella y nosotros. Recuerdo mi escuela primaria, con palmas gigantescas en el jardín, amanecían todos los días con alguna ofrenda folklórica. En aquellos años, no entendía por que esos plátanos con citas a los pies de las palmas. Hoy y ayer, siempre; los veo, como un homenaje a su belleza, como el regalo de un enamorado que no encontró joya digna y se invento un tributo.

Nunca he olvidado a las palmas, no podría aunque quisiera, no querré jamás. Parafraseando a Benedetti; no se como algunos sacuden la cabeza, cometen el error de pretender sacarse recuerdos y memorias, que no saldrán jamás del corazón.

Las palmas, saben que un día volveremos todos, nos esperan en los campos, en la ciudad, en nuestro escudo. Saben que bastara un gesto para convocarnos. Se mecen al viento, nos miran en la distancia, esperan, seguras y tranquilas, palmeras del querer, de nuestro querer!

BLACK FRIDAY! Mi viernes negro.

Nunca había salido de compras un Black Friday,  no estaba en mis planes hacerlo. Odio, las tiendas repletas de personas, para mí, comprar es un placer, algo que se hace lentamente, disfrutándolo. Años de libretas, cupones y racionalizaciones, de hay, pero no te toca o te toca, pero no hay, me  obligan a disfrutar el acto de comprar, lentamente, casi como  una experiencia orgásmica. Una tienda repleta de personas tratando de comprar algo, no resulta tentador para mí.

Sin proponérmelo, por pura casualidad, planifique mi regreso de La Habana, el pasado 25 de noviembre. Al hacerlo, no podía imaginar que seria protagonista de  un verdadero  viernes negro o como dirían en Cuba, gris con pespuntes negros!

Antes de irme, llame a un amigo, le pedí de favor, me chequeara las gomas del carro, algo andaba mal con una de las gomas de atrás, me di cuenta el día antes del viaje y ya no tenia tiempo para revisarla. Les confieso, se de autos, gomas, mecánica, lo mismo que se de manejar naves espaciales. Antes de tomar el avión, le envíe un email, le suplique resolviera el problema, pensé que con un cambio de goma, resolvería.

Llegue de Cuba, repleto de energía positiva, guardando en el alma, besos y abrazos, capaces de  durarme por años, baje del avión, con una sonrisa esplendida, feliz, radiante. Llegue al parqueo de empleados, busque mi auto. Créanme que no exagero al decirles que, cuando estuve frente a él, tuve que buscar mi licencia, para estar seguro que ese era mi auto, cuando comprobé que ese era el número de mi chapa, no me quedo duda ninguna. Tenia puesta la goma de emergencia y el guardafango trasero  roto, no ese no podía ser mi auto. Mi auto, que solo un mes antes había terminado de pagar, que aún olía a nuevo, algo andaba mal.

Llame a la persona que deje encargada de revisarle las gomas al carro. Solo se ocupo de mi auto, la noche antes de mi llegada, una semana, soportando el peso del carro y su negligencia, hicieron estallar una de las gomas. Pudo ser peor, lo se, cuando lo llamé solo atine a decirle, con voz de ultratumba; que le paso a mi auto? Su respuesta, me hizo colgar el teléfono, no quería oír más, la irresponsabilidad, tiene  un límite.

Cuando llegue a casa, después de tomar ansiolíticos, tilo y tabletas para la presión, tuve que sentarme a mirar las fotos y videos de mi reciente viaje; no podía permitir que este incidente, se robara mi alegría y mi energía positiva, casi lo logra, créanme.

Mi primer viernes negro de compras! Aún no entiendo muy bien las ventajas de comprar un Black Friday. Las 4 gomas del carro, me salieron carísimas. El empleado de Tire Kingdom, hablaba y yo apenas lo entendía, solo quería mi auto, con sus 4 gomas nuevas ya! Lo demás  no importaba, creo que ni siquiera lo oía. Yo estaba, en otra dimensión, en otro mundo, esto no podía estarme pasando a mí, esto no podía ser el final de mi semana de vacaciones.

Han pasado mas de 15 días de mi regreso de La Habana, de ese viernes negro, que quisiera olvidar, aún espero escuchar; lo siento, te fallé. Hay personas que les cuesta reconocer errores, pedir disculpas, terminan saliéndosenos del corazón y del recuerdo, después no encontramos medios para  ponerlos  de vuelta en nuestro mundo. Quedan así, en un limbo, no  se convierten en enemigos, pero tampoco pueden seguir siendo amigos. Tal vez toda la culpa es mía, no debí confiar en él, muchos amigos me dijeron, por que no me lo dijiste, yo lo hubiera resuelto. Mis gomas, ya no están rotas, están nuevas, flamantes, las mas caras, las mejores que había; el vinculo que me unía a esa persona, no encuentro medio de repararlo, creo se rompió, para siempre!

Prepotencia?

Hoy en la mañana, mientras publicaba, las calles habaneras, alguien, comento una frase o párrafo en uno de mis escritos. Molesto, irritado, arremetió contra esa frase. Me recordó tanto a otros que sacan frases de Marti de su contexto y las hacen suyas, las repiten hasta el cansancio, que no pude menos que sonreír, no le di importancia. La persona insistía, se sentía ofendida y arremetía contra mí. Me reclamaba, sin razón, por haber dicho, lo que realmente no dije.

Lamentablemente creo el punto fue la interpretación. No soy culpable si el día de las clases de interpretación de lectura, en la escuela, falto o se distrajo. Trate de explicarle, de hacerle razonar. Le aclare, incluso, que lo leí en público a la persona que lo inspiro, que me dio las gracias, entre lágrimas y aplausos.

Este personaje, llego hasta a decirme; llevo años leyéndote, desde el foro de Univision. Me sorprendí; mami, con cuenta de Internet! Y con otro nombre y fotos, criticando mis escritos! Ella es la única persona que puede decirme, llevo años leyéndote, por mucho tiempo escribí, sólo para ella. Mi blog, tiene menos de un año, mis amigos  y los que me siguen, lo saben. Yo, escribiendo en el foro de un canal de televisión que ignoro y nunca veo? Le aclare su error, siguió insistiendo, que si el nombre o el nick, que si era yo. Me robaba tiempo, tenía que terminar de publicar un escrito e ir al gym. Aún así, le dedique unos minutos, no muchos, todos sabemos que por acá, andamos escasos de tiempo.

Pienso que las redes sociales, son para intercambiar ideas opiniones, para enriquecerse mutuamente. He ganado y sumado amigos virtuales muy importantes para mí. No las uso para discutir con nadie. No pretendo que mis amigos reales o virtuales, piensen como yo, el mundo seria muy aburrido si todos pensáramos igual. Existe un punto, un limite entre no pensar igual, ser tolerante y agredir a quien no piense como nosotros o a quien no entendemos o mal interpretamos. Traspasar esa línea, o manifestar ideas inaceptables, aún en amigos virtuales, obliga a veces a tomar medidas.

Recuerdo, cuando comenzaron los levantamientos en el Medio Oriente. Hubo personas que desde la comodidad de su apartamento, con aire acondicionado, coca-cola en mano y barriga llena,  llamaron a los cubanos de allá a salir a la calle, a inmolarse. Ya no están en mi lista de amigos, no lo fuimos nunca, hay diferencias, que alejan definitivamente a las personas, que borran los puntos en común, si alguna vez, los hubo. Cuando la propuesta de prohibir y limitar los viajes a Cuba, también hubo algunos que se pasaron, llegaron al extremo. Querían hacernos pagar a muchos por sus heridas y cicatrices. Comprendí que, al final, éramos extraños, no amigos. Ser un buen poeta, no es suficiente para ser mi amigo, hay que ser buena persona también, tener valores humanos.

Cuando comprendí que dialogar con esa persona, que me acusaba de discriminatorio, entre otros adjetivos, era imposible, decidí hacer un click, que nos separara y aislara para siempre. No me gusta dialogar con sordos, perder mi tiempo.

Después supe, que esa persona, me acusaba de prepotencia, por eliminarla de mi lista de amigos. No lo saque de mi lista de amigos virtuales, solo corregí un error, nunca debí aceptarlo, un par de amigos virtuales en común, no bastan para aceptar a alguien. No me molesto cuando amigos virtuales o reales, deciden tomar otro camino, respeto su decisión, a veces las personas cambian, o no son lo que pensábamos.
No, no es prepotencia, por darle un nombre conocido, es rectificación de errores. Prepotencia, hubiera sido no escucharle, no dar explicaciones. Lo que hice, fue solo, poner las cosas en su lugar, no tengo tiempo para discusiones absurdas, mi oficio no es dar clases de interpretación. Prepotencia es pretender hacerme corregir un escrito, porque le molesta una frase, cuestionarme algo que exprese muy claro. Lo siento por esa persona, la frase se queda ahí, en el texto, expresando exactamente lo que quise decir.  Se queda, donde la mayoría la entiende, acepta y hasta la aplauden, cuando se me ocurre leer mis escritos en publico.