Una conversación en CentroHabana.

Regla y Micaela conversan en la sala, toman café y comparten chismes y secretos. Allá en una modesta casita de CentroHabana.

– Tú eres mi amiga de muchos años, contigo puedo hablar sin tapujos, a camisa quitá. Ay chica, Manolito me tiene muy preocupá.

– ¿Tienes problemas en la Universidad? Mira que ese muchachito siempre ha sido muy estudioso.

– No, no es eso, si se pasa la vida estudiando, yo creo que cuando único no está estudiando es cuando va al gimnasio, ¿ Tu has visto el cuerpazo que tiene?

– Entonces, ¿ Qué te preocupa Micaela ?

-Ay chica, es que con lo lindo que es y nunca me ha traído una novia. Se la pasa estudiando con Yasmani, a veces pienso que mi único hijo me salió maricón y eso me tiene trastorná Reglita, no hago más que pensar en eso y llorar.

– Ven acá mi santa y ¿ Por qué ese llantén y esa trastornadera? Acaso Manolito no es un muchacho de oro que cualquier madre estaría orgullosa de tener, mejor que él hay que mandarlo a hacer y tú lo sabes. Su gusto o preferencia sexual, solo le importa a él y no lo hace mejor, ni peor que nadie; solo diferente. Déjate de comer tanta mierda y ponte pa’ las cosas, gira que te veo fija.

– Para una madre eso es muy duro, Regla, muy duro.

– Duro es que te salga un delincuente, como el hijo de Cunda, que tiene que ir to’ los meses a llevarle la jaba al combinado o que se te enferme y se te muera como le pasó a Eloina con su hijo Luisito, que en paz descanse. Abre tu mente mujer, abre tus entendederas, antes que se te cierre el corazón y pierdas de verdad a tu hijo.

En eso llega Manolito, con Yeny, una mulata linda como un sol, vienen tomados de la mano y riendo.

Micaela sonríe feliz y le dice bajito a Regla.

– Olvidate de lo que te dije y mira esto mi santa, yo estaba equivocá

Regla sonríe, como quien adivina misterios y está de vuelta de todo.

– Ay mi hijito que alegría verte con esta muchacha tan linda, vamos dime el nombre de tu novia.

– ¿Mi novia? En todo caso sería mi cuñadita, es la hermana de Yasmani y si quieres ponerle nombre a todo, quien es mi novio es Yasmani. Mami, yo creo que tú vives en la luna, nunca pensé que a estas alturas tú no te hubieras dado cuenta que Yasmani y yo somos pareja hace 1 año. Si no hablé contigo antes fue porque pensé que no era necesario, tú y yo siempre nos adivinamos y entendemos, sin necesidad de palabras.

– A mi me va a dar algo, tráeme un vaso de agua Reglita, que yo creo que me muero.

– Aquí está el vaso de agua y bien fría, pero creo que en vez de dártelo pa’ que te lo tomes, debería tirartelo por la cara, a ver si reaccionas mujer. Este es tu hijo y tú lo tienes que querer y aceptar como es, que él no eligió que le gustaran los hombres. Aterriza antes que sea tarde mi santa y ponte pa’ tu número que te veo perdía. Es el mismo Manolito de siempre, tu hijo, por quien darías tu vida una y mil veces, no ha cambiao na’, sólo que ahora y trabajo que costó, ya sabes que le gustan los hombres y no las mujeres. Déjate de tanto aspaviento y dale un abrazo a tu hijo y alégrate que se encontró un buen muchacho como Yasmani.

Micaela se toma el agua, mira a Regla, a Manolito y en cubanísima anagnorisis, abre sus brazos y estrecha a su hijo.

– Es verdad mi hijo, que tú y yo hemos sido uno desde que tu padre murió y eres de oro. Yo hubiera querido verte con una mujer y tener nietos, una a veces se ciega, pero si es un hombre lo que tú quieres, pues tendremos otro hombre en la casa. Dile a Yasmani que venga el domingo a almorzar, ya yo veré como lo convenzo pa’ que se mude con nosotros.

Allá en la modesta casita de CentroHabana, el domingo, a la hora del almuerzo, cuentan que un arcoíris inmenso iluminó la cuadra.

Fotografía tomada de Google

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Una historia de amor en La Habana.

Yenisleidy vive en un barrio de La Habana, en esa cara oculta que no visitan turistas, ni políticos. A Yeni, como le dicen sus amigas, le gusta caminar por su barrio, se conoce cada rincón, cada calle, siempre saluda a sus vecinos, le acepta un café, una conversadita y sigue; su barrio y ella se saben de memoria.

En una época que muchos han desistido de estudiar y buscan vías fáciles para vivir y sobrevivir, Yeni apuesta por los estudios, en 2 años se graduará, dirá adiós a aulas y libretas, será una mujer de ciencias. Recuerda cuando sus amigas le dijeron; ¡Bioquímica, tu estas loca está niña, tu quieres que se te caiga el pelo estudiando y se te quemen las pestañas! Ella no hizo caso, mientras sus amigas hacían negocios o se vendían en ventas desiguales, ella se aferraba a los libros y al futuro.

Un día, al salir de un laboratorio de proteínas, conoció a Manuel, mejor dicho, Manuel y ella se encontraron; como si llevaran toda una vida buscándose.

– Hola soy Manolo

– Hola, Yenisleydi, pero todos me dicen Yeni.

– Ya te buscaré un nombre que sólo yo pronuncie.

Yeni río con esa risa franca y abierta que solo tienen los que no ocultan nada.

-¿De dónde eres? Tienes un acento que me parece que no eres cubano.

-De Islas Canarias, hablamos muy parecido, pensé no ibas a descubrirme. Iba a decirte que era de CentroHabana, pero no quise empezar con mentiras.

-¿Vas a estar mucho tiempo en La Habana?

Preguntó Yeni con un deje triste y de esperanzas.

— No sé aún, por mi estaría todo el tiempo del mundo con tal de poder mirarme en tus ojos. Estoy trabajando, no me pagan mucho, pero me gusta la ciudad.

Yeni bajó sus ojos, tenía miedo que delataran sus deseos de atarlo para siempre a su mirada, de embrujarlo y llevarlo a ese mundo donde no hay razones, ni leyes.

– Ven, vamos a caminar, si seguimos por San Lázaro llegaremos a mi barrio, me gustaría andarlo contigo.

– Adónde tú quieras mi reina, guíame a tu barrio y a tu vida.

Ella le habló de su infancia, sus estudios, de esas ganas de graduarse y llegar a ser una científica de renombre, de su madre, de esa gente del barrio que la quería y saludaba día a día, entre tacitas de café y buenos deseos.

– Mira, está es mi cuadra, aquella es mi casa, si quieres entras y pruebas el café de mami.

– Vamos, tomar ese café, será como adivinar tus secretos.

La mamá de Yeni, no hizo preguntas, le caía bien ese muchacho que sonreía a Yeni mientras tomaba su café. Pensó que era de Camagüey, por lo bien que pronunciaba y lo despacio que hablaba.

Manolo prometió a Yeni, esperarla a la salida de las clases.

A las 5 de la tarde allí estaba Manolo, sentado en la escalinata con un ramo de flores, girasoles, rosas, mariposas. Cuando Yeni se acercó se lo ofreció

– Toma, Flor será tu nombre secreto, serás mi flor y yo tu eterno jardinero.

-Pareces un cubano piropeando.

-Algo se le pega a uno con amigos cubanos y hospendandose en casa de cubanos, no tengo mucho dinero y no puedo rentar en hoteles, siempre me quedo en casa de amigos que rentan barato.

– En mi casa hay un cuarto vacío, puedes quedarte allí cuando lo necesites, no tenemos lujos, pero te ahorrarás gastos, donde comen 2, comen 3.

Al día siguiente, Manolo llegó a casa de Yeny con su maletín.

-No tengo muchas cosas, solo unas mudas de ropa, vine por trabajo.

La mamá de Yeni le preparó el cuarto y le puso agua a calentar.

– Hoy es día de agua, pero la ducha está rota. Tendrás que bañarte con un cubo de agua.

A Manolo no le importaba la humildad de la casa, con tal de estar cerca de Yeni, se sentía capaz de todo.

Los días transcurrían como en un cuento y Yeni disfrutaba esa felicidad. Le gustaba que Manolo le dijera flor, cuando estaban a solas. Prepararle algo de desayuno antes que se fuera a trabajar y esperar por él a la salida de las clases, se fue haciendo una rutina feliz.

Yeni no le hacía preguntas sobre su trabajo. El día que se apareció con unas compras en la casa, la mamá de Yeni se enojó.

-No tenía necesidad de hacer este gasto,eres amigo de mi hija y aquí estamos para ayudarte, para compartir lo mucho y lo poco.

-Elena, es justo que si hoy me pagaron, los ayude en algo, no sería justo que me comiera la comida de ustedes y no los ayudara.

– Está bien, pero sabes que nosotras somos gente sencillas, sin lujos, pero lo que tenemos lo damos de corazón y ve a bañarte que se te enfría el agua.

Esa noche, después de comer, Yeni y Manolo se sentaron en el portal, mientras conversaban pasó Lucy, amiga de Yeni en el preuniversitario, había dejado los estudios, cuando decidió tomar un camino “fácil” y mejorar su nivel vida. Se saludaron y aunque a Yeni le sorprendió la cara de asombro de Lucy, no le dio mucha importancia.

A la mañana siguiente, cuando Manolo se marchó a trabajar y Yeni se preparaba para ir a sus clases, alguien tocó a la puerta.

-Soy yo, Lucy, ábreme, tenemos que hablar.

Lucy se sentó en el sofá, al lado de Yeni.

-Sabes que te tengo afecto y aunque hemos dejado de vernos sigo siendo tu amiga, tú me criticaste por esta vida que elegí y sé que tienes razón, pero es la única forma que encontré para que mis viejos no se me murieran de hambre. Me hubiera gustado ser como tú y tener cabeza pa’ los estudios, a mi Dios me dio un culo grande, pero no me dio cabeza pa’ los estudios. Sé la clase de persona que eres y te quiero y admiro, por eso me atreví a venir a hablar contigo. ¿Conoces bien a ese hombre con el que estabas anoche en el portal? Me enteré que esta parando aquí, ¿Sabes quién es?

-Se llama Manolo, está aquí por trabajo, no le pagan muy bien, pero dice que le gusta La Habana, yo le ofrecí mi casa, para que se ahorrara el dinero de rentar en otro sitio y pudiera ahorrar.

Lucy casi se atraganta con la risa.

– ¿Ahorrar? ¿ Que le pagan poco en el trabajo? Ese tipo es uno de los gallegos más ricos que ha pisao La Habana mi santa, tiene un baro que pa’ que. Me extrañó verlo aquí, porque tú no naciste pa’jinetera, contigo Diosito si se botó, cabeza pa’ los estudios y un culo más grande que el mío, que ya es mucho decir, pero lo tuyo es estudiar y triunfar por ti. Por eso vine a verte, ¿ Qué cuento chino te ha contado el tipo ese?.

Yeni la escuchaba con todo el asombro y el dolor del mundo.

– No puede ser Lucy, tú estas equivocada de persona, confundida, Manolo es pobre y es un buen hombre.

– Buen hombre puede ser, yo no digo que sea mala persona, pero es muy rico y no sé porque ese cuento chino de que es pobre y esa telenovela de ahorrar y contar los pesos, aquí hay gato encerrao mi santa, ese tipo se trae algo escondió. Él no me conoce, pero yo sí lo he visto, todas las jineteras de La Habana están puestas pa’ él, ha estado con algunas y siempre paga bien. Dice mi amiga Cristy que es buena cama, que ella trató de engatusarlo, pero el tipo es un camaján y después de 3 noches le vendió el cajetín.

– ¡Manolo pagando jineteras y con dinero! No te creo, no te quiero creer, si nos enamoramos a primera vista, si parecía que toda la vida nos habíamos estado buscando, no, no puede ser, mi Manolo no es el hombre que tú conoces, tú hablas de otro.

Gritó Yeni, conteniendo el llanto, negándose a aceptar una verdad que le traspasaba el alma, que mataba ilusiones, que derrumbaba sueños.

– Cálmate Yeni, que tu mamá se va a enterar, yo solo vine a contarte porque estaba segurísima que ese tipo te había contao un cuento. Lo que no sé, es que se trae entre manos, si esta jugando sucio, si está enamorao, si se quiere acostar contigo y después decirte, quita catao que voy echando, si te he visto no me acuerdo o si de verdad está cogió contigo y quiere hacer hueso viejo a tu lado, no sé. Yo sólo vine a abrirte las entendederas, que soy tu amiga y no me gusta que te cojan de comemierda. Lo que tu hagas, pa’ mi esta bien hecho.

Yeni despidió a Lucy y fue a su cuarto, a llorar su rabia y su pena, no fue a la Universidad, no podía. Después de horas llorando, se dio un baño, se arregló y esperó a Manolo.

Cuando Manolo se bañó, Yeni le pido ir para la sala, para conversar antes de comer y que su mamá no los escuchara.

– Manolo, voy a ser directa contigo, no me gustan las mentiras, ni los juegos sucios.¿Como es eso de que eres muy rico y que has estado con jineteras? ¿ Que daño te hice para que te burlaras de mi? ¿En que momento se te ocurrió jugar conmigo y burlarte de mi?

– Flor

Me llamo Yeni y por favor no vuelvas a llamarme nunca más así, la flor se marchitó Manolo, la mataron tus mentiras y tu burla.

– No me condenes sin escucharme, déjame hablar. Es cierto que soy rico, que si vengo acá es por negocios, soy accionista de varios hoteles. También es cierto que he estado con mujeres y que les he pagado, sexo fácil que no pasa de ahí, desahogos de calenturas y como sé que pasan trabajo, siempre les regalé algo. Pensé hablar contigo más adelante, pero disfrutaba tanto esto de compartir tus necesidades que créeme, hubiera pagado por borrar mi pasado y ser pobre con tal de poder estar a tu lado en esta casita. Te vi varias veces al salir de la Universidad, pasaba en el coche y te seguía hasta tu casa. Averigüe todo sobre ti, todo y planee nuestro encuentro, no con el afán de llevarte a la cama, que te consta que siempre te he respetado y de besos y alguna caricia robada, no hemos pasado, te quiero para siempre Yeni, no quiero perderte, entiendeme.

– Entiendeme tú a mi, como creerte si todo fue mentira, que no me dijiste que eras de CenteoHabana para no empezar con mentiras, coño Manolo, si todo fue mentira, una tras otra. Yo, la tonta del pueblo, soñando que un día te quedaras fijo a trabajar aquí y casarnos, vivir en mi casita y ser felices. Manolo, porque la felicidad existe, aún entre nosotros, los pobres. ¿ Por qué te burlaste de mi? ¿Por qué coño?

– Sabia que si me acercaba a ti como Don Manuel, bajandome de un Mercedes y con ropas de marca, me habrías rechazado, acéptalo Yeni, tú no eres de las que se vende y no hay dinero en el mundo para comprar a una mujer como tú. Cuando te vi, cuando supé de ti, comprendí que no te quería para una o tres noches, te quiero para siempre. Te mentí, es cierto, nunca pensé que en este barrio alguien pudiera reconocerme, quería ganar tiempo y cuando estuviera seguro, contartelo todo mi amor. Esto parece una novelita de Corin Tellado, de esas que guarda tu mamá, pero es real, tan real como mi amor Yeni. De ti depende perdonarme o condenarme, salvarnos o hacernos sufrir toda la vida por este desencuentro. Todo puede ser una mentira, menos este amor, perdóname mi florecita, déjame ser tu eterno jardinero.

Yeni, confundida y enamorada, dejó a las lágrimas hacer de las suyas, Manolo la tomó en sus brazos y las besó una a una.

– Mi florecita linda, no llores, que se mueren de envidia en el jardín. Dejame quererte, no voy a interferir en tus estudios, ni en tus sueños; déjame solo ser parte de ellos y ayudarte a alcanzarlos.

– ¿Te casarias conmigo Manolo, con esta pobre muerta de hambre que un dia será una gran científica? Porque yo no nací para querida de nadie, ni para bajarle calenturas a ningún hombre.

– Llama a tu mamá.

– Mami, ven, Manolo quiere hablar contigo.

– Dime Manolo, ya casi está la comida, el potaje me quedó delicioso.

– Elena, ¿Usted aceptaría que Yeni y yo nos casaramos la próxima semana?, algo sencillo, pero no quiero esperar, quiero que sea mi esposa cuanto antes.

– Claro mi hijo si desde que te vi supe que la querías de verdad, de esos amores para toda la vida que ya solo existen en la novelitas que leo. Una madre no se equivoca y ustedes se aman de verdad, para saber que eres bueno, no me hace falta saber de ti, basta con mirarte a los ojos.

– ¡Nos casamos Yeni, nos casamos la semana que viene!

Un aroma de flores y un aliento a futuro inundó la humilde casita de CayoHueso.

Fotografía tomada de Google.

 Tremendo sal pa’ fuera en Hialeah.

Esto de escribir dando mi opinión o comentando en primera persona algún suceso,  hace tiempo  que, como que no me gusta. Prefiero inventar una historia donde los personajes hagan de las suyas y si no les gusta lo que dicen, vayan a Hialeah y entiendanselas con Micaela y Juana.

Juana y Micaela eran vecinas en Cayohueso, un barrio de Centro Habana,  por esas casualidades de la vida ahora son vecinas nuevamente. Hialeah las acoge y protege,  casi con el mismo amor que su barrio de antaño. Micaela lleva 20 años  viviendo aquí, Juana sólo 15,  ambas son ciudadanas americanas y cada una ama, a este país que las acogió y les dio derechos, a su forma y manera.

Micaela es demócrata de pura cepa. Cuando la Hillary perdió en noviembre,  estuvo una semana vestida de negro,  los que pasaban por su casa oían  su voz.

-Esto es una pesadilla, en algún momento alguien me despierta y to’ esto es mentira y el Trump no es presidente na’.

Micaela despertó  y Trump seguía siendo presidente. Comprendió que no siempre se gana y que las libertades y derechos que este país le daba, a pesar de no haber nacido en él,  le permitirían criticarlo; decidió  resitir y luchar por este, su país 

Juana estaba más feliz que una lombriz, amaba a Trump, mas allá  de razones y noticias.

Una tarde que Micaela le preguntó el por qué  de ese amor por Trump, sólo  dijo. 

-Porque me da la gana, me sale de la entretela, ese hombre hará grande a este país  de nuevo.  De buena nos libramos, de la vieja mentirosa esa.

Ahí  mismo fue cuando se armó la gorda, aunque las dos eran flacas.

-¿Qué cojones tu estas diciendo de mi Hillary? Tú  puedes apoyar todo lo que quieras al viejo loco de mierda ese, pero ya quisiera él  tener la mitad de la preparación de ella. Ese hombre será presidente y to’ lo que tú  quieras, pero está mas loco que un chivo y mas perdió que un conejo en un campo e’ lechuga.

– Deberías respetarlo y no hablar asi mi santa, es el presidente y punto. Hay que apoyarlo. Te guste o no te guste, perdieron, entiendes, P E R D I E R O N. Y si no les gusta, ¡vayanse!

-Esperate un momentico y explícamelo en letra de molde. Tú  te la pasaste hablando horrores de Obama y burlandote de él,  que fue electo en dos ocasiones y por amplia mayoría y ahora resulta que hablar mal de Trump es ir contra el país  y no ser patriota, pero hablar mal de Obama si se podía.  O sea que al negro lo podían acribillar, pero al naranja no. ¿ Cuál es la diferencia mi santa? Acláramela antes de que me dé  un yeyo. Y dejame aclararte la mente, no soy perdedora a na’. Esto no es un asunto personal, pa’ mi quien perdió fue el país,  elegiendo a ese tipejo. Y pa’ que no te equivoques, no me voy na’, porque éste, es también mi país.  Cada vez te pareces mas a Tete comité,  con eso de que se vayan, que se vayan, cuidao con las consignas, que la que parece comunista eres tú. 

-No es lo mismo Obama que Trump,  mi santa.

-No, claro que no, Obama era negro y eso es lo que muchos no le perdonan.

-Ay Micaela esta niña, no quieras coger el rábano por las hojas . Trump es un gran hombre, dejenlo gobernar, es que la prensa y los medios la tienen cogía con el pobre hombre, dejenlo gobernar en paz y ya verán. 

-Tú querrás decir, dejenlo acabar con el país  en paz.  Me recuerda tanto a uno que tú  y yo conocemos muy bien y que mucho que nos jodía a todos. 

-Acabar nada, Trump nos va a salvar del comunismo,  la Vieja Clinton es tremenda comunistona y nos quería hundir.

-Chica yo creo que a ti la Cocacola te ha jodio el cerebro. Asi que la Clinton comunista y ¿Quién  es el amigo de Putin? O ahora resulta que el hijo de la gran Putin no era de la Kgb y tremendo comuniston y dictador que es.

-No te metas con Trump, sabes qué,  gana Trump mil veces, un millon de veces, Trump para todo el mundo, pa’ lo que sea Trump, pa’ lo que sea. La vieja de mierda perdio, por suerte.

-Niña  toma sopa de cabeza de cherna a ver si se te ilumina el cerebro y se te abren las entendederas. Tú  tambien eres de las que estan emocionadas porque el viejo le recogió la gorrita al soldado ¡Que manera de comermierda caballero!

-Eso si es un presidente y aquí la única comemierda que hay eres tú  y todos los demócratas de mierda que quieren joder a este pais.

-Ponte pa’ tu número que el despertar va a ser duro cuando te quiten el Obamacare y ningun seguro te coja por hipertensa. No se si ser comemierda será otra condición mas pa’ que ningún  seguro te coja, porque eso es lo que tú  eres tremenda comemierda.

-¡Comemierda tu madre! 

Tremendo sal pa’ fuera y dale al que no te dio. Micaela y Juana se cogieron de los moños  y parecía que la sangre iba a correr por Hialeah. Salieron Enrique y Manolo, a separar a sus mujeres.

-¿Ustedes que comieron hoy? Aparte de mierda, mas de 30 años  siendo vecinas y ayudándose y ahora faja’s por Trump, Obama y la Hillary. Ninguno de ellos tiene idea de que ustedes existen y a los 3, ustedes les importan un carajo. Por política  no se destruyen amistades, ni familias, que despues ellos se arreglan y ustedes quedan cagaos.  Preocupense por resolver sus problemas y no anden fajas sin motivo real, da pena. Si quieren de verdad meterse en política vayan a covencer a todo el mundo que salga a votar la próxima vez. Que los malos políticos son electos por la gente que no vota. ¡ Que gente caballero, pero que gente!

Fotografía tomada de Google.

Chencha y Asunción van al Artime a ver a Trump. 

Chencha se despertó temprano, se puso su aparatico para poder oír, hacía años no podía oír nada sin él,  llamó a su vieja amiga Asunción .

-Mi santa por tu madre llevame al Artime hoy, tengo todo listo. No quiero perderme el discurso del payaso naranja sobre los cambios en la política  hacia Cuba.

– Tú sabes que yo soy Trumpista hasta la tambora, no me lo llames asi y si tan mal te cae mi presidente ¿Para qué coño  quieres ir a verlo al Artime?

-Quiero estar ahí,  te juro que si vuelve a poner la ley de “pies secos, pies mojados “, aunque sea para que los que están en Mejico esperando un milagro, voy y le doy un beso y lo aplaudo como la que más. Vaya que hasta empiezo a gritar por las calles ¡Gana Trump! Como hace mi amiga Maga.

-Si es asi yo te llevo, te recojo temprano y vamos . Yo sé  que mi presidente es un barbaro y hoy va a hacer historia. Que se preparen los comunistas que le va a dar candela al jarro hasta que suelte el fondo. Esto si es un presidente apululu de ideas.

Chencha y Aduncion, gracias a amistades de Chencha consiguen un buen lugar en el teatro y se alistan a escuchar al presidente. Comienza a hablar. Al final del discurso la gente aplaude enardecida, bravo le gritan. Chencha está fajada con su aparatico para poder oir, le dice a Asunción. 

– Eata mierda se jodió, no pude oir na’, ¿Qué  dijo, me paro y le doy un beso? Dime mi santa.

-Nada, el cuartico se queda igualito, nada de “pies secos, pies mojados”, la embajada sigue abierta, las aerolineas volando, siguen los cruceros, los americanos siguen viajando a Cuba, con un poco menos de relajo, siguen las remesas, vaya como diría la vieja Pancha, mucho ruido y pocas nueces. La culpa es del Marcos Rubio ese,  por mal aconsejarlo, desgraciao.

-Yo seré sorda, pero no comemierda y si nama’ dijo eso que tú dices, ¿Por qué  tanto aplauso y tanto grito?

-Na’ lo mismo con lo mismo, eso mismo me pregunto yo.

-Alabao, entonces casi todito lo que hizo el negro se queda ¡Que gente caballero, pero que gente!

Fotografia tomada de Google.

Acabando con las fobias, una conga por la carretera central.

Son las 5 de la tarde, un sábado de mayo en La Habana. Chencha toca a la puerta de Teté .

-Mi santa abreme la puerta que me muero por un buchito de café. Se me acabó ayer y el de la cuota no viene hasta el martes y estoy pasmá, ni un fula pa’ comprar ná en la shopping.

– Niña deja la gritería, que ahorita van a venir a tomar café to los vecinos, anda entra que estoy colando.

-La verdad que tú eres la mejor y la más completa. Si no fuera por ti me daba una sirimba por falta del nectar negro de los dioses blancos. En cuanto me caiga algo voy y te compro un paquetico de café, hay que cooperar.

-Deja la cantaleta que tú sabes que eres mi hermana y lo mío es tuyo, menos Pancho mi marido, ese es pa’ mi na’ má. Oye y hablando como los locos, ¿viste el noticiero? Lo de la marcha contra la homofobia y la transfobia, ¿Qué te parece?

-Que le pregunten a mi tío pepito que estuvo en la UMAP, por maricón, gay como le dicen ahora y mucho que sufrió y tuvo que sorportar todas las recontrafobias de los militantes y de los jefes. Hasta ayer mismitico, ser maricón en este país era buscarse tremenda salacion, nada de gay ni derechos y congitas, palos les daban y les gritaban ¡maricones!. Eran unos apestaos, ni en las escuelas, ni en el trabajo, ni en la cuadra, todo el mundo fuego con ellos. Que si hacían recogidas en Coppelia, en el parque de la fraternidad. Cuando el Mariel a muchos los mandaron a la fuerza. Mi abuela, que en paz descanse, nos enseñó a todos a respetar a mi tío. Ella lo apoyaba y lo defendia siempre, si alguien se metía con él, parecía una leona defendiendolo. Una vez que en una recogida se lo llevaron pa’ la estación de Castillejo, se apareció y armó una que los gritos se oían en to’ el barrio. Frente a la estación se formó tremenda molotera, el sargento se acobardó y lo soltó. Cuando mi abuela salió con mi tío , los vecinos aplaudieron. Esa vieja era una salá, no le tenía miedo a ná. Ve y pregúntale a Pepito que piensa de las congas sobre la homofobia, él si sabe de eso porque mucho que las sufrió en carne propia.

– Yo me alegro de todo eso de luchar contra la homofobia y la transfobia, eso ayuda. Ya es hora de que nos dejemos de comer tanta mierda y discriminar a la gente por eso, pero, todo tiene sus peros mi negra, hay otra fobias que tambien se merecen una buena conga por toda la carretera central y to’ el pueblo arrollando.

-Alabao Teté de que tú estas hablando, ¿hay mas fobias? No me asustes mi santa.

-Si, hay mas fobias y tan terribles y malas como la homofobia. Mira por ejemplo, está el pluripartidismofobia, esa fobia lleva años haciendo daño y no me digas que no, a ver cuando van a hacer una jornada nacional contra el pluripartidismofobia y todos vamos a salir a arrollar y con cartelones. Tambien está la libertaddeexpresiónfobia, esa la padecen muchos, que les da la pataleta y Chango en puyas cuando alguíen piensa diferente. ¿Quién coño dijo que todos tenemos que pensar iguales? Yo no pienso igual que tú y eres como mi hermana, por qué esa manía de fajarse y llamar comemierda o gritarle que está equivocao al que no piensa igual que uno. Libertad de expresión y de mente que eso ayuda a vivir mejor y nos evitamos discutideras estupidas y comemierderías baratas. Quiero una conga con gente arrollando y pensando diferente, pero toditos juntos, sin fajarse, sin insultarse. Quién carajo le ha dicho a nadie que es juez y rey pa’decidir que está bien y que está mal. Esa fobia hace mucho daño y no sólo aqui en muchos lugares, hasta en Miami. El otro día me estaba leyendo un escritico de un tal HABANERO2000 y hablaba de eso. Hay mucha gente comemierda que se empinga cuando le llevan la contraria. Ves Chencha que hay muchas fobias que se merecen una buena conga de punta a punta de la Isla.

-Tienes razón Teté, pero por tu madre, habla bajito que ahorita nos dan un acto de repudio y nos quedamos con ganas de la conga, vestías y alborotas y sin ir a ningún lao y yo le tengo tremenda fobia a que me metan en el tanque.

-Esa conga ya viene llegando y muchas más . Carajo que en este país las fobias florecen como la verdolaga. Quiero gritar alto lo que me dé la gana, sin miedo a ná.

-Tú te pareces a mi difunta abuela, esa si que le cantaba las cuarenta a cualquiera. La vieja era tremenda cojonua.

– Ven pa’ la cocina que se enfría el café y yo le tengo tremenda fobia a tomarme el café recalentao.

– Vamos Teté, sabes que eso de las fobias me ha dejado pensando. Estamos rodeas y no es de agua mi santa.

Fotografia tomada de Google

!Felicidades papá,  en el día de las madres¡

Julio siempre fue un tipo serio, luchador, trabajador, capaz de batirse a puños con la vida y ganarle en buena lid. Un tipo serio, de pocas palabras, vivía con su amigo hacía  dos años,  eran felices. Muchos no adivinaban que eran pareja; la gente se inventa estereotipos y patrones. Amaba a su hermana y a su sobrinito, eran, junto a Jose, su única familia.

Cuando cumplio 35 años, su hermana le preguntó. 

-¿Julito, no piensas casarte, tener hijos, crear una familia?  Los años pasan, la juventud se acaba, ¿No has pensado en buscar una pareja,  en establecer las bases para el futuro? Eres un hombre muy luchador y bueno, cualquier mujer sería feliz de estar  a tu lado.

-Nena, yo pensé que ya te habias dado cuenta, por eso nunca creí necesario conversarlo contigo; soy gay Nena y si tengo pareja, Jose y yo llevamos 2 años juntos, no somos roommates,  somos amantes  y ambos somos felices de tenernos.  Espero esto no sea un problema para ti, que nuestro amor siga igual, fuerte y sincero.

-Lo sabía  Julio, esta conversación solo fue un pretexto para poder conversar sin trabas, para poder abrirte mi alma y pedir tu ayuda sin temores,  ni penas,  sin que mediaran entre nosotros secretos, como dicen allá  en la Isla; a camisa quitá, solo así puedo pedirte algo. Tengo cancer Julio, la semana próxima comienzo la quimioterapia,  después,  si se puede, me operarán. Tengo muy pocas posibilidades de vida, 6 meses, tal vez un año, mi única preocupación es Luisito, dejar a mi hijito con 2 añitos me destroza, no me deja dormir. Necesito la paz de saber que quedará en buenas manos, que alguien velará por él,  como lo haría yo; con amor y desvelos, sin limites.

Nena respiro hondo, mientras Julio se aguantaba las ganas de gritar.

-Tú  eres la única persona en quien puedo confiar. Necesito saber que él queda en buenas manos para poder enfrentarme a la muerte sin temor; ¡No puedo irme con la angustia del desamparo de mi hijo!

Julio se aguantó las lágrimas y el dolor, se bebió la pena y el grito.

-Luisito es como un hijo para mi, lo sabes. Cuidarlo, velar por él  y amarlo, me darán fuerzas para soportar tu ausencia. Si te vas, hazlo sin angustias por Luisito, yo seré su padre y su madre; mi amor por ti y por él se basta para hacerlo.

Julio y Nena se abrazaron,  no hubo lágrimas, cada uno lloró  por dentro su dolor, a su manera; hay abrazos que sellan acuerdos sin mediar palabras.

Nena, se fue deteriorando con la quimioterapia,  cada vez estaba mas desmejorada; la vida se le escapaba y sus fuerzas no bastaban para retenerla. Una mañana cuando Julio pasó  a verla en el hospital ella le tomó la mano con la última fuerza que le quedaba.

-Me voy mi hermano,  ya no puedo más, no quiero que Luisito me vea, no quiero dejarle este recuerdo, cuidamelo. Cuando su padre se nego a reconocerlo y a saber de él, yo fui madre y padre, ahora te toca a ti. De un modo u otro estaré  a tu lado. Gracias mi hermanito, te amo.

Su mano sin fuerzas soltó la de Julio y Nena se quedó como dormida. Ya no tenía sufrimientos, ni angustias.

Julio cuidaba de Luisito con un amor  fuerte e intenso, lo adoraba. Veía en él,  al hijo que nunca tuvo y a su hermana muerta; mezcla de amores que le daban fuerzas y ganas. Siempre comentaba con Jose sus temores de no ser un buen padre-madre para Luisito,  de quedarse a mitad de camino en su intento. A veces miraba al cielo y hablaba con su hermana, le pedía una señal de que lo estaba haciendo bien, que no la defraudaba.

Luisito crecía sano y fuerte, feliz. Rodeado de amor y atenciones que se esforzaban en llenar ausencias. Julio le hablaba de su mamá  y de lo mucho que lo amaba y lo seguía amando desde el cielo. Mantenía vivo su recuerdo y presencia, la invocaba pidiéndole ayuda en la crianza de Luisito.

Una tarde al llegar de la escuela, Luisito escondía algo de Julio, sus manitas en la espalda ocultaban su tesoro.

-Papá  quiero decirte algo, eres el mejor papá  del mundo, pero también eres la mejor mamá  del mundo, te amo.

Le dio un beso fuerte, enorme, mientras le entregaba un dibujo hecho por él;  una medalla que decía,  ¡la mejor mamá!

Julio abrazó a Luisito, llorando de felicidad y emoción.  Miro al cielo mientras decía en un susurro;  gracias Nena, gracias. 

San Nicolas del Peladero en La Yuma.

Allá  en la Hialeah que se quedó a mitad de camino entre La Habana y Miami,  Cuca y Micaela conversan una tarde de domingo.

-Cuca,¿Tú  te acuerdas de San Nicolas del Peladero?

– Claro mi santa que cubano de la edad de nosotras no se acuerda de Plutarco, la alcadesa, Eufrates del Valle, Ñico Rutina, el sargento Arencibia y toda esa gente que nos hicieron reír  durante años.

– En estos días me he acordado mucho del programa. Chica estas elecciones parecen que son en San Nicolas del Peladero. ¡Que brete, que  dale al que no te dio, que manera de sacarse trapos sucios! Da pena.

– Yo estoy espantá, jamás  pensé ver algo asi. Ave María purisima que me parece que estoy en un solar . Que si a uno le sacaron unas grabaciones diciendo que como es rico y famoso le agarra la chocha a quien le dé  la gana, que si lleva 20 años viviendo como Carmelina, sin pagar taxes, que si va a levantar muros y otras locuras. Que si los emails de la otra, que si los muertos de Benghazi,  que si al marido se la mamaron. Eso da pena, yo estoy como confundía, atormentá con todo esto. Caballero que uno lo que quiere saber es que van a hacer para que el país vaya pa’lante y no ese chanchullo.

-Tienes razón Nena, da pena y eso que estamos en el primer país  del mundo. Tú  viste ayer el video de la vieja diciendo que estaba loca porque Trump la violara y el de la otra diciendo que los que no estén  de acuerdo con Trump  que se vayan pa’ otro país.  Me acordé  tanto de aquellos que nos gritaton cuando el Mariel, seguro que la vieja esa era la de vigilancia de su cuadra.

-Mi negra y qué  tú  me dices de Trump  amenazando con meter presa a la Hillary si él era electo presidente, yo pensé que me habia equivocaó de canal y estaba viendo Cubavisión, candela mi son.

– A veces hasta me dan ganas de no votar.  Si esto sigue asi, va a acabar como la fiesta del Guataó , un sal pa’ fuera a lo Yuma.

-Hay que votar Nena y botar lo que no sirva. Mi marido y yo vamos a votar por la Hillary, es la que mas sabe de política  y la que mejor puede dirigir este país,  como diría  Pablito; no es perfecta, mas se acerca  a lo que siempre soñé .  El Trump ese no me gusta ni un poquito y esa admiración por el hijo de la gran Putin,  me asusta,  todo el mundo sabe que el Putin ese, es de lo peorcito que sólo  piensa en el poder y en enfrentarse a este país . El Trump  se hace el que esta apululu de ideas nuevas y es tremendo descarao y viejo verde, tremendo inflador es lo que es. ¿Qué  estaba haciendo to’ este tiempo? Que no se me haga el barbaro ahora que es tremendo cara e’guante. 

– La Hillary también  tiene su caquita. Debió  aclarar antes lo de los emails, ahí falló,  se comio el millo. Lo de Benghazi esta claro, que por más que la han investigao, no han encontrado na’ pa’ acusarla, aunque siguen con el tiquitiqui. Ay Santa Barbara bendita ilumínanos y que esto acabe bien.


Pancho que estaba durmiendo la siesta en el cuarto, sale y se suma a la conversación. 


– Ustedes tiene razon, esto da pena. En todos los años que llevo aqui, nunca ví nada parecido. Siempre los candidatos  de cada partido, le tiran al contrario y defienden lo suyo, pero lo de este año no tiene nombre. Yo ya sé lo que tenía que saber de cada uno y estoy seguro de mi voto. Micaela y yo votaremos por Hillary. No es que entre dos males nos quedemos con el menor, es que sin dudas tiene experiencia y capacidad para gobernar este país.  Ha sabido comportarse y no perder la tabla. Y si no da la talla, dentro de 4 años la sacamos que eso es lo grande de una democracia. Cada uno vota por quién  quiera que por eso estamos en un pais libre.

– Es verdad Pancho que ganas tengo que pasen estas elecciones y decir como la canción ; ¡Qué tiempos aquellos que ya pasaron…!

– Asi mismito Nena, que se acabe ya, este San Nicolas del Peladero en La Yuma.