Pedrito,  un niño cubano,  soñador por cuenta propia.

Pedrito es uno de esos niños que les gusta ser el primero en todo, no por competitivo, si no por ponerle ganas y fuerzas a todo lo que hace. Allá en un barrio  de La Habana, en el municipio Playa, junto al mar,  vive y sueña Pedrito .

Su papá  le ayuda siempre en las tareas  de la escuela,  lo lleva a practicar deportes y lo alienta a soñar en grande.

Pedrito es uno de los mejores alumnos de su aula, sus notas son muy buenas. Él sabe que no todos sus sueños se harán  realidad, pero le gusta soñar. Su papá  siempre lo alienta en sus sueños,  lo ayuda a dibujarlos. Se acuestan juntos, Pedrito habla de sus estudios, de sus ganas de ser un futbolista profesional,  de marcar goles en mundiales, de ser llevado en hombros por su equipo, celebrando victorias y sueños.

Su papá siempre le dice.

– Tienes que luchar duro  por tus sueños.  No dejes que un día venga alguien   a  querer robártelos .

-¿Cómo es eso de robarme  un sueño papi? Son míos,  nadie puede robármelos. Un sueño existe en mi imaginación  y mi voluntad, no pueden robármelo

– Si Pedrito, hay gente que te dirá ;  eso nunca lo podrás alcanzar, piensa en otra cosa o tú  estas loco muchachito, confórmate con ser uno más en el montón,  eso que tú  dices es un disparate. Asi, poco a poco, van tratando de robarte tu sueño, de hacerte abandonarlo. Tienes que estar preparado para luchar contra los ladrones de sueños mi niño.

– No dejaré que nadie me robe mis sueños, sería  como robarme el futuro, la vida.

A Pedrito le gusta mucho la escuela. Las escuelas son como fábricas  de sueños, le repite su papá, preparándolo para luchar por ellos.

Una tarde, cuando Pedrito llegó  a la casa, tenía  los ojos llorosos. Sin lavarse las manos y sin quitarse el uniforme, se tiró  en la cama. Su papá lo siguió hasta el cuarto, se sentó junto a él ,  le acaricio la cabeza.

– ¿Qué te pasa mi niño?Secate esos ojos y vamos a hablar .

Pedrito, se levantó y le enseñó  su libreta de Español , la abrió justo en la tarea del día anterior. La maestra les había pedido que dijeran que querían ser cuando fueran grandes y como poder ayudar a su país . Allí  en letras rojas estaba  escrito bien grande;  ser fubolista no es una profesión, no dices nada de como ayudar a tu país, no dices  nada de la Revolución . 

Manolo sabía que esto pasaría  un día ,  que alguien vendría  y querría interponerse  entre su hijo y sus sueños. Respiro hondo y le dijo a Pedrito.

-Mirame a los ojos, sabes que ya te había  hablado de los ladrones de sueños, de esa gente que trataría por todos los medios de hacerte ser uno mas del rebaño, de que renunciaras a ser diferente, a tener tus propios sueños. No puedes dejarte vencer por esa gente, tú  serás lo que tu inteligencia, tu fuerza y tu voluntad te permitan alcanzar. Nadie podrá  robarte tus sueños, tú  eres el responsable de cuidarlos y luchar por ellos. Mañana voy contigo a la escuela, tengo que hablar con tu maestra. Ahora sécate  esas lágrimas, lávate  la cara, come algo y vete a jugar fútbol con tus amiguitos. Un futuro campeón tiene que entrenar fuerte. Despues que te bañes haremos la tarea, vete ahora a jugar.

-Esta bien papá, te quiero mucho.

Le gritó  mientras corría  a lavarse la cara.

A la mañana siguiente Manolo y Pedrito llegaron temprano a la escuela. Manolo fue directo a ver a la maestra.

-Vengo a hablar con usted.

-Seguro viene para apoyarme por lo que le escribí  a Pedrito en la tarea. Tenemos que trabajar juntos para quitarle esas boberias de la cabeza al niño.

-Se equivoca maestra vine a decirle que no se meta en los sueños de mi hijo. Usted enséñele matemáticas y español que yo me encargo de sus sueños.¿Usted sabe que existen  futbolistas profesionales en todo el mundo, que ganan mucho dinero y le dan gloria al deporte y a su país ? ¿Acaso Stevenson, Sotomayor ,  Juantorena no le dieron gloria a este país  con sus triunfos? Tenga mucho cuidado de lo que le dice a los niños, no quiera jugar el triste papel de ladrona de sueños y que ellos la recuerden como la responsable de que renunciaran a soñar. En el caso de mi hijo, no se meta en sus sueños, él  nunca será  uno más  del rebaño, no será un tipo gris que cumple directivas y orientaciones de arriba, será un hombre del futuro de éste país ,  un hombre capaz de luchar por sus sueños con uñas y dientes, sin  creer en fracasos y desalientos. Mi hijo sueña por cuenta propia ¡Me entendió maestra?

-Si, lo entendí  muy bien y me alegro mucho de esta conversación y de que Pedrito lo tenga a usted. Una a veces se pierde entre directivas y resoluciones, le agradezco esta conversación y ojalá que un dia pueda ir a un stadium a ver jugar a Pedrito. Cuente conmigo para cuidar los sueños de Pedrito.

Manolo abrió  sus brazos y la abrazó, como quien intenta proteger con sus brazos los sueños del futuro.

Una conversacion en Hialeah, en tiempo de elecciones.

En el corazón de Hialeah, en casa de Petra, se reúne un grupo de amigas.

-¡Que ganas tenia de darle a la sin hueso con ustedes! Hacia una tonga de meses que no nos sentábamos  a chismear como Dios manda.

-Tú  sabes como es la vida aqui Micaela, sin darse cuenta a una se le pasan los meses,  pero nosotras somos las que somos. No importa el tiempo que llevemos en la Yuma,  como dice la cancion, Amigaaass.

-Dame otro buchito de café  Petra, te quedo volaó. Eres la mejor y la mas completa haciendo café. 

-Micaela no me digas mas Petra.  Tú sabes muy bien que desde que me hice ciudadana americana me llamo Barbra como la Streisand. No se te ocurra soltarme un Petra delante de la gente que me da un yeyo.

-Y ahora que ya eres ciudadana Pe, perdon Barbrarita, ¿Por quien vas a votar en las elecciones?

-Por la Hillary mi santa, mas nadie que ella, cuando la hicieron se rompió  el molde, si ves otra igual, empujala que es de cartón. 

-A mi ella no me gusta,  esta niña,  es una tarrúa. Tenía que haberse parao bonito cuando el lío de la mamadera y botar al marido por descarao y querer hacerse el pichi dulce.

-A mi también me hubiera gustado eso, pero tú  y yo somos Petra y Pancha, las de CentroHabana y nunca hemos sido primeras damas ni hemos estáo metías en política.  Ella se aguanto e hizo lo que hizo porque es una mujer inteligente,  una tipa que se manda y se zumba, una salá. Y duélale a quién  le duela y pésele a quien le pese, será  la primera mujer presidente de este gran país. 

-Micaela, a mi tampoco la Hillary me gusta mucho. No entiendo bien el rollo de los emails y todas las cosas que hablan de ella, pero mi marido y yo vamos a votar por ella. El pelusa de maíz,  no puede salir presidente.  Seria el acabóse, el dale al que no te dio, un sal pa’ fuera gigante mi santa. Ese hombre esta esta loco y ni muerta voto por él.

-Ustedes oyeron ahora que con esas manitas raquíticas que tiene, diciendo que le coge la chocha a quien le da la gana. Si se me acerca le sueno un gaznaton que le va a gustar a to’ el mundo menos a él,  viejo verde.

-Cada vez que abre la boca la caga. A veces pienso que lo hace adrede y que es amigo de la Hillary y lo hace pa’ desprestigiar  a los republicanos y hacerle todo mas fácil en su camino a la Casa Blanca.

-Alabao Chencha, a ti se te ocurren cada cosa, eso es mucho con demasiado. Sería un arroz con mango que va mas allá de lo que mi cabeza puede asimilar.

– Yo, la verdad, quiero que pasen ya las elecciones,  quiero votar ya. Es la primera vez que voy a hacerlo de verdad. Nada del voto unido,  ni de orientaciones de arriba. Cada uno vota por quien le da la gana. Como dijo Obama; no abucheen a Trump,  salgan a votar y alli estaré como la primera, más nadie que yo. 

– Creo que muchos iremos a votar. Lo haremos sabiendo lo que está  en juego. Caballero, que pasa con los republicanos, ¿Por qué no eligieron  a un Jeb Bush o a un Romney? pa’ que uno pudiera estar tranquila sin este tiquitiqui y esta salacion.

Julia que había  estado en silencio toda la tarde, tomo su ultimo buchito de café y dijo.

-Creo que ustedes tienen razon, yo iba a votar por Trump, por eso de.hacer a América grande de nuevo, pero votaré por la Hillary; hay que hacer a América pensar de nuevo.

– Me alegro, porque es un voto mas pa’ la Hillary, que ya es como si fuera de la familia, pero sabes, aunque votaras por el pelusa de maíz,  ibamos a seguir siendo amigas. Eso es lo grande de la democracia caballero, ¡Que aire mas puro, que vida mas sana!


Fotografia tomada de la página,  Yo extraño a Cuba y tú? 

Un temblor de tierra.

Campana en la iglesia del pueblo, tomada de Google.
Y un día, la tierra tembló. Los sismógrafos reportaron un pequeño temblor de tierra. Geólogos, geógrafos y hasta meteorólogos estaban desconcertados. Podía ser el fin o el principio, nunca se sabe.

Un temblor, siempre asusta, sobretodo cuando no se esta acostumbrado o cuando todo esta racionado, medido, censado y orientado. Un temblor así, sin más ni más. Sin materiales de estudio esclarecedores, sin reuniones para explicar cuando y donde, sin orientaciones de arriba. Esto era más de lo que el pueblo podía soportar sin que todos empezaran a gritar e intentaran escapar a ese temblor que los estremecía, asustaba y casi los tiraba al suelo.

-¡Calma, calma, es solo un temblor! Retumbo la voz del alcalde por todo el pueblo, todo esta en orden, no hay nada de que asustarse, volvió a gritar, mientras los restos de su estatua, rodaban por el parque del pueblo y su marmórea cabeza se estrellaba contra un viejo muro repleto de carteles y consignas.

Todos decidieron salir a las calles, temían algún derrumbe. Algunos recogieron lo mas importante y salieron corrieron para los pueblos vecinos, estaban aterrados. El temblor no cesaba. No era fuerte pero estremecía a todo el pueblo y hacia repicar a la campana de la iglesia, enloqueciendo a las autoridades del pueblo que salieron a la calle tapándose los oídos.

Cacha, la más vieja del pueblo, se sentó en el centro del parque, con una cesta con flores en sus manos. Poco a poco todos los habitantes del pueblo se fueron agrupando en torno a ella. Los niños y los más ancianos, se sentían seguros junto a ellos. El alcalde comprendió que si quería conservar su autoridad, debería estar junto a la vieja Cacha. Se abrió paso entre la multitud, aprovechaba cada temblor para llegar hasta cerca de ella. Cuando estuvo a su lado, se subió a un banco del parque.

-Ven todo esta bajo control, Cacha y yo estamos seguros que nada pasara, son solo unos temblores que serán resueltos sin mayores contratiempos, aquí todos están seguros.

En ese momento un temblor mas fuerte estremeció el parque y el alcalde cayo de cabeza al suelo, justo al lado de Cacha que reía y jugaba con sus flores. Le dio la mano al alcalde, lo ayudo a levantarse, se sentó en el mismo banco desde donde había hablado él segundos antes y le hablo al pueblo.

– Este temblor inesperado no es presagio de muerte o destrucción, es augurio de vida. Entre nosotros, sin saberlo, esta naciendo un sueño y la tierra en su parto se estremece. Hasta que el sueño nazca y sea realidad, la tierra temblara, los partos son a veces dolorosos. Este nacimiento nadie podrá evitarlo, ni siquiera tú, dijo dirigiéndose al alcalde que se pasaba las manos por su adolorida cabeza. Todos debemos cooperar, pero no corriendo como locos o refugiándonos en los pueblos vecinos, tenemos que ayudar al pueblo en su parto, sin miedo, seguros que un sueño hermoso, espera por nosotros para hacerse realidad.

Frente a Cacha, un niño de 3 años, se acostó en la tierra y comenzó a acariciarla, suave y dulcemente, como quien acaricia un sueño, seguro del futuro.

Detras de la Fachada, en los 90s.

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Hace días me ronda la idea de cómo hubiera sido un programa de “Detrás de la fachada” con nuestra Consuelito Vidal y Cepero Brito en pleno periodo especial. Me imagino diálogos y situaciones y me río solo. Antes de decirles, miren para allá, quiero y debo, hacer una aclaración necesaria.

Primero un poco de historia sobre Detrás de la fachada que encontré en EcuRed.

Detrás de la fachada. Fue un programa humorístico de la Televisión Cubana realizado desde finales de la década de 1950 hasta 1987 que contó con las actuaciones de destacados artistas.
Creación
El programa fue iniciado en 1957 con transmisión semanal.
Argumento
El programa como tal se desarrollaba en un edificio de apartamentos, con distintas parejas donde se satirizaba el acontecer diario. El programa fue creado y escrito en los inicios por Marcos Behemaras y dirigido por José Antonio Caìñas Sierra, luego lo escribieron Arturo Liendo y Carballido Rey.

La figura central era José Antonio Cepero Brito, con la conducción y contrafigura de Mimì Cal, siendo sustituida posteriormente por Eloisa Alvarez Guedes, terminando en ese rol, Consuelito Vidal, quien comentaba y narraba situaciones que eran desarrolladas por los actores, al mismo tiempo que permanecía invisible para ellos.
Cepero Brito servía de contrafigura y Consuelito hacía los chistes. La acogida del público fue determinante en los cambios introducidos en el espacio luego de la entrada de Consuelito. Los elevados ratings mantuvieron el programa al aire por casi treinta años.

Hasta aquí la historia del programa.

Después de este poco de historia, quiero aclarar que no es mi intención poner en boca de los personajes y mucho menos de Consuelito Vidal, quien mas que una gran artista, es alguien muy cercano, querido y admirado por todos los que disfrutamos de su arte y simpatía, palabras que no pronuncio y mucho menos faltar el respeto a su memoria. Al contrario, quede este intento imaginativo mío, como un homenaje a Nuestra Consuelito, cubana 100%, ejemplo de artista con mayúsculas, mujer sencilla, de pueblo que supo colarse en nuestros hogares y en nuestros corazones, y quedar ahí, para siempre, vencedora del tiempo y de la muerte. Como ella dijo en una ocasión, se gano algo mas importante que la fama, el reconocimiento y la popularidad y es que la gente de su país, donde quiera que este, la quiera por siempre.

Si alguien desde “arriba”, hubiera dado carta abierta para poner en un programa de televisión, los comentarios y chistes del barrio, centros de trabajo, las guaguas y las escuelas, muchos de los cuales se decían en teatros y otro tipo de presentaciones, Detrás de la fachada en los 90s, hubiera sido algo así.

– Flaca hoy casi llegas tarde.
– Ay Cepero mejor no toques esa tecla, ni se como pude llegar, tengo el carro roto y ni esperanzas que me lo arreglen. Después de 3 horas esperando el camello y media hora comprimida entre la gente, casi tengo mas ganas de regresar a la casa que de hacer el programa. Cepero, por Dios, estos no son los zapatos con que yo salí de la casa, me quedan comodísimos, ¡los míos me apretaban! Pobre mujer que se fue con los míos
– Bueno con esos zapatos cómodos vas a poder hacer mejor el programa, dale que ya salimos al aire.

Muy buenas noches, aquí estamos en otro ¡Detrás de la fachada con Consuelito Vidal!

– Cepero, ¿Tú has probado la masa carnica? Yo, no me atrevo, me parece más bien el nombre de una de esas películas de terror que ponen el sábado por la noche que el nombre de algo que se pueda comer.
– Si, la he probado, ¿Te acuerdas el miércoles pasado que no pude venir y Almirante tuvo que sustituirme?
– Claro que me acuerdo.
– Bueno ese día almorcé masa carnica, lo demás, ya lo sabes.
– Pues en el programa de hoy visitaremos algunas casas habaneras a la hora de la comida. Te juro que ni muerta probare esos inventos, yo solo voy de visita, pero por si acaso, traje un pomo de Novatropin en la cartera. Mujer precavida vale por dos. Mira para allá Cepero.

En la casa de Bernabé y Monga, es la hora del almuerzo.
– Monga apúrate, no me mates de hambre, atiéndeme que por algo me case contigo por las 3 cosas; por lo civil, por la iglesia y por imbécil que fui. Hoy estoy que me fajo conmigo mismo. Tengo un hambre que me como un buey, bueno como están las cosas creo que me comeré un gato, miaaauuuuu!
– Aquí esta la comida Bernabé y no protestes.
– Monga ¿Qué cosa es esto?
– Arroz que hice con fideos picaditos y frituras de masa carnica.
– Monga, tú me quieres envenenar después de 30 años. Yo no me como eso ni obligao, porque no me da mi irrevericonsultuviri gana, prefiero comerme un pan con aceite.
– (Consuelito) Así se habla, no aflojes Bernabé, no te empujes eso por tu madre.
– Bernabé, ¿De que pan tu hablas? El que te tocaba te lo comiste en el desayuno y el aceite hace dos meses que no viene a la bodega.
– Pues me muero de hambre, un hombre que se respete no se come esa gandofía.
– Pues te morirás de hambre, y por la noche toca picadillo de soya, así que ya sabes. Hasta la semana que viene no llega el Zorro.
– ¿El Zorro? Yo creo que tú lo que tienes en el cerebro es la masa carnica esa ¿De qué estas hablando Monga?
– De los huevos chico, que son como el Zorro, vienen, te salvan y se van.
– Aparte de vieja, chistosa. Me voy pa’ la calle que en esta casa no se respeta a un hombre de verdad, no me aguanten. Estoy que me busco una salación con cualquiera.
– (Consuelito) Y yo también me voy que esto se esta poniendo color de hormiga y las frituras esas están de apaga y vámonos.

– Consuelo, ¿a que olía el almuerzo de Bernabé?
– Ni olía hijo, si Bernabé se come eso, se le acaba la guapería en el barrio.
– Me imagino que se te quitaron las ganas de seguir visitando a la gente a la hora de la comida.
– Chico ¿Tú no tienes un libreto? No te hagas, me voy para casa de Manolo y Cuca, mira para allá.

Consuelito, aparece con una vela en la mano.
– Yo me meto en cada rollo, como no se me ocurrió chequear el horario de apagones antes de venir a casa de Manolo. Te lo dije Cepero que miraras si no tocaba apagón. Me imagino que esta gente ya comió, antes de que se fuera la luz.
Manolo, esta en la puerta del apartamento.
– Cuca apúrate que después se llena la azotea.
– Espérame Manolo que estoy metiendo la cazuela con los chicharos en la jaba, ¿Ya cogiste los platos, las cucharas y el pomo de agua?
– Ya cogì todo Cuca, apúrate que ahorita se te enfrían los chicharos y no hay quien se los empuje.
– (Consuelito) Esto me lo vas a pagar Cepero, te dije bien que chequearas si tocaba o no apagón aquí. Por tu madre, estoy que no veo nada, si se me apaga la vela me rompo un hueso de un tropezón y esto parece que es pa’ largo
– Manolo, no olvides dejarle la nota a la niña en la puerta que estamos en la azotea hasta las 4 de la mañana que viene la luz.
-(Consuelito) ¡Hasta las 4 de la mañana! ¿Tú oíste eso Cepero?
– Ya la deje Cuca, vamos que desde el pan del desayuno no tengo nada en la barriga.
– No protestes, te hubieras tomado el cerelac que te prepare por la mañana.
– (Consuelito) ¿Cerelac? Eso es mas bien tiza disuelta en agua, si quieres enviudar trata algo mas directo, pero no me hagas sufrir a este hombre, tú eres una desconsiderada Cuca. Yo también me voy a coger un poco de fresco en la azotea que por lo que veo, este apagón, pica y se extiende.
Consuelito sube la escalera.
– Carballido chico, tú no pudiste mandar esta gente pa’ la acera, ¡Tenìas que encaramarme en la azotea!
Consuelito llega a la azotea
– Todo el edificio esta aquí, apenas veo nada, déjame buscar un lugarcito donde acomodarme.
Se sienta, justo al lado de Bernabé, que habla solo.
– Tengo un hambre que le meto mano a lo que sea, se vuelve para Consuelito, tu estas fuera de peligro, por flaca, a ti lo que voy a darte es un beso.
La abraza y le da un beso. Consuelito se zafa y lo empuja.
– Y te beso porque me da la gana y si me dices algo, te beso otra vez, pa’ que sepas.
– Que va el otro beso se lo espantas a Monga, yo me voy, aunque me destarre por la escalera.

– Viste eso Cepero, reunión de vecinos en la azotea hasta las 4 de la mañana.
– Y con beso de Bernabé incluido, eso no estaba en el libreto. Oye esas mujeres van a matar a esos pobres hombres con esos inventos.
– Espérate un momento Cepero, yo me burlé y me reí, pero esas mujeres lo que se merecen es una medalla, vamos a estar claros. Inventar que poner en la mesa todos los días, no es fácil dímelo a mi. Mejor despide ya el programa que estamos pasados de tiempo.
– Consuelo, antes de despedirnos quería preguntarte algo, el otro día que fuimos a ensayar el programa a tu casa que olor mas rico salía de la cocina, ¿Que estabas cocinando?
– Ay Cepero por tu madre no me eches pa’lante delante de la gente. Que van a terminar el próximo domingo haciendo una cola frente a mi casa con un plato en la mano, no me desgracies la vida compadre y no te hagas que aquí el que mas y el que menos siempre consigue algo por ahí, como sea.
– Pues yo como lo que dan por la libreta.
– ¡A mi misma que te conozco! ¡Tendrás la cara dura! Mira chico, mejor despide el programa anda. Con estos zapatos tan cómodos creo que me voy ir caminando y me ahorro el empuja, empuja de la guagua.
Y eso es todo por hoy amigos, los esperamos, cualquier día de estos, en otro ¡Detrás de la Fachada!
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