Planeta Tierra, informe final.

Planeta Tierra, fotografia tomada de Google.
Regresó de su largo viaje de inspección y exploración, se sentó a escribir su informe. Debía rendir cuenta de lo observado. Su visita al planeta seleccionado por el alto consejo de las ciencias había sido cuidadosamente planeada hasta el último detalle. Se sentía cansado y confundido, debía cumplir con la parte final de su misión. Tendría que dejar a un lado sus emociones, ser imparcial. Su informe decidiría la integración o no de ese planeta a La Gran Unión Planetaria, no podía equivocarse, no tenía ese derecho.

Creo que en el planeta seleccionado, hay un nivel de vida inteligente que podría ser compatible con la Unión Planetaria. Quiero exponer algunos puntos que deben influir en esta decisión.

No tengo dudas, son personas trabajadoras y creativas, sin embargo contradictoriamente, le dan un valor extraordinario a unos papeles verdes que pueden cambiar por diferentes productos. Las personas que acumulan más de esos papeles verdes, son las más respetadas y admiradas, no se tienen en cuenta sus virtudes. La cantidad de papeles verdes que guardan en los lugares llamados bancos, deciden el lugar de las personas en la sociedad. Lo que necesitan para vivir, alimentos, ropas y otros objetos, se cambia por esos papeles verdes. Es esto nos diferenciamos, en la Unión Planetaria, cada persona va y toma lo que necesita, sea comida, ropa, algo para el hogar; no acumulamos lo que no nos es necesario, terminaría estorbándonos.

Estas personas, trabajan no por el interés de crear y desarrollarse, su meta es obtener esos papeles verdes, garantizarse un lugar más importante en la sociedad, acumular productos y objetos a cambio de ellos. Objetos y productos que muchas veces no necesitan, ni usan.

Este planeta, esta dividido. Hablan diferentes idiomas, esas divisiones que ellos llaman países, tienen diferentes gobiernos e ideologías. A veces pelean entre si, se destruyen unos a los otros. Es algo que no entiendo muy bien. En ocasiones dicen que son hermanos y otras se lanzan bombas, se aniquilan. Es triste.

Dentro de los países, también hay divisiones. Grupos que luchan por el poder, discuten entre si. A veces, esas discusiones, les importan más que el desarrollo del país que dicen representar, son testarudos y contradictorios, imprevisibles.

Construyen, trabajan duro y después destruyen. Mi opinión personal basada en el tiempo que conviví con ellos es que el origen de todos sus males esta en esos papeles verdes a los que les dan una importancia desmedida.

Su inteligencia y creatividad están fundamentadas en sus obras de todo tipo, al respecto no tengo dudas. Su capacidad de amar es grande, así como la de odiar, dos sentimientos que terminan haciendo daño a quien los alberga; no se puede amar y odiar a la vez sin autodestruirse.

A pesar de sus adelantos tecnológicos y sus logros artísticos, son un planeta primitivo en efervescencia y crecimiento.

En caso de aprobarse su integración a La Unión Planetaria, deberían destruirse todos los papeles verdes, enseñarles un solo idioma, borrar fronteras, hacer crecer en ellos el amor y matarles el odio. Solo así podrían convivir en la Gran Unión.

Pido a La Unión Planetaria que en caso de no ser aprobada la integración del planeta Tierra, me envíen en misión permanente a vivir con ellos. No podría vivir sin ayudarlos, sin compartir su suerte.

Fotografia tomada de Google.

Un hombre libre.

Nació libre sin ataduras, prejuicios ni falsas pertenencias. Todos los hombres nacemos libres. No importa el lugar, no importan gobiernos. La libertad, es un don, que ni dictadores, ni políticos pueden arrebatar o dar a su antojo.

Desde su primer día de nacido, disfruto esa sensación de libertad de un modo especial. Saberse libre, le provocaba sonrisas, lo hacia dar vueltas de alegría en la cuna. Su primera palabra no fue mamá, ni siquiera da da, como muchos niños. Una mañana sorprendió a su mama, cuando sujetándose de la baranda de su cuna y sonriendo, balbuceo; libertad!

Sentirse libre, amar de modo especial la libertad, no lo convirtió en un niño desobediente, incontrolable. Sabia, sin que nadie se lo enseñara nunca, que la libertad general es la suma de las libertades individuales, que existían reglas, limites. Nunca acepto imposiciones, ni prohibiciones. Un, no se puede, tenia que ir seguido de un por qué, de un convencimiento.

El niño, se hizo hombre, su concepto de la libertad, se amplio, comenzaron  a surgir problemas en su vida. La libertad, molesta, a los que acostumbran a manipularla. Muchos políticos y gobernantes, comenzaron a mirarlo con mala cara, con disgusto. Algunos Dictadores, lo declararon persona no grata. Políticos, que presumían de liberales y de nuevos aires, lo miraban de reojo; le temían. Coquetear con la libertad, era bueno, pero mirarla de frente, espantaba a más de uno.

Muchos no veían bien sus caminatas por el mundo, sus discursos sobre la libertad, sus seguidores en aumento. Un par de dictadores, aliados con un supuesto político liberal de nuevo tipo, decidieron cortarle sus dos piernas. Postrado en un sillón de ruedas, pensaron, seria inofensivo, manejable.

El hombre libre, aprendió a andar con sus brazos, unos brazos que le bastaban para sostenerse y avanzar por el mundo, proclamando libertades, haciendo a muchos sentirse libres, como él. Dictadores y políticos, decidieron hacer algo; clavémosle los brazos, sin libertad de movimiento, su mensaje perderá fuerza! Con sus brazos clavados y atados, su voz adquirió un tono y una potencia inusitada, podía escucharse en todos los rincones del planeta. Sus seguidores aumentaron, sus enemigos también. Un viejo dictador enfurecido, interrumpió su discurso sobre física cuántica, se levanto de su asiento y grito, ciéguenlo! Un hombre ciego, no tendrá de que hablar, la tristeza terminara haciéndolo callar. Apareció uno dispuesto a cumplir la orden y el hombre libre amaneció ciego una mañana. Ciego, sin piernas, con los brazos clavados, siguió proclamando libertades, su voz retumbaba en los oídos de dictadores y políticos. Cállenlo definitivamente, va a enloquecerme! Grito un presidente, supuestamente electo democráticamente. Sellaron su boca.

El hombre libre sabia que su condición de libertad no dependía de la voluntad de dictadores, políticos, ni asesinos a sueldo. Una luz que salía de su corazón, comenzó a iluminar el mundo. Un hombre es libre, mientras decida serlo y él lo sabía. No importaban cadenas, limitaciones, intentos de vencerlo.

Espantados, dictadores, políticos y mercenarios, vieron al mundo iluminarse. Del cuerpo mutilado y atado, brotaban rosas, colibríes, girasoles, mariposas y esperanzas. Una mañana, el hombre libre, amaneció con piernas nuevas, sus brazos, arrancaron los clavos que lo sujetaban, unos ojos enormes miraron al mundo con asombro y una voz potente aterrorizo a tiranos, cuando un grito terrible estremeció a toda la humanidad, movilizándola; libertad!!

Fotografia de Yohandry Leyva.