Juana, la cubana!

Clasificarla, es muy difícil, no es una vedette o una actriz, tampoco una cantante. Juana, desborda definiciones, rompe moldes;  Juana, esta en escena, todo puede suceder.

Todos, de una forma u otra la conocemos, lleva años en la escena cubana, incansable. Borro, para siempre, la palabra retiro de su vida, mientras viva, seguirá subida a un escenario, regalándonos su alegría, su cubania infinita.

Nuestra Juana, artista inclasificable, es un fenómeno en escena, un ciclón tropical, arrasando con todo, conquistando aplausos y risas. Para mí, es una versión de la Giraldilla, girando para donde le da la gana. No cree en vientos, ni tormentas. Impone su propio ritmo, se adueña de la escena. Olvida letras y partituras, recrea el arte, canta y dice lo que se le ocurre y siempre acierta.

Juana, es la voz del pueblo. Verla en escena es asomarse a un solar habanero, subirse a una guagua llena en la hora pico, estar en la cola del pan, por más de dos horas. Resume y recrea situaciones. Se trae con ella, la esencia de La Habana, la suelta libre en el escenario, la deja hacer. Es una colorida estampa habanera, no le falta nada  y si no lo tiene, como buena cubana, lo inventa. Se basta sola para hacer su show, es su mejor músico, su luz, su directora de escena.

Su entrada a The Place of Miami, supero las expectativas del público que la esperaba. Mezcla rara y única de vedette y folklore, vistió de plateado y morado. Sincretismo de nuevo tipo, a lo Juana.

Sabe como llegar a su publico, hace años, lo metió en su bolsillo, para siempre. Suelta frases  y dichos que nos hacen reír a todos; a ver levanten las manos las señoritas, baja la mano descara! Se toca el pecho, alguien del público le grita algo y dice, entre risas; estas son mías! Tengo las jimaguas encendías!

Cuando los aplausos y las risas, le hacen olvidar el guión, le dice al director; y ahora que es lo que va mi hijo? Hace una versión en Ingles, de pronto para y dice; esta bueno ya, me duele la quijá!

Inmensa en el escenario, lo comparte con lo mejor de La Habana. Verla, es asomarse a nuestra ciudad, no por gusto ha sido bautizada como, Juana, la cubana! Hace su versión de Babalu Aye, no podia faltar, su presentación coincide con el día de San Lázaro; ese viejo es grande, muy grande en toda la nación,  dice Juana.

Juana, no es folklórica, es el folklore. Canta a Yemaya, fuma tabaco, sube a algunos al escenario, baja muertos, los consulta. Poseída del arte, de una calle habanera, se quita la peluca, abandona el escenario.

Una vez mas, The Place, abrió un portal a La Habana, a Cuba. La presencia y el arte de  Juana, hicieron el milagro, alguien del publico le grita; Juana, quédate! Quien le dijo que Juana se iba, se queda aquí, en nuestros corazones, para siempre. Ella, como La Habana, se queda con todos.

Advertisements