Mis palabras perdidas.

Y de pronto, sin previo aviso, me quedé sin palabras. Yo, que jugaba con ellas, que las hacía esperar y les daba vida y luz, enmudecí. Mis manos no atinaban a escribir una sola, la mas breve y fácil huía de mi, se me escapaba.

Invoque fantasmas, de esos imprescindibles que nos acompañan y protegen; no pudieron hacer nada, no tenían palabras que ofrecerme. Lamenté despilfarros, malos usos, pedi perdón por las malas y las buenas que dije alguna vez.

Recordé libros, poemas, me releí un monton de veces, repasé mis historias, las malas y las buenas. Mudo, sin letras, quise pedir por señas, agité mis manos en el aire, quise inventar un modo de decir te quieros, de gritar, no te olvidos.

Un viento del sur me trajo nuevos brios, acarició mi frente, deshizo maleficios y un ¡Te amo! enorme estremeció la noche, mientras mis palabras se hacían girasoles.

Fotografía tomada de Google.

Ella, creadora de vida y de sueños .

Ella esta siempre en el centro de la vida, desafiante, tenaz, casi invencible.

Tiene el don de poder ser un postre delicioso o el primer café de la mañana. Ella es un almuerzo de domingo o la sopa que alivia malestares. Es un primer dia de clases. Tiene la eterna fuerza del regreso.

Sabe de magias, conjuros, hechizos del amor y de la vida. Invoca fuegos, lluvias, vientos, crea huracanes que arrasan con las penas Adivina futuros, acaricia el presente, lo reordena.

Su voz hace milagros, me convierte en un joven estudante o en un niño que corre; cazando mariposas y esperanzas.

Ella se basta para inventarse sueños, los recrea, embellece; los viste de arcoiris. Los regala generosa y feliz, mientras sonríe.

Consejera de vidas, hacedora de triunfos, se atrinchera en recuerdos, en besos, en te quieros. Se levanta murallas de ilusiones.

Si sus ojos te miran, acarician tu alma, sanan heridas, remiendan corazones; regalan nuevas vidas.

Ella es bruja y hada, leona fiera, paloma, montaña, abismo, puente y aliento, gigante y trueno, lluvia de abril y brisa de verano. Es palma y ceiba, girasol, bandera. Ella es mi madre, mi fuerza, mi bastion, mi aliento.

Mamá me hizo la maleta.

Le dije una tarde que me iba, que entre amigos y ganas,  mi partida era cierta, cercana, inminente. No enjugo lágrimas, no me pidió quedarme junto a ella.

Cuentame de nuevo,como será todo, repitio varias veces. Yo te preparo la maleta mi hijo, solo yo podría.

Mamá paso días  doblando memorias, perfumando instantes, acariciando infancias. 

No falta nada mi hijo,ya tengo listo todo. Para  el frío de Europa puse mi mejor abrazo, con el bastará para abrigar tu cuerpo. Se que en las noches sentirás nostalgias, echaras de menos tierras, personas y palabras, al lado del abrazo hay un cartucho enorme con besos de colores, ellos harán el milagro de sostenerte lejos, te aliviarán las penas, endulzarán tus noches. Tambien puse una bolsita de regaños suaves, cuando las fuerzas fallan un buen regaño ayuda.

Mamá no olvido un detalle, hasta musas y amigos acomodó entre vidas.

Créeme  no fue fácil hacerte la maleta, decía, en un susurro. Sonriendo me dijo, hay una bolsa enorme, repleta de te quieros, pequeños, grandes, enormes. Cuando tengas problemas, cuando choques con muros, un par de ellos bastan para ir adelante, para no detenerte, úsalos  sin miedo. 

Hay un paquete inmenso con palabras de aliento, de amor y de consuelo, hay un ¡Te espero! enorme que asegura regresos, que te traerá  de  vuelta.

Me llevó  hasta el cuarto, me mostró la maleta.

-¿Mamá  y ese bultico rojo en el centro de todo?

-Mi corazón,  mi niño. Solo así  podrás irte, llevándolo contigo. Traemelo de vuelta, cada vez que regreses

-Mamá sin corazón no puedes, morirás cuando parta.

– Es mi magia de irme contigo  y dejarte conmigo para siempre. Es un conjuro difícil,  que sólo una  madre sabe, compartir corazones, cuidarte en la distancia.

Con mi maleta al pecho he andado en el exilio, apurando te quieros, besos y palabras. Cuando hay luna y hay frío,  cuando hay penas y angustias, rebusco en mi maleta. Sonrisas escondidas, olores de mamá. Manos que acarician me levantan al cielo, me salvan de las penas, me lanzan al futuro, sostienen mi existencia. Mamá no olvido nada.

Amor y costumbre.

fotografia tomada de GGogle

Quiero enamorarme; una pasión que me trastorne el alma y los sentidos, que me renueve y estremezca. Caminar entre las nubes, incontenible y vivo, mientras el amor hace de las suyas y me transforma.
No quiero acostumbrarme a ver un mismo rostro cada día, sin reflejarme en el brillo de sus ojos. A decir, solo con los labios, te quieros. A apurar un beso sin deseos. A abrazar sin ganas y sin fuerzas, casi por oficio.
Quiero hacer el amor con desenfreno, sin horario.
Quiero estrenarme de orgasmos y te quieros. Un amor que me confunda los horarios, que me desborde los sueños y los anhelos.
Tener, para siempre, a alguien atado al centro del deseo y la lujuria.
No quiero decir; me duele la cabeza. Volverme al otro lado, mientras digo; hoy tuve un día duro en el trabajo.

Quiero levantar, sobre mis hombros y los suyos, un hogar, donde el amor y el deseo, siempre habiten; plenos y felices, buscandose como locos má allá de la razon y el beneficio.
No quiero una casa enorme, fría, donde me pierda buscando unos brazos que me estrechen o un cuerpo que me encienda.
Tener a alguien al lado, por costumbre, es un suicidio lento del amor, una mentira.
Es como decidir morirse en vida, ser una momia de amores trasnochados. Una parálisis del amor y los sentidos, un coma absurdo, un ya no soy.

Quiero un amor que me de alas, que me lleve, volando al infinito, que vuele junto a mi y si me canso, me preste sus alas por un rato.
Un remolino de besos y de abrazos, entre suspiros y bocas sin aliento.
No quiero un peso, duro y frío, manteniéndome en tierra todo el tiempo.

No quiero reglas, por qués y conveniencias, que no se ajustan, cuando de amor se trata.
Porque al final, si de costumbre hablo, me acostumbro a mi mismo y me tolero. Me miro solitario y libre en el espejo, mientras te espero amor, a las sombras de la dicha y el deseo.

Fotografia tomadas de Google.

Las palabras soñadas.

Si un día se me acaban las palabras.
Si no pudiera unirlas, moverlas, usarlas, jugar con ellas.
Si un día agotadas de tanto uso, decidieran tomar definitivo descanso, abandonarme, decirme un adiós estruendoso y último.

Si un día, como Nora, se fueran y de un portazo, cerraran para siempre su regreso.
¿Qué me haría sin ellas?
¿Cómo decir te quieros, te extraños, como describir el amor y la esperanza?

Si un día, amaneciera sin palabras, ausente de verbos, sustantivos, sin un solo adjetivo para describir el día, ¿Como podría escribir o hablar a mis amigos?
Si al intentar escribir sobre La Habana, solo pudiera hacer garabatos y signos sin sentido. Sin una sola palabra que la adorne y traiga hasta mi cuarto.
Si al querer hablar sobre mi madre, hablarle a amigos de su infinito amor, de su dulzura, solo emitiera sonidos sin sentidos, ruidos que nadie entendería. ¡Como vivir sin gritar cuanto la amo!

¿Qué hacer con tanto amor sin expresarlo? ¿Como revivir recuerdos sin palabras?
¿Cómo volver a decir te amo y la luna no sale si no estas o el día comienza cuando abres tus ojos? ¿Cómo decirle a alguien, muy cerca del oído, solo existo cuando en tus ojos me reflejo?

¿Cómo llamar a un amigo si de repente una caída o un dolor, me asaltaran a solas en mi casa?¿Cómo gritar; ¡Te necesito! En medio de la noche y mi desvelo?

¿Qué me haría si un día, cansadas, agotadas, disgustadas del mal uso y abuso, se fueran de mi lado las palabras? ¿Como vivir sin ellas? ¿Cómo ganarme amigos y enemigos?

¿Cómo decir que La Habana, mi ciudad, la ando cada noche en el  recuerdo, que en sus calles resuenan nuestros pasos y amores, que nos espera segura del regreso?

¿Cómo decir que allá en mi lugar exacto, mi madre y mi ciudad, tejen y destejen sueños, esperando por mí, 365 veces, cada año?

No teman, anoche, mientras hacíamos el amor, en pleno orgasmo; las palabras y yo, juramos, amor eterno,  ¡No abandonarnos nunca!

Fotografia de Liborio Nova.

Mi vida.

Mientras viva, que he decidido será por mucho tiempo,
para placer de amigos y disgusto de enemigos, todos tenemos alguno, armaré sueños día a día.
Mientras viva, lo haré a toda prisa, sin detenerme en el ayer, sin olvidarlo.
Construiré mañanas e historias. Inventaré amigos y arco iris,
ambos dan color a mi vida, la embellecen, me gustan las cosas coloridas.

Mientras viva, entre letras y prisas,
guardare el calor del último beso de mi madre y el ansia indetenible por el próximo.
Detendré el tiempo en sus abrazos. Mis sueños,  llevan todos su nombre y su perfume.

Mientras viva, no aceptaré falsos amigos, aduladores,
no quiero abrazos con cuchillos escondidos, odio besos de Judas, dobles caras.
Me alejaré de hipócritas y mediocres, que sin fuerzas, ni valor, intentan nublar vidas.
Mientras viva, que repito, será por siglos, seguiré amando al mar,
acostumbrándome a la eternidad, cuando disuelto, fundidos él y yo, regrese una y otra vez a mis raíces.

Mientras viva, lo haré sin mentiras, ni artilugios, sencilla y plenamente, seguro del mañana y de mis fuerzas.
Fabricaré abrazos y te quieros que repartiré, generoso y feliz entre los buenos.
Mirare siempre a los ojos mientras hablo, gustaré de gentes transparentes, hermosas de alma y de ideas.
Recordaré a musas especiales, que soplaron el polvo de mis alas, un día de noviembre.

Mientras viva, diré lo que pienso sin temores, dialogaré con todos, tendré oídos sordos a ladridos.
Olvidaré ofensas y rencores, como olvido a los que un día, sin querer, sin dejar huellas, cruzaron mi camino.
Defenderé libertades, causas justas, ayudaré a todos, daré siempre una mano, abierta y limpia, ¡sincera!

Mientras viva, andaré mis ciudades favoritas. Mantendré anclada en La Habana, mi alma y mi memoria.
Seré siempre yo, mejorado, renovándome, sin renunciar a principios, guardando intacta, la voluntad del primer día.
Mientras viva, sonreiré a la vida, cuidaré de mi alma y de mi cuerpo, ambos andarán por este mundo un largo trecho.

Mientras viva, que repito, será por mucho tiempo, estrenaré sonrisas cada día, amaré intensamente, disfrutando cada beso, cada orgasmo.
Haré travesuras de muchacho, aunque sume siglos a mi espalda.

Mientras viva, llevaré a Cuba, en el alma y en mis ojos, renovando día a día su recuerdo, tomándome el café de la esperanza!

El dia del amor!

Día de la amistad, del amor, de San Valentín, sin dudas el 14 de febrero es una fecha, de la que no se escapa nadie, todos de una forma u otra felicitamos a alguien y recibimos felicitaciones, regalos y sorpresas. Siempre pensé que el día de los enamorados, era un invento, un arreglo entre comerciantes para vender mas, les garantizaba que todos, absolutamente todos, compraran algo en ese día. Con el tiempo, descubrí que estaba equivocado y su origen se perdía allá por el imperio romano. Tener esta información, le dio un tono especial a este día, realmente se rendía tributo al amor, no era un invento de comerciantes, para aumentar ventas y reventar cajas contadoras. San Valentín, en el tiempo, hacia el milagro de regalarnos un día especial para el amor.

Buscando información sobre este día, también leí que coincide con la época de apareamiento de los pájaros en los países nórdicos; recién me entero, siempre pensé que los pájaros, aprovechaban cualquier instante para aparearse.

Hace unos minutos, regrese de hacer algunas compras en Walgreens, tuve que esperar por un sitio para parquear,  adentro, decenas de personas. Compradores de  ultima hora, hacían largas filas para pagar. Me complació y alegro la noche ver comprando a señoras de mas de 70 y a niños de menos de 10 años, realmente, el amor, no tiene edad. Un  niñito de 7 u 8 años, sostenía en sus manos una caja de bombones, la mama, le trajo una rosa de chocolate, sus ojos brillaron, la mama, le dijo; una rosa, siempre viene bien.

El amor, siempre esta de fiesta, no exige regalos caros, basta una postal, un te quiero, un beso para ser felices. Me contaron de un joven habanero que no disponía de dinero para comprar un regalo, tomo el pétalo de una rosa y en ella escribió; te amare por siempre, creo que nadie recibió jamás regalo más original, sencillo y conmovedor.

En Miami, en La Habana, cada uno celebra  a su manera el día del amor y la amistad. El que dispone de mucho dinero, lo gasta en regalos caros, el que no lo tiene, inventa y crea; un te quiero sincero, al oído, sellado con un beso, vale mas que un brillante, entregado por cumplir u ostentar.

Mañana será un día que los enamorados habaneros, andarán su ciudad, se sentaran en el muro del Malecón, soñaran, se amaran. Muchos no tendrán regalos materiales para dar, no les importara, olvidaran por una noche escaseces y restricciones; la magia del amor, les regalara una noche feliz, la ciudad se desbordara en explosiones de amor, nadie escapara a su hechizo, sobraran estrellas, besos y te quieros para regalar. Aquí, en Miami, muchos irán a centros nocturnos, intercambiaran regalos, besos y te quieros. El amor, habita en todos los rincones y espacios, no exige sitios lujosos ni regalos caros, es el mismo en el banco de un parque en la Habana vieja que en el hotel mas lujoso de Miami Beach, cuando es verdadero.

Mientras escribo, recibo propuestas para mañana, algunas incluyen comenzar a celebrarlo desde ahora, no entienden que no puedo, cuando comienzo un escrito, nada logra apartarme de él y si escribo al amor, mucho menos. He recibido muchos regalos en diferentes 14 de febreros, de todos tipos, los cambiaria todos, por un pétalo de rosa con un, te querré siempre escrito!