Prepotencia?

Hoy en la mañana, mientras publicaba, las calles habaneras, alguien, comento una frase o párrafo en uno de mis escritos. Molesto, irritado, arremetió contra esa frase. Me recordó tanto a otros que sacan frases de Marti de su contexto y las hacen suyas, las repiten hasta el cansancio, que no pude menos que sonreír, no le di importancia. La persona insistía, se sentía ofendida y arremetía contra mí. Me reclamaba, sin razón, por haber dicho, lo que realmente no dije.

Lamentablemente creo el punto fue la interpretación. No soy culpable si el día de las clases de interpretación de lectura, en la escuela, falto o se distrajo. Trate de explicarle, de hacerle razonar. Le aclare, incluso, que lo leí en público a la persona que lo inspiro, que me dio las gracias, entre lágrimas y aplausos.

Este personaje, llego hasta a decirme; llevo años leyéndote, desde el foro de Univision. Me sorprendí; mami, con cuenta de Internet! Y con otro nombre y fotos, criticando mis escritos! Ella es la única persona que puede decirme, llevo años leyéndote, por mucho tiempo escribí, sólo para ella. Mi blog, tiene menos de un año, mis amigos  y los que me siguen, lo saben. Yo, escribiendo en el foro de un canal de televisión que ignoro y nunca veo? Le aclare su error, siguió insistiendo, que si el nombre o el nick, que si era yo. Me robaba tiempo, tenía que terminar de publicar un escrito e ir al gym. Aún así, le dedique unos minutos, no muchos, todos sabemos que por acá, andamos escasos de tiempo.

Pienso que las redes sociales, son para intercambiar ideas opiniones, para enriquecerse mutuamente. He ganado y sumado amigos virtuales muy importantes para mí. No las uso para discutir con nadie. No pretendo que mis amigos reales o virtuales, piensen como yo, el mundo seria muy aburrido si todos pensáramos igual. Existe un punto, un limite entre no pensar igual, ser tolerante y agredir a quien no piense como nosotros o a quien no entendemos o mal interpretamos. Traspasar esa línea, o manifestar ideas inaceptables, aún en amigos virtuales, obliga a veces a tomar medidas.

Recuerdo, cuando comenzaron los levantamientos en el Medio Oriente. Hubo personas que desde la comodidad de su apartamento, con aire acondicionado, coca-cola en mano y barriga llena,  llamaron a los cubanos de allá a salir a la calle, a inmolarse. Ya no están en mi lista de amigos, no lo fuimos nunca, hay diferencias, que alejan definitivamente a las personas, que borran los puntos en común, si alguna vez, los hubo. Cuando la propuesta de prohibir y limitar los viajes a Cuba, también hubo algunos que se pasaron, llegaron al extremo. Querían hacernos pagar a muchos por sus heridas y cicatrices. Comprendí que, al final, éramos extraños, no amigos. Ser un buen poeta, no es suficiente para ser mi amigo, hay que ser buena persona también, tener valores humanos.

Cuando comprendí que dialogar con esa persona, que me acusaba de discriminatorio, entre otros adjetivos, era imposible, decidí hacer un click, que nos separara y aislara para siempre. No me gusta dialogar con sordos, perder mi tiempo.

Después supe, que esa persona, me acusaba de prepotencia, por eliminarla de mi lista de amigos. No lo saque de mi lista de amigos virtuales, solo corregí un error, nunca debí aceptarlo, un par de amigos virtuales en común, no bastan para aceptar a alguien. No me molesto cuando amigos virtuales o reales, deciden tomar otro camino, respeto su decisión, a veces las personas cambian, o no son lo que pensábamos.
No, no es prepotencia, por darle un nombre conocido, es rectificación de errores. Prepotencia, hubiera sido no escucharle, no dar explicaciones. Lo que hice, fue solo, poner las cosas en su lugar, no tengo tiempo para discusiones absurdas, mi oficio no es dar clases de interpretación. Prepotencia es pretender hacerme corregir un escrito, porque le molesta una frase, cuestionarme algo que exprese muy claro. Lo siento por esa persona, la frase se queda ahí, en el texto, expresando exactamente lo que quise decir.  Se queda, donde la mayoría la entiende, acepta y hasta la aplauden, cuando se me ocurre leer mis escritos en publico.