El dia del amor!

Día de la amistad, del amor, de San Valentín, sin dudas el 14 de febrero es una fecha, de la que no se escapa nadie, todos de una forma u otra felicitamos a alguien y recibimos felicitaciones, regalos y sorpresas. Siempre pensé que el día de los enamorados, era un invento, un arreglo entre comerciantes para vender mas, les garantizaba que todos, absolutamente todos, compraran algo en ese día. Con el tiempo, descubrí que estaba equivocado y su origen se perdía allá por el imperio romano. Tener esta información, le dio un tono especial a este día, realmente se rendía tributo al amor, no era un invento de comerciantes, para aumentar ventas y reventar cajas contadoras. San Valentín, en el tiempo, hacia el milagro de regalarnos un día especial para el amor.

Buscando información sobre este día, también leí que coincide con la época de apareamiento de los pájaros en los países nórdicos; recién me entero, siempre pensé que los pájaros, aprovechaban cualquier instante para aparearse.

Hace unos minutos, regrese de hacer algunas compras en Walgreens, tuve que esperar por un sitio para parquear,  adentro, decenas de personas. Compradores de  ultima hora, hacían largas filas para pagar. Me complació y alegro la noche ver comprando a señoras de mas de 70 y a niños de menos de 10 años, realmente, el amor, no tiene edad. Un  niñito de 7 u 8 años, sostenía en sus manos una caja de bombones, la mama, le trajo una rosa de chocolate, sus ojos brillaron, la mama, le dijo; una rosa, siempre viene bien.

El amor, siempre esta de fiesta, no exige regalos caros, basta una postal, un te quiero, un beso para ser felices. Me contaron de un joven habanero que no disponía de dinero para comprar un regalo, tomo el pétalo de una rosa y en ella escribió; te amare por siempre, creo que nadie recibió jamás regalo más original, sencillo y conmovedor.

En Miami, en La Habana, cada uno celebra  a su manera el día del amor y la amistad. El que dispone de mucho dinero, lo gasta en regalos caros, el que no lo tiene, inventa y crea; un te quiero sincero, al oído, sellado con un beso, vale mas que un brillante, entregado por cumplir u ostentar.

Mañana será un día que los enamorados habaneros, andarán su ciudad, se sentaran en el muro del Malecón, soñaran, se amaran. Muchos no tendrán regalos materiales para dar, no les importara, olvidaran por una noche escaseces y restricciones; la magia del amor, les regalara una noche feliz, la ciudad se desbordara en explosiones de amor, nadie escapara a su hechizo, sobraran estrellas, besos y te quieros para regalar. Aquí, en Miami, muchos irán a centros nocturnos, intercambiaran regalos, besos y te quieros. El amor, habita en todos los rincones y espacios, no exige sitios lujosos ni regalos caros, es el mismo en el banco de un parque en la Habana vieja que en el hotel mas lujoso de Miami Beach, cuando es verdadero.

Mientras escribo, recibo propuestas para mañana, algunas incluyen comenzar a celebrarlo desde ahora, no entienden que no puedo, cuando comienzo un escrito, nada logra apartarme de él y si escribo al amor, mucho menos. He recibido muchos regalos en diferentes 14 de febreros, de todos tipos, los cambiaria todos, por un pétalo de rosa con un, te querré siempre escrito!

Advertisements

Cubanglish!

Existe el spanglish, no hay dudas, pero también existe una mezcla rara y única, un nuevo idioma; el cubanglish. Muchos de los cubanos nos resistimos a aprender del todo el ingles. Somos inteligentes, capaces, emprendedores, pero por allá, en algún rincón perdido del cerebro, tenemos alguna neurona majadera, demasiado cubana tal vez, que se niega a americanizarse del todo. Nos quedamos equidistantes del español, el ingles y el cubano en un coctel o arroz con mango sui generis. Conozco muchos que han hecho fortuna y no saben decir ni una sola palabra en ingles. Recién llegado, invitado a almorzar en una casa, el dueño, respondió el teléfono, me lo paso, mira a ver que dicen, no entiendo nada; era la empleada del Walgreens, anunciándole que su receta estaba lista y podía recoger sus medicinas. Este hombre, que llego, triunfo, hizo fortuna y ha viajado medio mundo, seguía sin entender nada del ingles, su neurona majadera, hacia de las suyas, lo dominaba a su antojo.

En este resistirnos a aprender del todo o al menos entender el ingles, hacemos aportes, inventamos palabras, cubanizamos el idioma ingles, como un día hicimos con el castellano. No es solo mezclar palabras del ingles con el español; cambiamos pronunciación y ortografía, como siempre, terminamos haciendo lo que nos da la gana.

En mis primeros días en Miami, mi hermana me dice, hoy vamos a  un “pari”,  a donde, pregunte, a una fiesta. De nada me valían mis años estudiando ingles británico  en Cuba, entre el party y el pari, se interponían Hialeah y esa neurona majadera y cubanísima. Lo mismo me paso con la palabra “kora”, cuando pregunte que era, me miraron como si fuera un analfaburro; una moneda de 25 centavos, me soltaron a la cara, ah, un quarter, no te hagas el fino, aquí todos dicen así, kora.

Hace días, en el trabajo, escuche; acere, long time sin verte, después, mientras conversábamos, uno dijo; ayer un amigo parqueo en la parte de los visitores, animal, le dije, visitantes, si lo vas a decir en ingles, al menos dilo bien.

Y que me dicen del llámame para atrás, como si de repente, todos quisiéramos reunirnos en el fondo de  la casa! No hablamos ingles y acabamos con el español, en un cubanglish que hiere los oídos. Al segundo día de estar en Miami, unos amigos, me invitaron a almorzar en La Carreta, le dije a la camarera que el bistec (siempre que llegamos, los primeros días devoramos bistecs por toneladas), no había estado muy bueno, su respuesta fue; me lo hubieras dicho, lo hubiera llevado para atrás, con toda la ironía del mundo le dije; ¿la comida mala, la ponen toda en la parte de atrás del restaurante? No, quiero decir que lo hubieras devuelto. Complicamos el español, queriendo americanizarlo y terminamos diciendo disparates.

Así inventamos palabras, printear por imprimir, expresiones, frases, estoy workeando, mezcla de i’m working con estoy trabajando, nos la comimos con esta ultima, cubanglish del bueno! Texteamos, escaneamos, españolizamos, cubanizamos los verbos en ingles, con un desparpajo que escandalizaría a Shakespeare y a Cervantes. Si alguien es tacaño, le decimos; no seas chipi. Créanme que a veces terminamos afirmando que esas palabras del cubanglish existen. Una amiga, nacida aquí, se sorprendió cuando le dije que printear no existía en español, que era un invento nuestro.

El cubanglish, no nació en Miami, aquí se enriqueció y perfecciono, viene desde Cuba. Recuerdo una vez, un cumpleaños, a la hora de soplar las velitas, todos empezaron a cantar, happy baby to yu, happy baby to yu, en una nueva versión, felices y seguros que presumían de cubanos- americanos, eran unos bárbaros!

Me cuenta un amigo que una vez le preguntaron en uno de esos bares, donde todo puede suceder, are you horny? Su respuesta  fue, no, i’m from Cuba. Quise dejar para el final el viva porru, no se crean que es una consigna y que Porru es el presidente de algún país amigo. Viva porru, es la versión en cubanglish del   VapoRub, fabricado por Vicks. No hay quien nos pueda corregir, hace años, decidimos que el detergente, se llamaba Fab, la avena,  quaker y las tortas de cumpleaños,  cakes.

No se si toda la culpa es de esa neurona majadera y cubana o que tal vez, como dijo una cantante, nos creemos que estamos de visita. Mantener nuestro idioma o incorporar el ingles, al nuestro nos reafirma esa condición, no corta del todo el cordón umbilical a nuestra islita. Seguimos hablando  y pensando en cubano, mas allá de años de inmigrantes, fortunas y carreras. Los cubanos, somos así, no hay quien  nos cambie, no hablaremos un ingles perfecto, pero en el Cubanglish, somos, la candela!