Tú, yo y un tiempo enorme.

Todo fue tan breve, tú, yo, la mañana.
Todo tan intenso, tan fuerte.
No se si te tuve o nos tuvimos
si fuiste tú que te ofreciste o si fui yo que te tomé sin preguntar.
Fueron minutos, tú, yo, el sol en la ventana, unas furia locas de tenernos,
Un bautizarte de mieles y deseos,
Un marcar mi sitio para siempre.
Tú, yo, la eternidad, unas ganas enormes de anclarme en tu alma, de retenerte y amarte, de no perderte
Tú, yo, un sólo beso y ya me perteneces,
ya soy tu dueño, más allá de reclamos, conveniencias, edad y tiempo, para siempre amor, sin despedidas.
Tú, yo y un tiempo enorme.

Memorias de un habanero que emigró con el siglo

Amigos, ya está a la venta mi primer libro. Muchos de ustedes me lo pidieron, casi exigieron, aquí lo tienen, nuestro libro.

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Gracias amigos.

#memoriasdeunhabaneroqueemigroconelsiglo.

Un día difícil y feliz.

Tenía temor por este día, sería, sin dudas, un día muy difícil para mí. Por vez primera no estaría en mi Habana, junto a ella, regalándonos besos y te quieros, adornando la ciudad con nuestro amor.

Ayer una amiga reciente, en el trabajo, me contaba de su felicidad, hoy viajará a Camaguey, a abrazar a su madre, a ser feliz. Compartí su felicidad, pertenezco a ese grupo que comparte y hace suyas alegrías y sonrisas de amigos. Casi al final de la conversación, me preguntó por mi mamá, ella no sabía de lágrimas y ausencias, de mis penas y dolor, entre lágrimas le dije; es mi primer Día de las madres sin ella. Sé que lamentó haberme preguntado, me despedí con un beso y le dije, disfruta mañana por ti y por mi, acumula besos y te quieros.

Hoy amanecí tratando de obviar el día, me prometí no revisar Facebook, ir al gym, aturdirme y tratar de pasar el día lo mejor posible. Mientras estaba en mi rutina recibí un mensaje de mi editora: revisa tu email, te envié el pdf de tu libro, revísalo, milagro del amor que me cambió el día.

Ahora reviso el proyecto de mi libro, de su libro que siempre quiso apretar fuerte contra su pecho. Creo que no hay mejor homenaje a su memoria y presencia. Juntos revisamos y sugerimos cambios, juntos pasamos este día, entre proyectos y sueños.

¡La Habana no aguanta más!

En un barrio habanero cualquiera, Buenavista, Cayo Hueso o Pogolotti, dos cubanas conversan mientras saborean su café.

– Ay Estrella acabo de ver unas fotos de La Habana que parecían de otra ciudad, lindas, brillosas ¿De dónde carajo las sacarían?

– Micaela, no te hagas que tú sabes muy bien que aquí hay lugares preciosos, de esos que dejan a cualquiera con la boca abierta.

– Cierra la boca no te entre una mosca o una jutía escapá. Yo sé que La Habana tiene lugares muy lindos, que uno los mira y no puede creer que al doblar halla un montón de basura, un derrumbe o un solar a punto de venirse abajo. A mi no me hagas cuento de La Habana que me la conozco todita.

– Entonces Micaela,¿ Cuál es tu problema con esas fotos de La Habana?

– Que me molesta que sólo den esa imagen de la ciudad. Esto es más que carnavales, luces y pachanga, aquí hay mucho sudor, lágrimas, mucho sufrimiento mi santa. Que llevamos años esperando un milagro que no llega y aguantando callaos. La ciudad se está muriendo poco a poco y a nadie parece importarle. A mi me duele cada derrumbe, cada abandono, cada montón de basura y escombros, cada boca que se aguanta para no gritar, cada consigna sin sentido.

– Ahí te doy la razón Micaela, duelen muchas cosas en esta ciudad y en esta Isla, un dolor profundo, de esos que no se quitan con duralgina.

-Ves, el malecón está muy lindo, pero no camines las calles de CayoHueso que te pierdes en un bache, se te revuelve el Alma oyendo historias, gente que sólo piensa en irse y otros que quieren un cambio, pero no se atreven a cambiar ellos. La cosa está dura Estrella, muy dura y luego vienen los turistas y se creen que nosotros nos la pasamos en el bailoteo y tomando ron, que todo es jarana y rumba y no mi santa, no; esa imagen de La Habana no es la real.

– Es verdad, tú sabes que yo adoro esta ciudad, no podría vivir en otra, pero La Habana no es namá el casco histórico, el malecón, el Prado y otros lugares bonitos, La Habana somos nosotros coño.

– Quiero fotos de La Habana con la gente luchando el día a día, compartiendo lo poco que tienen, la cola pa’ la carne e’ puerco o los huevos cuando llegan, si llegan. Que tomamos Ron, pero también sudamos mucho y muy duro pa’ ponerle un plato de comida en la mesa a la familia, que bailamos rumba y son, pero también lloramos, sufrimos y soñamos.

– La Habana es una ciudad del carajo, cuando la hicieron se rompió el molde. Amo esta ciudad, aquí crecí, parí mis hijos, aquí me hice vieja y aquí quiero que me entierren. Quiero lo mejor pa’ estos barrios, estas calles, pa’ esta gente que la habita y la alienta. Que La Habana y to’ nosotros estamos cansaos de promesas y consignas.

– Así mismo mi negra, que una se cansa de lo mismo con lo mismo y La Habana ya no puede más. Tú te enteraste que este año suspendieron la conga por la diversidad, no habrá conga desde el malecón hasta el Pabellón Cuba.

– ¿Y eso por qué? Cuando Manolito se entere eso va a ser mucho con demasiado. Él anda cabrón porque no aprobaron el dichoso artículo 68 y ahora esto le pone la tapa al pomo.

– Dicen que vivimos un momento difícil, como si aquí hubiera alguna vez un momento fácil, que hace años que ya no hay cinturón pa’ apretarnos mas y sólo se oye eso, de que se acercan momentos difíciles, ¿Más todavía? No me jodan, ¿Hasta cuando los quince de Yakelyn?

– Así que ahora los muchachos no tienen su conga porque a algún comemierda le molesta. Vaya como que los quieren volver a meter a todos en el closet de nuevo. Es lo que tú decías, esos muchachos son también La Habana y tienen to’ el derecho del mundo a que se les reconozca y respete, pero a veces molestan y es como si de arriba alguien les gritara, mantén tu latón con tapa. La Habana va a despertar un buen día y se va a arrancar consignas y carteles y va a abrazar el futuro mi santa, porque ya no aguanta más.

Fotografías tomadas de Google y de la página de Facebook, Yo extraño a Cuba ¿y tú?

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Dos mujeres frente a frente.

Se encontraron frente a frente, se abrazaron. Todos comprendían que asistían a un abrazo especial, único y esperado, mítico. No era un abrazo, era el abrazo. El tiempo se detuvo, nadie quería perderse un detalle.

Ambas estaban cansadas de años de uso y abuso, de maltratos y vejaciones. Decidieron compartir sus secretos y angustias, desahogarse. La mas joven se apareció desnuda, la mayor descolorida y sucia.

– ¿No tienes frío así desnuda? ¿No sientes pena de mostrarte desnuda, de enseñar intimidades, arrugas, deterioros y horrores?
– ¿Acaso sientes pena de tu descolor, de estar marchita, de casi no tener fuerzas ya?
– Tienes razón, seguiremos siendo las mismas, unidas en la gloria y la desgracia. Inseparables, como hermanas, sosteniéndonos una a la otra, más allá de los tiempos y la razón.
– Invencibles mi hermana, sin importar que nos usen a su antojo y en nuestros nombres, por mas de un siglo, atropellos y negaciones, se repitan una y otra vez.
– Somos y seremos más que gobiernos y partidos, más que ideologías y hombres.
– Llegara un día que todos entenderán quienes somos, la razón de nuestra existencia. Hoy no me avergüenzo de mi pobreza, ni mi desnudez. No me quitan ganas, ni fuerzas mis arrugas, mis carnes flácidas, esta apariencia de estar muerta en vida.
– A ti, como a mi, no nos falta la fe en el futuro. Otros hombres se unirán a nuestro influjo y obra y otros amaneceres nos esperan.
– Tú recobraras tu color, tu brillo, yo renaceré como ave fénix y vestiré el traje de honor que corresponda. No me avergüenzan desnudeces, no escondo nada. Quienes deberían sentir vergüenza son los vivos y los muertos que nos han llevado a este estado.
– No aprenden aún que ellos nos conforman, que somos más que símbolos o tribunas, más que ruinas o frustraciones.
– Somos el pasado, el presente y el futuro. Somos la suma de todos y por todos seguiremos unidas e invencibles. Sin vergüenzas, sin odios, abiertas a los tiempos por venir.
– Muchos nos llevan en los labios, nos invocan para ganar batallas y partidarios, olvidan que deben llevarnos en el corazón.
– ¡Servirnos mi hermana y no usarnos! Mi desnudez no me avergüenza, me avergüenzan oportunismos y abusos, demagogias y mentiras. Que de un lado y otro, nos arrancan color y vestiduras, nos destruyen.

Se unieron en un fuerte y prolongado abrazo, la república y la bandera, mientras una le susurraba a la otra al oído.
– No pierdas la fe mi hermana, llegara el día que seremos, “con todos y para el bien de todos”.

Lourdes Libertad En El Divino.

Celebración de cumpleaños y Lourdes convoca amigos y admiradores en una fiesta que se anuncia divina, aquí, en El Divino.

Regala números de Lourdes Torres, internacionales, complace peticiones que cambian su guión original; ella, espontánea y vital, se regala a todos, en el gesto y la voz; se multiplica y crece en la escena.

Cada concierto de Lourdes Libertad, se convierte en fiesta de amistades y del arte. Ya nos tiene acostumbrados; su voz como la flauta del cuento, convoca amigos y afectos que se reúnen a su influjo.

Canta Parece un desatino, que acostumbró a hacer a dúo con su madre; la magia de la noche nos trae a Lourdes Torres y madre e hija unen sus voces en antológico dúo que remueve sentimientos, emociona y arranca bravos.

Canta, Todo pasa menos tú y yo me secó una lágrima, estrujo penas y sonrío Una vez se la dedique a mi madre en un escrito y Lourdita subió el video dedicandoselo a ella. Mami desde el cielo me sonríe en reafirmación que no pasa, siempre a mi lado.

Robertico, uno de los cumpleañeros hace un numero obligado con Lourdes Libertad y hace de las suyas en escena imitando a nuestra Rosita, nuestra Rosa sin final. Hiram, canta dos números y recibe aplausos y peticiones de otra. Los cumpleañeros nos regalan su arte y adornan la noche.

Lourdita, regala canciones, deja hablar al corazón, canta un numero que se torna declaración de principios y su voz alcanza un registro especial en el agudo y ya ven, me he levantado, soy la voz de un sentimiento, soy el viento, soy el fuego de Ondina Mateo.

Perdóname conciencia, en personal y excelente versión que la mora aplaude feliz, con la certeza que sigue viva en la voz, el arte y el homenaje de cada nueva versión de su canción.

Cierra con, Que hablen y así anda por la vida y el arte; aplaudiendo aún la vida.

A mi entender, al de todos los presentes, al de muchos, Lourdita se ha hecho de un lugar en el arte y el corazón de muchos en Miami, mas allá de tormentas, de gente que habla, Lourdes en plena Libertad se afianza en el corazón de la ciudad e impone su talento y huella.

La noche termina y entre besos y abrazos de despedida de amigos, queda el deseo del próximo encuentro; la certeza del volvernos a reunir a disfrutar de su arte y compartir entre amigos.

Yo, juntando mis pedazos.

Amanecí esa mañana fatal, roto en mil pedazos. Pequeños fragmentos del que fuí, dispersos por el suelo, sin fuerzas para juntarse, distantes, sin vida, sin aliento.

Me miré a mi mismo, al que un día fuí. Se acabó todo, no hay quien junte fragmentos, polvo, partículas, me dijé en un susurro. Era yo deshecho por toda mi vida, disperso en mil pedazos .

Pasaron horas, días, continuaba en pedazos, roto, convertido en fragmentos minúsculos. Me miré temeroso de mi suerte, moví algunos pedazos, agité el polvo, busqué alientos y razones.

De pronto un rayo de luz iluminó una vieja foto, su reflejo hizo moverse a dos fragmentos, se juntaron, se negaron a andar dispersos por la vida. Será una ardua tarea, pero lo lograremos, gritaron mi memoria, mis recuerdos.

Así, al influjo de memorias, poco a poco, mis partículas comenzaron a juntarse; la historia de mi vida en cada gesto, me ayudaba a rehacerme apoyándome en recuerdos, en el amor.

Sobre el suelo quedaban grandes pedazos de mi, sin fuerzas para juntarse y conformarme, hacía falta un recuerdo mayor; un estremecimiento que los obligará a unirse, a darme forma. Su luz se hizo presencia, volví a andar de su brazo por La Habana, volvió a apoyarse en mi, a sostenerme Nos sentamos riendo en un banco, nos contamos historias. Yo miraba de reojo mis pedazos, ¡Se movían buscándose ansiosos en el espacio! Una ola gigante nos salpicó en el muro inmenso, sentí el olor de sus potajes deliciosos, su café me devolvía mis intentos. Unos niños corriendo por la calle, nos saludaron gritandonos, ¡Los amamos! Un arcoiris inmenso adornó la ciudad, el sol nos regalaba su esplendor, sinsontes, colibríes, revoloteaban entre memorias y recuerdos. El cielo azul, el mar, la brisa, un beso de ella y en un susurro,¡ Estoy aquí hijo mió!

Una explosión enorme, un estampido; yo, de nuevo conformado, ¡ yo de pie!

El matrimonio gay y la Iglesia en Cuba.

Me sorprende lo activa y preocupada que se muestra la Iglesia en Cuba, ante la posibilidad que se apruebe el matrimonio entre personas del mismo sexo; me sorprende y me parece un acto de oportunismo, total y absoluto.

La misma Iglesia que calla ante violaciones de derechos, la misma Iglesia que enmudecío cuando los sucesos del remolcador 13 de marzo, la misma que voltea el rostro e ignora todo en cómplice silencio, de pronto tiene voz y moviliza gente; protesta ante el amor, cuando no tuvo bolas de hacerlo ante el odio.

Supe de la Iglesia metodista de Marianao, que movilizó 3000 personas para protestar. Ellos que han callado ante todo, por cómplices y cobardes, de pronto estrenan voces y protestas.

Las Iglesia deben estar del lado del pueblo, ser su voz cuando pretenden callarlo. Si interpretamos la biblia y pretendemos aplicarla rigidamente al mundo actual, muchos serían apedreados y condenados a morir. Si Dios promueve el amor, cómo es posible que las iglesias promuevan odios.

Triste papel de la Iglesia en Cuba que condena un acto de amor y calló mil veces, por cobarde, oportunista y cómplice. Piden a gritos que a latigazos los saquen del templo que mancillan.

Fotografías tomadas de la página la Iglesia metodista de Mariano.

Luisa, la de Taco Bell o haciendo de abogado del diablo

Hace un par de dias, despues de las primeras reacciones, dan vueltas en mi mente dudas y opiniones. Creo que ya es hora de vestirme de abogado del diablo y dar mi opinion al respecto.

Antes, quiero dejar bien claro dos aspectos. Primero, desde el punto de vista de servicio al cliente, la actitud de Luisa es francamente condenable, segundo, no tengo en mi ser, un sólo átomo de racismo. Pertenezco al grupo de personas para los que no existen razas, ni orígenes; todos somos iguales. Sobre estos dos principios voy a dar mi modestisima opinion, sin ánimos de verdad absoluta, ni otra pretensión que expresarme libremente y aportar algo a este sal pa’fuera en Hialeah.

Todos los que tenemos un fuerte acento al hablar inglés, hemos padecido y sufrido, en más de una ocasión, que un afronorteamericano nos diga, despues de hacer gala de nuestro inglés; Yo no hablo español, hable inglés. Me ha pasado varias veces y créanme, haciendo gala de mi inglés británico, me he acercado y le he preguntado de donde es, cuando me responde que de aquí, le digo bien bajito que vayan al college a un curso de listening , porque a mi todo el mundo me entiende, por tanto el problema lo tiene usted, no yo. Hago esta aclaración, porque pienso que en este video donde hemos incinerado a Luisa, falta una primera parte. No dudo y esto son sólo suposiciones mías, que cuando Luisa respondió en inglés, los protagonistas del video le pidieran que hablara en inglés y se burlaron de su acento. Luisa, que por cierto no es tan chusma como otros que todos conocemos, terminó perdiendo los estribos y optó por hacer que no los entendía, como medio de defenderse de las burlas. En su enojo, Luisa olvidó las reglas del servicio al cliente y explotó, mal de su parte. Una buena ironía hubiera sido mejor, servir a los clientes y terminar con una sonrisa cubanisima de oreja a oreja, como quien se dio, un buen baño de quimbombo.

Nosotros, reyes del choteo hemos hecho y deshecho a Luisa, recalcó el nosotros, porque estoy seguro que si hubiera sido una haitiana, hablando en creole, la comunidad haitiana hubiera cerrado filas junto a ella y hasta manifestaciones hubieramos visto con carteles #todosomosLuisa. Ni hablar si Luisa hubiera sido mejicana, hasta programas en Univision le hubieran hecho. Nosotros no, nos gusta tanto el choteo y la guasa que fuimos los primeros en condenarla, en incinerarla, teniendo solo una visión de lo que sucedió. Allá fuimos a disculparnos y a hacer trizas a Luisa, leña pa’ ella por no hablar inglés. Entre nosotros, muchos que la incineraron, tampoca hablan inglés, pero, mejor que me calle, que no diga nada, que lo que tú sabes, yo también lo sé. Ay Rita por tu madre, tirame un cabo para terminar este escrito sin que me quemen el blog.

Le zumba la berenjena, como diría el conocido personaje o por eso estamos como estamos. Desunidos, sin sentido de comunidad, tirando cada uno para su lado. Sólo algunos casos aislados, comentaban que faltaba la primera parte de la conversación. Allá fuimos todos, con el hacha en mano a hacer pedazos a Luisa, por lo mal que nos había dejado ante la America de Trump. Alabao señores, nadie nos pidió disculpas.

Luisa, la de Taco Bell, es todo un personaje, tal vez dentro de 40 o 50 años, en Escriba y lea, alguien lleve su célebre frase, “aqui nadie habla inglés, esto es Hialeah” o sea un personaje historico, posterior a la revolución francesa, Luisa, la de Taco Bell.

Por el momento, Luisa esta sin trabajo, Alexandria feliz de su popularidad, de reina por un dia y nosotros mas divididos que la división.

Así las cosas, me imagino el dale al que no te dio que se va a armar con este escrito. Les juro que hasta pensé no hacerlo, pero si no lo publicaba, explotaba como Kafunga, asi que aquí lo tienen.

Unámonos, no cuesta tanto, el enemigo, nos quieres desunidos, recuerden aquelo de, divide y vencerás.

Y los dejo, que voy a comerme un pan con croqueta en Hialeah, donde la gente grita; “como me gusta hablar español”.

Aquí en mi pecho; madre y patria.

Si te olvido, si de pronto desaparecen los recuerdos, una tarde triste de domingo.

¿Qué haría por la vida sin recuerdos? ¿Donde buscar las fuerzas para andar caminos, deshacer trampas, escalar montañas?

Si te olvido, si un día amaneciera huérfano de memorias y raíces. ¿Dónde buscar cimientos, por qués y sentimientos? Pobre fantasma de mi mismo, solitario, sin rumbo, flotando en el limbo de la vida, a la deriva de vientos y tormentas.

Si cuando mire fotos y recuerdos, no me estremecen emociones, ni suspiros, si mis lágrimas y risas, sin un por qué, murieran sin nacer, fueran sólo intentos. ¿Cómo contar mi historia, cómo hablar de sueños y raices?

Por eso, no pienso en olvidarte, no podría. Estas enorme y constante, aqui en mi pecho. Habitas en mi mente, en mis intentos. Soy un producto de mi historia; costó trabajo tallarme de gigante.

Somos, al fin, recuerdos y sueños. Aunque a veces recordar duela en el pecho, siempre florecen sonrisas en el alma. Porque habitas en cada obra de la vida, en cada sueño que suspira, en cada intento. Porque sobrevivo a penas, en ellas crezco, me mejoro, tratando de ser digno de mi historia.

Acaricio mi pecho, mis memorias; aquí estaran por siempre; MADRE y PATRIA.