Mis palabras perdidas.

Y de pronto, sin previo aviso, me quedé sin palabras. Yo, que jugaba con ellas, que las hacía esperar y les daba vida y luz, enmudecí. Mis manos no atinaban a escribir una sola, la mas breve y fácil huía de mi, se me escapaba.

Invoque fantasmas, de esos imprescindibles que nos acompañan y protegen; no pudieron hacer nada, no tenían palabras que ofrecerme. Lamenté despilfarros, malos usos, pedi perdón por las malas y las buenas que dije alguna vez.

Recordé libros, poemas, me releí un monton de veces, repasé mis historias, las malas y las buenas. Mudo, sin letras, quise pedir por señas, agité mis manos en el aire, quise inventar un modo de decir te quieros, de gritar, no te olvidos.

Un viento del sur me trajo nuevos brios, acarició mi frente, deshizo maleficios y un ¡Te amo! enorme estremeció la noche, mientras mis palabras se hacían girasoles.

Fotografía tomada de Google.

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Madre mía que estas en todas partes.

Estas en cada esquina de la vida, floreces en la brisa, en el rayo de sol que me acaricia. Eres el arcoiris, despues de la tormenta.

Estas en todas partes y eres todas las partes.

Reviso tus recuerdos, que es revisar mi vida y vuelves a acunarme, me cierras mis heridas. Me dibujas sonrisas.

Vuelves a darme a probar de tus potajes, saboreo y respondo, delicioso, sonries en el recuerdo. Sabes que estas en todas partes, en el almuerzo diario, en el primer café del día, en mi almohada, en cada ola del mar, en cada gota de lluvia.

Se te extraña y mucho, pero te sé cercana, pendiente de detalles. Me visto y me parece escucharte orgullosa, piropeando mi estampa.

Me parece que dices; por qué tienes esa cara, por mi no te preocupes, yo estoy bien hijo mío . Revivo aquella tarde que me enfrenté a la muerte, ella vino a buscarte, pero chocó conmigo. Yo te tomé en mis brazos y la reté a vencerme; no pudo con mi amor y tus ganas de estar.

Sabes, no sé como tuve fuerzas 18 años despues, para decirte; puedes irte tranquila, no te preocupes por mi, voy a estar bien mamá. Unos dias despues te hiciste luz.

No sé en que desconocida dimensión te encuentras, desconozco como te las ingenias para velar por mi. Sabes, te siento cercana cada día y a veces hasta tu risa escucho y te siento arroparme.

No le cuento a nadie de esto, dirían; el pobre, tanto dolor, delira, enloquece. Ellos no saben el misterio que hay entre tú y yo; no pueden entenderlo. No te invento, estás y te dejo deshacer nudos y disipar penas; esa fue siempre tu mision, tu magia.

No te preocupes por mis lágrimas, ellas saben a ti. Ya no tienen la desesperacion del primer día, ya no duelen tanto. Ya no se me va la vida en cada una, porque sé que mi vida, sigue estando en tus brazos.

Tantas veces que reimos juntos, me encantaba hacerte reir. Ahora, cada vez que sonrio, en cada carcajada, me parece que alientas. Sé que eres tú haciendome reír.

Me encanta mirarte en fotos, revivir momentos, vuelvo a escuchar tu risa. Tu voz, tan necesaria, me acaricia y me alienta.

Tengo videos y fotos, te tengo aqui en mi pecho y te uso a diario, cuando la pena ahoga. Tú, siempre hábil y exacta, sabes hacerme fuerte; eres el milagro del amor, eres tú.

Madre mía que estas en todas partes, que estarás siempre, gracias por tenerte.

No hay razón ni causa, para mirarme y decir; el pobre, está tan destrozado. Tuve y tengo la dicha de que estes en todas partes y desde todas las partes me alientes a vivir. ¡Gracias mamá!

Por si me pierdo.

Por si me pierdo, quiero una bandera cubana, enorme, aqui en mi pecho. Que al quitarme la camisa se disipen dudas y alguien grite ¡Cubano! Mientras sinsontes y colibríes me guien al sur, seguro de regresos y bienvenidas.

Quiero en mis ojos, siempre, la imagen de mi madre. Si me pierdo, si no encuentro caminos, que al mirarme al espejo su imagen grite, ¡Al sur, mi hijo, aqui, en mis brazos!

Quiero en mi mente la historia de mi patria, sus logros y virtudes, fracasos y defectos. Si vagando por el mundo me perdiera, me baste recordar historias y se me multipliquen ganas de verla florecer, libre y segura.

Por si mi pierdo, uno nunca sabe que podría pasar en esos caminos de la vida, llevaré siempre, un poco de tierra colorá en mis bolsillos, junto a la foto de mi madre y mi bandera. Es el conjuro perfecto del recuerdo, el boleto seguro del regreso; la dirección donde enviarme si me pierdo, donde me espero y tejo, futuros y mis sueños.

Un triángulo amoroso.

Manolito nacio en una casita hulmide, en el barrio de Buenavista, allá donde no llegan turistas, ni discursos. Su mamá Elena, murió cuando él tenía 5 años, dejó a su padre sólo, con el niño, la casa y un perro enorme.

Juan no volvió a casarse, cuido de su hijo, fue madre y padre, desbordó moldes y patrones. Hacía los mandados con Manolito y con Canelo el perro que habia sido de su mujer y que cuidaba, como se cuidan los recuerdos del amor y la vida. Varias mujeres del barrio se le acercaron y tuvo sus aventuras, nada serio. Nunca quiso equivocarse poniendole la madrastra incorrecta a su hijo. Juan se bastaba para ser padre y madre y criar a su hijo en principios y valores.

Manolito creció, buen estudiante se graduó con honores de la CUJAE como inginiero industrial. En su tesis la dedicatoria emocionó a Juan y conmovió a muchos; a mi padre que supo ser padre y madre. Sus brazos seguros me esperan en cada meta de mi vida, a mi madre que logró que su amor la sobreviviera y guió a mi padre en cada momento difícil.

Manolito comenzó a trabajar en una fábrica destartalada, pero que con su empeño y ganas logró mejorar. Allí conoció un día a Leonor, linda como un atardecer habanero y ardiente como el fuego. Juntos parecían ser la pareja perfecta. La llevó a conocer a su padre, Juan la miró profundo, como queriendo adivinarle el alma. Les hizo café, le brindó dulce de guayaba con queso y la invitó a almorzar el domingo.

-Te voy a hacer el arroz con pollo como me enseñó Elena, te vas a chupar los dedos.

Al día siguiente cuando Manolito llego del trabajo le preguntó al viejo.

-Dime papa, ¿Qué te parecio Leonor?

-Es linda, tal vez demasiado linda, te quiere, eso se ve, pero..

-Pero qué viejo, dime.

-Es una mujer que ama demasiado lo material, si un día tuviera que decidir entre tu amor y lo material, te dejaría por vivir mejor, lo sé.

-Viejo, viejo, no hables asi, ella es de oro y me ama, quiero casarme pronto y vivir aqui contigo, sabes que no podría dejarte nunca.

-Sientate Manolito y mírame a los ojos y escuchame sin interrumpirme. Estoy jodió del corazon, te lo he ocultado para no preocuparte, pero el médico me ha dicho que no tengo muchas esperanzas. El infarto del año pasado no fue sólo un susto, estoy mal mi hijo. Nada me haría mas feliz que irme sabiendote casado y feliz, pero asegúrate bien que Leonor es la mujer perfecta para ti, sólo eso te pido.

Manolito abrazó a Juan llorando. Hay veces que las palabras no bastan y entre lagrimas y abrazos expresamos sentimientos que las palabras no alcanzan

-Viejo no me dejes por Dios, ¡Cómo me ocultaste tu estado?¿Cómo pudiste sólo con esta carga papá?

-Fue lo mejor hijo, hablé con el médico y lo convencí para ocultarte todo. No quería que sufrieras por adelantado, esto es inevitable, solo te ahorre un sufrimiento mi hijo, entiendeme. Ahora, con tu enamoramiento y tus planes de boda, tengo que decirtelo, así tu alegría del amor, hace menos intenso el dolor. Tampoco es que me voy a morir mañana, pero es algo que puede ocurrir y quiero que lo sepas. Ya eres un hombre, creo que cumplí con Elena y con la vida la tarea de criarte y de hacerlo bien, eres mi orgullo y mi alegría.

-Papá, papá, te amo tanto, mi amor hará el milagro de apuntalar tu corazón, ya verás. Por lo pronto, nada de hacer mandados, pesos, ni limpiar la casa, eso me lo dejas a mi; se acabó eso de compartir las tareas de la casa. Mañana vamos a ver al médico, quiero hablar con él

El médico corroboró todo lo dicho por Juan; su corazon estaba muy débil. Lo peor podía ocurrir en cualquier momento.

Manolito quiso casarse cuanto antes, Leonor estuvo de acuerdo en todo. La boda fue sencilla, la luna de miel breve, Manolito no quería dejar muchos días sólo a Juan.

Al regreso de la luna de miel se encontraron un nuevo huesped en la casa, un hermoso cachorrito estaba en las piernas de Juan, mientras él lo acariciaba.

-Le puse Canelo como el perro que tuvimos Elena y yo y que me acompañó cuando ella murió. Lo tenían unos muchachos en la calle jugando con él y se los pedí, me acompañó estos días.

-Nos quedaremos con Canelo, sabes que me gustan los perros. Siempre quise tener uno cuando murió el primer Canelo.

Una tarde Leonor le dijo a Manolito que estaba embarazada, la doctora se lo había confirmado. La alegría en la casa fue enorme. Juan sonreía enigmaticamente, mientras pensaba para sí; un perro que llega, un bebé que nace, un viejo que se va, Dios quiera que no se repita la historia.

El bebé nació hermoso, Juan lo cargó y lo bañó en lagrimas; fue como un bautizo especial, nunca pensó vivir para ver a su nieto.

Le pusieron Juan Manuel, porque sería como su abuelo y su padre.

Una tarde una vecina llamó a Manolito al trabajo.

-Corre para el Calixto Garcia, una ambulancia se llevo a tu padre, le dio una sirimba y lo encontraron desmayao en la sala.

Manolito voló al hospital, llegó a tiempo para abrazar a su padre y besarlo. Fue el quien le cerró los ojos con un beso y se quedó un rato abrazado a su cuerpo, como quien se niega al adiós y no acepta despedidas.

Los días pasaron y la vida continuaba en la casita de Buenavista.

Un dia Leonor le dijo a Manolito que tenía que ir a cuidar a una amiga al hospital, que se quedara con el niño. Ella dejó todo preparado. Cuando regresó, Manolito la notó extraña, en sus ojos había algo raro.

-¿Qué pasa Leonor, hay algo que debas decirme?

-Si Manolo, yo te quiero y mucho, pero esto no es vida para mi. Hay otra vida, sin escasez, sin miserias y yo quiero esa vida.

-Esto es todo lo que puedo darte, esto y mi amor.

-Lo sé, pero no me basta y me voy. Conocí a Antonio un empresario español y me voy con él. Me llevaré al niño conmigo, vivirá en Madrid, no le faltará nada.

-El niño se queda Leonor, ni muerto dejaría que te llevaras a Juan Manuel. Para criarlo y hacerlo un hombre me basto sólo. Si te espanta la miseria de esta casa, puedes irte ahora mismo, pero sin el niño. ¡Que claro estaba mi viejo cuando te conoció! El viejo no se equivocó nunca.

Leonor no durmió esa noche en la casa y al mes siguiente viajaba hacia Madrid. De nada valieron sus ruegos e intentos de soborno para llevarse al niño; Manolo se aferró a su hijo como quien se aferra a la vida.

Cacha la santera del barrio pasó un día frente a la casa de Manolito, un Ave Maria purisima estremeció la tarde noche.

-La historia se repite, por la memoria de Juan y Elena no puedo permitir esto, tengo que hacer algo.

Entró a la casa, en el sofá, con el niño en brazos y el perro recostado a él, Manolito estudiaba proyectos y tomaba notas.

-La historia se repite mi hijo, pero esta negra va a mover los caracoles y te va a juntar con la mejor mujer de la tierra; se lo debo a tu padre y a tu madre.

Colocó el ramo de girasoles que llevaba en la mano en un bucaro, rezó un Ave María y un Padre Nuestro y se fue. Mientras se iba susurraba, yo me encargo de todo.

Un día la sobrina de Pancha, la mulata que vivía en la casa de al lado, se mudó con ella. Pancha estaba enferma y sola y Reglita venía a acompañarla.

Cuando Manolito y Reglita se vieron, un viento fuerte recorrio el barrio, los girasoles apuntaron todos a sus ojos, la Ceiba del parque se inclinó a darles sombra, mientras colibríes y sinsontes volaban a su alrededor.

Apenas se hablaron, de mirarse ya se sabian su historia y adivinaban su futuro. Reglita sólo le dijo.

-Tú sabes que tengo que cuidar a mi tía. Tendré que ver como hago con el niño, tú y el perro. Tambien tengo mis estudios, no quiero dejar mi carrera

-Entre tú y yo nos arreglaremos, hay tiempo y amor para todo.

La tomó de la mano y la llevó a su casa. Canelo saltó sobre ella lamiendole la cara y moviendo la cola de alegría. Juan Manuel sonrió y le extendió los brazos.

Cacha, hacedora de milagros, sonreía feliz y segura.

Fotografía tomada de Google.

Carta a los Reyes Magos de un niño cubanoamericano.

Sé que faltan meses para el 6 de enero, pero quiero escribirles desde ahora; cuando se pide en grande, hay que pedir con tiempo, no quiero excusas despues. No podrán decirme que por falta de tiempo, que si lo hubieran sabido antes, tienen meses para unir fuerzas y hacer milagros.

Yo, como Enma, también soy cubanoamericano, nací en Miami, amo este país, que es mío, nuestro; amo sus sueños y promesas. Por mis venas corre sangre cubana, yo diría que galopa mas que correr. Mi abuelita siempre me ha contado historias de mambises, palmas y banderas al viento, por eso digo con orgullo; soy cubanoamericano.

Esta carta debería dirigirla a Santa Claus, pero ustedes son 3 y en la unión esta la fuerza, ademas creo que esto es algo que sólo ustedes pueden lograr. Hace falta unir voluntades y milagros para lograrlo y ustedes tienen mas experiencia, desde aquel día que la estrella de Belén los guió a Jesús. Lo que les pido es importante; está en juego el futuro.

Queridos Reyes Magos, les pido que logren un control sobre la venta de armas. Que nunca más en una escuela, cine o cualquier lugar público, los niños sientan el temor de morir en una masacre. Por favor, no pido tanto, sólo un futuro seguro.

Mis padres llegaron a este país hace años, lucharon duro, aún siguen trabajando duro. Ellos siempre me dicen que la mayor recompensa a todos sus esfuerzos es asegurar mi futuro. Yo no quiero que venga un loco o cualquier asesino y ponga fin al sueño de mis padres.

Saben, me gusta tutearlos, eso me hace sentirlos mas cerca, deben poner empeño en mi pedido. Todos los niños tenemos el derecho al futuro y nada ni nadie debe impedirlo. Cuando crezca un poco me gustaría dar discursos y luchar por causas justas, como hacen Enma y David, aunque entre nosotros, me gustaría ser como Anthony Borges; mi abuelita dice que tengo madera de héroe. Si mis amigos están en peligro, yo trataría de salvarlos, nunca de esconderme. Ayuden al futuro y a la vida, no más fusiles de asalto por las calles; más niños tomando el futuro por asalto es lo que necesitamos.

Debe ser duro eso de morir por una bala y que en la noche mis padres no me tengan para abrazarme y desearme buenas noches. ¿Que haría mi abuelita sin mi, a quién le contaría sus historias? No quiero morir, ni yo, ni mis amiguitos, por eso les pido que nos den una mano para ayudar en el control de la venta de armas. Nosotros no estamos en contra de la 2da enmienda, sólo queremos un control, la vida lo exige.

No queremos sentir temor al ir a la escuela, yo soy muy buen alumno, pero a veces me distraigo pensando que pasaría si aparece alguien con un fusil de asalto matando a mis amigos y a mis maestros.

Sé que les pido mucho, ustedes acostumbrados a dar regalos y a hacer a niños felices me entenderán. Un futuro seguro para hacer realidad nuestros sueños es el mejor y mas necesario regalo

Fotografía de Yohandry Leyva.

Jóvenes con verguenza, insultos absurdos, hipocresía.

Hace días me acosan ideas y frases sobre los jóvenes del movimiento #neveragain. Despues del éxito y la capacidad de movilización en #marchforourlives, no faltaron detractores, entre ellos muchos mal intencionados, algunos desinformados, otros sólo por escasez neuronal.

Cuando Enma Gonzalez, una de las lideres de este movimiento, luce con orgullo en su brazo la bandera cubana, a mi el orgullo de ser cubano se me dispara y le agradezco el gesto de no olvidar raices y homenajear nuestra bandera. Otros, entre los que, ¡que vergüenza!, no faltan cubanos, le gritan ¡Comunista! Como si de pronto la bandera cubana perteneciera a un partido o gobierno. La bandera cubana pertenece al pueblo, es un símbolo que nadie puede robarnos. Muchos la lucen con orgullo en el pecho, en el carro, en sus casas, si le hicieramos casos a esos que le acusan, Miami sería mayoritariamente comunista desde el día que el primer inmigrante cubano llego a estas tierras, cargado de sueños y esperanzas. Torpe intento que no alcanza a manchar nuestra bandera; se sacude orgullosa el fango que pretenden lanzarle, ondea al viento y grita, ¡Bravo Enma, yo tambien estoy contigo!

También la emprenden con su chaqueta verdeolivo y no falta quien sonría y suba a las redes sociales fotos de Melania en atuendos verde olivos. Lesbiana, le gritan algunos, como si su orientacion sexual restara fuerzas a su acción. Recordé tanto la frase que cuando alguien, ausente de argumento y razones termina diciendo, tenias que ser maricón.

Enma no tiene la exclusividad en ser atacada, el joven David Hogg también lo es y no falta quién terminé disculpándose, el dinero manda señores.

Si usted está a favor de que continúen la venta de armas de asalto y las masacres en escuelas y lugares públicos, si usted apuesta por la muerte y no por la vida, si usted vende principios y dignidades por dinero o apoyo a figuras políticas, digalo claramente compadre y deje a estos jóvenes que se visten de esperanzas en paz. Ataque sus ideas y desnudese de falsedades e hipocresías. Una idea o movimiento no es menos fuerte porque sus lideres luzcan en sus brazos banderas cubanas, usen chaquetas verdeolivos, sean bisexuales o los rechaze alguna universidad.

Hoy quería escribir de cumpleños, de alegrías, amigos y conciertos, perderme entre los recuerdos de una semana de celebraciones y agradecer a amigos, regalos y palabras, no pude. Tenía que sacarme del pecho mi opinion sobre estos jóvenes que desde ya cambian el panorama político del pais. Estos jóvenes que, no lo duden, hacen y harán historia y de la buena. Yo apuesto porque no se detengan, porque no se desvirtue la esencia de este movimiento.

Saber que en cualquier escuela y lugar habitan jóvenes como ellos, devuelve esperanzas y fe, confianza en el futuro. Ellos vienen a ofrecer su corazón y el futuro lo acepta y lo magnifica; ¡No desmayen!

Fotografía tomada de Google.

¡Es primavera!

Es primavera y tú no estas, tal vez ni existes, para compartir versos y flores. No hay una mano que me extienda girasoles, ni besos que me animen al camino, pero sabes, es primavera y me regalo flores en tu ausencia. Estreno aromas y suspiros.

Es primavera anuncian en la tele y muchos le dan la bienvenida. Es primavera gritan y en sus almas, un eterno invierno los habita.

¡Mamá es primavera! Grito con la esperanza que me escuche. Ella sonríe desde La Habana, siempre lo es cuando tú y yo estamos juntos, susurra a mis oídos. No me anuncies estaciones hijo mío, dime solo el día del regreso. Ese día tendremos flores y sinsontes; estrenaremos primaveras los dos juntos, burlandonos de anuncios y reclamos.

Es primavera en el arbol del patio, en la sonrisa del niño, en el azul del cielo. Es primavera y alguien entierra a sus muertos y añora el olvido del invierno. El naranjo se muere de vergüenzas, alguien usa su color y lo degrada.

Es primavera, los jóvenes lo saben y marchan a su encuentro, sin miedos, sin tropiezos. Reclamos y discursos, palabras como puños, acciones, aseguran eternas primaveras; dibujan enormes girasoles, apuntando al futuro y libertades.

Es primavera mi amor ausente y no te necesito. Mamá me espera, los jóvenes me alientan y flores de sueños y esperanzas se bastan; estallan anunciando eternas primaveras.